Aquel verano azul de la actriz Noemí Ruiz González

Málaga en Verano

La malagueña ha pasado todos los estíos desde pequeña en el pueblo de sus padres, a donde sigue yendo «a menudo para desconectar y reponer fuerzas»

Noemí Ruiz (primera por la derecha), junto a dos de sus hermanas y dos amigos en la nerjeña plaza de Tutti-Frutti, a comienzos de la pasada década.
Noemí Ruiz (primera por la derecha), junto a dos de sus hermanas y dos amigos en la nerjeña plaza de Tutti-Frutti, a comienzos de la pasada década. / SUR
Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Noemí Ruiz González (Málaga, 1985) se considera «una chica de barrio, y a mucha honra y con mucho orgullo», sostiene. Esta malagueña nacida y criada en el barrio de La Luz, hija de un albañil y de una ama de casa, es la menor de cuatro hermanos y a sus 31 años ha conseguido abrirse ya un hueco en el difícil panorama de la interpretación en España. Su papel de la doctora Trinidad Lozano en la exitosa serie de televisión ‘Allí Abajo’, de Antena 3, la ha encumbrado como uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla. Aunque la joven acumula más de una década de trabajo, tanto sobre los escenarios como detrás de las cámaras.

Aunque iba para médico –empezó a estudiar la carrera de Enfermería en la Universidad de Málaga–, siempre tuvo el ‘gusanillo’ de la interpretación. «Creo que soy actriz desde pequeña, pero no lo sabía. Mi manera de jugar era encerrarme en mi habitación y hablar sola. Recrear situaciones que había visto en pelis, que veía por la calle. Que soñaba e imaginaba. Empecé a hacer esto cuando tenía aproximadamente 5 ó 6 años, no lo recuerdo muy bien. Pero no era muy consciente de lo que estaba haciendo y mucho menos me imaginaba que de mayor iba a ser actriz. Poco a poco empecé a darme cuenta de que no podía dejar de hacerlo y cada vez era más rigurosa y profesional en mi juego, hasta que finalmente di el paso y decidí dejar de lado una vida estable como médico para ser actriz», cuenta la joven, de padres nerjeños.

La joven, de 31 años y del barrio de La Luz, iba para médico pero siempre tuvo el ‘gusanillo’ de la interpretación

Sus progenitores se trasladaron a la capital por motivos de trabajo antes de tener a sus hijos, pero la familia siempre ha mantenido un estrecho vínculo con la localidad más oriental de la provincia. «Hasta hace tres años que murió mi abuela íbamos muy a menudo», cuenta la actriz, que tiene en Nerja muchos familiares y amigos. «Recuerdo los veranos en el callejón de mi abuela, jugando con la pandilla de amigos y los días de playa», rememora Ruiz. La serie que dio fama internacional a Nerja también aparece entre sus añoranzas, aunque la intérprete se considera «una mala heredera» del espíritu de ‘Verano Azul’, «porque aprendí a montar en bici hace apenas tres años en un viaje a Berlín y casi no sé silbar», confiesa entre risas. En todo caso, para ella «Nerja sigue manteniendo su encanto a pesar de que tiene muchas zonas que han cambiado mucho en los últimos años».

Si tiene que mencionar un recuerdo de sus estancias en el pueblo, destaca las noches de fiesta en la zona de la movida nocturna de la plaza Tutti-Frutti, «con grandes amigos», y las playas, «que son todas maravillosas, por lo que no podría elegir solo una», apostilla. Aunque se confiesa más amante del invierno y del frío que de los veranos y el calor –«en esta época me vengo más abajo, es un momento menos creativo», dice–, Ruiz destaca que los meses estivales en casa de sus abuelos en Nerja «siempre me traen buenos recuerdos, de la compañía de la familia». «Somos una familia muy grande, ahora hay sobrinos, hermanos, tíos... es un poco locura cuando nos juntamos todos», dice la intérprete, que el próximo mes de noviembre comenzará el rodaje de la cuarta temporada de ‘Allí Abajo’.

«Este papel ha sido todo un regalo caído del cielo», reconoce. Ruiz hizo sus primeros pinitos en la interpretación en la pequeña pantalla en series de gran éxito como ‘Arrayán’, de Canal Sur, o ‘Guante Blanco’, en TVE. Hace una década fundó la compañía teatral Caramala, junto a sus amigas Carmen Vaquero y Virginia Muñoz, con la dirección artística de Sergio Rubio. Ahora están preparando el quinto espectáculo de un grupo que se caracteriza por hacer comedia y ‘clown’ «crítico pero muy blanco, para un público de todas las edades», sostiene.

«Aunque hay zonas que han cambiado mucho, Nerja sigue teniendo su encanto de pueblo», dice

La joven malagueña se instaló en Madrid definitivamente hace ya tres años «aunque vivo en un AVE», matiza. Cuando no está trabajando, le gusta cocinar, hacer yoga, el ‘running’ y viajar. De hecho, ha creado el blog ‘Viajándonos’, en el que escribe sobre sus experiencias viajeras. «En una sociedad en la que cada vez se mira menos al que tenemos al lado, donde nadie se dice ‘hola’, donde todo el mundo corre y lo único que interesa es producir, mi propuesta es que improvisemos un poco e intentemos conocer las cosas desde otro lugar, que no es otro que el tuyo, tu lugar…», asegura en la presentación de la web.

«Cualquiera que me siga en redes sociales sabe de qué hablo. Ya son famosos, entre mis seguidores, mis selfies en el AVE. Y como la vida creo que me ha llevado por estos derroteros, no he querido dejar escapar la oportunidad de vivir a tope cada uno de los instantes que me ofrece aquel lugar que visito. Ya no sólo sus paisajes y rincones, sino también su gente. Esa es precisamente la singularidad que ofrece este blog», añade la joven intérprete malagueña, quien reconoce que otra de sus aficiones son «hacer deporte y comer bien».

«Pero todo sin violencia. Tienes que darle al cuerpo lo que te pide. Nada te puede sentar mal si lo haces disfrutando. Esa es la ley del yoga en el que tanto creo y practico. Me encantan las energías y creer en su fuerza y poder. Todo lo que tenga que ver con chakras, mundo zen y espiritual. Me flipa la naturaleza. Hacer deporte en ella. Aventurera. Me encanta el senderismo, la escalada, todo lo que nunca haya hecho antes», añade.

Fotos

Vídeos