«Ciudadano Kane sería hoy un pardillo»

Gloria Lomana. :: sur/
Gloria Lomana. :: sur

Bucea en las cloacas del poder mediático y político y en sus peores perversiones en su primera novela Gloria Lomana Periodista y escritora

MIGUEL LORENCI

Madrid. Marcelo Russo tiene cuatro cadenas de televisión. Todopoderoso dueño del grupo La Red, inspira terror como 'primer ministro del Hampa'. Con su cadáver aún caliente se inicia 'Juegos de poder' (La Esfera de los Libros), primera novela de Gloria Lomana (Madrid, 1959). Lejos del vértigo de los informativos, tras trece temporadas al frente de los de Antena 3, reaparece con esta ficción muy real sobre el cuarto poder y sus desmanes. Un ciudadano Kane de la era digital que juega su particular 'Tetris' comprando y anulando voluntades a base de extorsión, sobornos y amenazas. Periodismo, poder, política y dinero en un cóctel explosivo «sin afán de venganza», según su autora.

-¿Muestra lo peor de un oficio que ama y conoce bien?

-Como en todos, hay buenas y malas prácticas. La inmensa mayoría de los periodistas trabaja con integridad, defendiendo la verdad con honestidad y ética. Pero cuando no es así, el impacto sobre la opinión pública es enorme.

-¿Novela sobre lo más terrible del periodismo perverso?

-La propuesta era escribir un 'House of Cards' a la española con un personaje que ambicionara todo el poder. Que controlando todos los medios conforme una opinión pública, venda favores y extorsione y someta a todos los poderes.

-¿Un ciudadano Kane de la era digital?

-Ciudadano Kane sería hoy un auténtico pardillo comparado con lo que cuenta la novela y con lo que hay. Fue el primero que nos alertó. Pero es de 1941 y las cosas son distintas.

-La mentira mediática ¿puede ser un negocio fabuloso?

-Digamos que el periodismo descarriado sí. Es enormemente peligroso. Si usas la información para extorsionar, el negocio puede ser redondo. El poder de intimidación es enorme y el beneficio inconmensurable. El uso espurio de la información es mucho más poderoso y peligroso que el dinero.

-¿Corren malos tiempos para la información rigurosa y veraz?

-Sí. Prima un chapapote de verdades a medias, de bulos. La información, más que nunca, está amenazada por una marea negra de mentiras y manipulaciones que ahora llaman 'posverdad', 'fake news' o 'hechos alternativos'.

-¿Acaso alientan la fiera populismo y el nacionalismo?

-La mentira es su alimento, el pienso del populismo. Lo vemos en Cataluña. Una opinión pública desinformada, manipulada con bulos y leyendas que apelan a sus sentimientos y emociones para generar adhesiones. Sin un relato cierto de los hechos está indefensa. Y se hace con el ferviente apoyo de unos medios públicos enormemente deshonestos en esta tarea. Me apena que periodistas que no merecen ser llamados así estén al servicio sectario de la propaganda, de una causa y de un adoctrinamiento terriblemente pernicioso. De unas mentiras que han calado en la mitad de la ciudadanía catalana. Desmontarlas es responsabilidad de los medios y de toda la sociedad.

-¿Se impondrá la verdad?

-La mentira tiene siempre fecha de caducidad. Es coja y los ciudadanos acaban descubriéndola. Se imponen los hechos, como también vemos ahora en Cataluña.

-Su protagonista ¿maneja igual las cloacas del periodismo y las del Estado?

-Cuando comienza solo ambiciona poder y dinero. Busca las primeras informaciones en las cloacas y hay policías corruptos que se las pasan. Con extorsión y favores crece y descubre que la prensa es una oportunidad. Pondrá en jaque al Gobierno y a la democracia.

-¿Es fácil poner nombres y apellidos a sus personajes?

-Los enmarco en los últimos 25 años de la historia de España. En situaciones inspiradas en la realidad política y económica. En lo que sé. Invento poco.

-¿Es más valiosa la información que se calla?

-Sin duda.

-Entrevistó a todos los presidentes de su época ¿Difícil?

-Siempre en directo y sin condiciones. Sin trampa ni cartón. A Zapatero le arranqué la palabra crisis por primera vez. Aznar también dio jugosos titulares. Ninguno estuvo cómodo, pero eso es bueno. Tienes que generar cierta tensión sin ser juez ni fiscal. Ser periodista.

-La democracia digital ¿un fiasco?

-Una quimera. Quienes creyeron que desde las redes se podría informar y conversar están en manos de unos intereses superiores. Las redes son otro mar de falsedades. Casi todo se mueve por intereses espurios y contrarios a la democracia.

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