CRÓNICA ALGEBRAICA DE OTRO ÉXODO

ÓSCAR ROMERO

A lo largo de la historia del género humano, se han producido migraciones masivas a causa de guerras y asesinatos y represiones ideológicas posteriores, a cargo de los vencedores y de la estupidez y servilismo abyecto que, a veces, sacude a los pueblos. En el caso de 'Ligeros de equipaje', la obra representada en el teatro Echegaray, programada dentro del 35 Festival de Teatro de Málaga y que escrita y dirigida por Jesús Arbués e interpretada por Pedro Rebollo y Javier García, narra mediante dos actores que interpretan a un nieto y un abuelo que le cuenta las vicisitudes y miserias, materiales y humanas, sin obviar culpas de nadie, durante el éxodo de más de medio millón de persona que huían de la posible prisión o muerte a las que condenaron los que habían defendido o simpatizado con la Constitución de la no justamente vilipendiada II República española, mientras caían en las cunetas muertos a causa de los bombardeos de la aviación hitleriana, que junto a la de la Italia fascista de Mussolini bombardeaban los caminos del autoexilio, como ocurrió en Málaga en febrero de 1937, cuando las familias huyeron hacia Almería ante la amenaza de las tropas italianas y árabes que avanzaban por el este . En 'Ligeros de equipaje', el dato de la represión lo da la voz del General Mola con su propia voz en un discurso por radio de la época en la que dice: «Hay que erradicar a todos los republicanos que hayan sobrevivido, sean políticos, soldados, sindicalistas, anarquistas o simpatizantes de ellos». Baúles y maletas componen la ambientación de los distintos itinerarios hasta llegar al campo de concentración en el que los alojaban los franceses. Hay que resaltar la excelente labor de dos intérpretes que van cambiando de personajes constantemente para representar a todas las víctimas y verdugos que el abuelo exiliado encontró en su odisea.

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