Tobe Hooper pasa al otro lado

La pequeña Caroline (Heather O'Rourke) habla con los espíritus a través de la televisión en 'Poltergeist'.
/
La pequeña Caroline (Heather O'Rourke) habla con los espíritus a través de la televisión en 'Poltergeist'.

Fallece a los 74 años el director de 'La matanza de Texas' y 'Poltergeist', un gran maestro del cine de terror

NATXO ARTUNDO

El hombre que dijo no a 'ET', el que puso un manto de oscuridad a las pantallas de cine, va ahora hacia la luz. Como en el filme 'Poltergeist', el director Tobe Hooper está ahora al otro lado, más allá de la vida. El realizador falleció ayer a los 74 años en el barrio de Sherman Oaks, en Los Ángeles (California). Según informó el Departamento Forense del condado de la ciudad, las circunstancias de la muerte todavía se desconocen.

Lo que es de sobra conocido es el papel de renovador e impulsor del terror cinematográfico de Hooper, quien, tras pasar su juventud como docente universitario y cámara de documentales, entró en la historia del género en 1974. 'La matanza de Texas' -el título en español se dejó por el camino la reveladora palabra «motosierra»- fue un impacto absoluto. Aunque parte de la crítica la denostó y en algunos países se prohibió por su brutalidad -jóvenes colgados de ganchos de carne, sierras mecánicas y mazas para masacrar a los inocentes-, el infame caníbal 'Leatherface' (Cara de Cuero, con la piel de un rostro humano como careta), con su mandil de matarife y su ruidosa herramienta de corte, se convirtió en un icono del miedo. Inspirado en el asesino real Ed Gaines, superó con mucho a otros caracteres basados en él, como el Buffalo Bill de 'El silencio de los corderos'.

u 'La matanza de Texas'
El filme de 1974 no solo ha dado lugar a una secuela o a 'remakes'. Es todo un referente en el cine 'gore'.
u 'Poltergeist'
Con dos secuelas y un 'remake', sentó en 1982 las bases del sobreexplotado cine de casas encantadas con niños sensitivos.
u 'El misterio de Salem's Lot'
La miniserie de 1979 llevó el terror de Stephen King a otro nivel.

Y el filme, rodado con 300.000 dólares por el director y guionista, acabó siendo un clásico de culto que influyó de manera decisiva en muchos otros títulos, como la saga 'Evil Dead' de Sam Raimi, 'La masacre de la caja de herramientas' -un filme 'gore' de 2004 del propio realizador- y 'La Casa de los 1.000 cadáveres' de Rob Zombie. Aunque tal vez en este último caso haya más relación con la secuela, rodada por Hooper en 1986, con más acción y con una macabra escena familiar: van a cenar, con 'invitados', chiles al estilo Texas. Como subraya el cocinero, el secreto está en la carne. Y todos los espectadores saben que no es de vaca.

No obstante, tal vez el más universal -por ese entorno familiar y suburbano- fue el trabajo que el productor Steven Spielberg le propuso dirigir, después de que Hooper mostrara su desinterés por el extraterrestre almibarado del dedo luminoso. 'Poltergeist' fue -junto con la miniserie basada en el relato de Stephen King 'El misterio de Salem's Lot' (1979)- uno de los momentos más brillantes en la oscura trayectoria de fantasía y terror de Hooper, con más de una treintena de trabajos para el cine y la televisión.

Terrores paternos

Rodó 'Poltergeist en 1982, cuando después del cierre de programación, la carta de ajuste y la 'nieve' se apoderaban de la pequeña pantalla. Y empezaba el miedo. No a equivocarse en la compra de un producto de teletienda -como ahora-, sino a lo que había más allá del tubo de rayos catódicos. La pequeña niña rubia Caroline, que interpretaba Heather O'Rourke, hablaba con algunas entidades. Y las anunció a su asustada familia con aquel jovial «ya están aquí».

Más de uno y de dos padres de familia se vieron retratados y reflejados en el atribulado personaje que encarnó Craig T. Nelson. Más de una madre se sintió en el lugar de la aterrorizada mamá de Caroline, aunque no se le encaneciera un mechón de pelo como al personaje interpretado por JoBeth Williams en la saga, cuyas tres películas dieron lugar a toda una leyenda del cine. También, a una mitología urbana en cuanto a supuestas maldiciones y desapariciones de intérpretes y técnicos por causas poco claras. Toda una muestra de los escalofríos que causó el señor Hooper con el filme insignia.

Nada que ver con esa versión reciente en la que se clonaban algunos aspectos de la historia original -el antiguo cementerio, la casa que se deshace, la tele como 'puente' entre mundos - y se innovaba con escasa o nula creatividad (más presencia de medios electrónicos como tabletas y drones, el nombre de la niña ahora era Madison). Kennedi Clements, Sam Rockwell, Rosemarie DeWitt y Kyle Catlett encabezaban el reparto de 2015, en un filme en el que el miedo a lo desconocido se velaba al mostrar de forma explícita ese otro lado. El que Tobe Hooper ocultó a los espectadores, desde el que salían horrores. Y buen cine de género.

Fotos

Vídeos