«Cobré lo mismo que Penélope y ha sido muy poco»

«Cobré lo mismo  que Penélope y  ha sido muy poco»

Javier Bardem se mete en la piel del narco Pablo Escobar y Cruz en la de su amante, la periodista Virginia Vallejo, en 'Loving Pablo'

MIGUEL LORENCI MADRID.

No hay brecha salarial en el matrimonio Bardem-Cruz. Al menos, cuando ellos son sus propios empleadores. «Penélope y yo cobramos lo mismo por 'Loving Pablo', y ha sido muy poco», asegura Javier Bardem (Gran Canaria, 1969), productor y protagonista de la película sobre el narcotraficante colombiano que, con dirección de Fernando León de Aranoa, se estrena este viernes. Es la quinta producción que reúne a la pareja y el actor, que sigue en la cresta de la ola, reconoce que su ascenso no ha sido siempre un camino de rosas. «He sufrido muchos abusos de poder, pero nunca de otro tipo», confiesa.

Cruz y Bardem encarnan a personajes complejos y exigentes: el jefe del cártel de Medellín, hiperviolento, pero tierno con su familia, y la que fuera su amante, la periodista y presentadora Virginia Vallejo, autora del libro 'Amando a Pablo, odiando a Escobar', que lo perdió todo en una relación tóxica que se tornó infernal. Ambos se han dejado la piel en un proyecto acariciado durante diez años y para el que «ha sido fantástico trabajar juntos».

¿Es posible sentir empatía por un personaje tan monstruoso como Escobar'? «Más allá de que te guste o no, debes entenderlo. No justificarlo. El trabajo del actor es saber qué parte tuya se corresponde con la parte del personaje y liberarla. Entender cómo necesitaba amasar tanto poder, conectar tu parte de ambición con la suya y transitarla», explica el actor.

Bardem ha necesitado una década para llevar a buen puerto un proyecto tan ambicioso. Como productor, se asignó un sueldo bajo. ¿El mismo que su esposa? «Por supuesto. Sin duda», dice negando cualquier discriminación salarial. «Cobramos lo mismo, y no ha sido mucho. Al ser productor pude 'engañar' a Fernando y todos cobramos poco para que se pudiese hacer», explica. Con un extenso reparto «muchos actores invirtieron su salario en el proyecto, pero la gente ha cobrado lo que tenía que cobrar».

Trabajar con la madre de sus hijos «ha sido muy bonito a nivel creativo y más fácil de lo que imaginaba», dice risueño. Hubo «escenas muy duras», pero lejos de ser un lastre, reunirse de nuevo ante las cámaras «fue para bien». «Nos dio la libertad creativa de meternos en otras cabezas y realidades, sabiendo que nada de eso nos pertenecía», arguye el actor. «Sabemos que estamos jugando a esto, pero que no somos esto, lo que hace que a la hora de jugar apostemos más fuerte para reconocer la diferencia. No había dudas», plantea.

Abuso de poder

Unas dudas que sí asaltaron a Penélope Cruz (Alcobendas, Madrid, 1974) que no oculta que sintió «un poquito de miedo por ser la historia que es». Un par de veces, mientras la película se gestaba, «una parte de mí me decía que no la hiciera y otra que respirara más tranquila». «Dudé por ser los personajes que son, pero Javier y Fernando, confiados ciegamente en el relato, me acompañaron y cuidaron en todo», agradece.

«Ha sido una experiencia intensa, pero no desagradable. Mereció la pena a pesar de escenas durísimas como la de la 'catedral'», dice aludiendo a la cárcel dorada que el propio Escobar construyó y en la que 'El Patrón' humilla y maltrata a su amante. Decenas de actrices sacan a la luz sus casos de acoso, pero a los actores ni se les pregunta, así que ¿ha sufrido Javier Bardem algún episodio de abuso? «De abuso de poder siempre, de otro tipo no, gracias a Dios», contesta. «Eso te permite imaginar las situaciones terribles por las que muchas mujeres tienen que pasar, más ahora que sabemos que una de cada tres españolas ha sufrido algún tipo de abuso». «Es una cifra espeluznante y está bien que salga a la luz, que se sepa, y que los hombres apoyemos los movimientos de denuncia», asegura.

Desea Penélope Cruz que «lo que está pasando en nuestra industria sea una ayuda para las mujeres sin un altavoz, a las que nadie les pregunta cómo es su vida, que cuenten lo que les pasa». Más remisa a hablar de su salario, se muestra «a favor» de la huelga del jueves. «Tengo la suerte de tener el altavoz de mi trabajo y poder opinar sobre los abusos, el acoso y la diferencia salarial, y espero que pronunciarme ayude a las mujeres que no tienen esa oportunidad y viven situaciones terribles», dice la actriz. Deja «muy claro» que «me disgusta la brecha salarial» y espera que la huelga «sea «un paso más en el buen camino, que no quede en llenar páginas de periódicos durante un par de meses y suponga el principio de un cambio muy necesario a nivel global».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos