El sabor amargo del Oscar

David Shire. :: f. g.
David Shire. :: f. g.

El autor David Shire revela que, pese a ganar el premio por la canción de 'Norma Rae', el director cortó su música «en la escena más emocionante»

FRANCISCO GRIÑÁN MÁLAGA.

Cuando se recoge un Oscar todo es emoción, alegría y agradecimientos. Pero a veces, esa felicidad esconde una media sonrisa. Eso es lo que sintió el compositor David Shire cuando subió a recoger su estatuilla por la canción original de 'Norma Rae', pero aquel gran momento le resultó «amargo» ya que fue también autor de la banda sonora del filme, que no fue tan bien comprendida. «El director -Martin Ritt- cortó la música en la escena más emocionante del filme», se lamentó ayer el artista durante su encuentro con el público en el festival Movie Score Málaga (Mosma).

El Oscar fue la consolación a un trabajo que no terminó de sonar bien para el propio Shire por una banda sonora mutilada que, por el contrario, tuvo un flamante Oscar que le llegó de rebote. Así, relató que esta historia protagonizada por Sally Field y que narraba la historia de una sindicalista tenía canciones 'country' que finalmente no se interpretaron porque los cantantes de este género -mayoritariamente de ideología conservadora- no les gustó la película. Así que improvisó en una semana 'It Goes Like It Goes', que interpretó Jennifer Warnes y acabó triunfando.

Y hablando de Oscar, Shire explicó que su música para 'Todos los hombres del presidente' fue descalificada en las nominaciones por su corta duración: solo 35 minutos. «Le dije al director Alan J. Pakula que veía el filme como un documental sobre el caso Watergate, pero él me contestó que precisamente necesitaba la música porque no quería esa sensación», comentó David Shire, que midió la presencia sonora en el filme y, de hecho, la banda sonora no arranca hasta el minuto 40.

David Shire, de 80 años, aseguró que seguirá «componiendo hasta que me descomponga»

Shire también se refirió a 'La conversación', en la que tuvo libertad para experimentar, aunque también recibió indicaciones. «Coppola grababa en un magnetofón que se escuchaba fatal y quería ese sonido sucio para el filme», recordó entre risas el autor, que también rememoró cómo Gene Hackman ensayaba durante todo el rodaje con el saxofón para que su personaje resultara creíble. «Es muy difícil de tocar y al final consiguió sacarle un par de notas buenas», aseguró.

Música disco

De su larga relación profesional con Barbra Streisand, Shire contó que su trabajo como pianista de cabecera de la cantante y actriz estuvo marcado por la «exigencia». «Es dura, pero el resultado siempre ha merecido la pena», afirmó el norteamericano, que también colaboró con los Bee Gees en la banda sonora de uno de sus mayores 'hits', 'Fiebre del sábado noche'. El autor se dejó influir por la música disco para componer el popular tema 'Manhattan Skyline', que tuvo gran influencia en las sintonías de series de los 80.

El compositor, que tras su charla firmó una buena cantidad de discos de fans que hicieron cola para conocerle, también descubrió la filosofía de su trabajo: «La música debe crearse en función del protagonista y ayudar al diseño del personaje». Una máxima que ha llevado hasta su filme más reciente, 'Love after Love' (2017), ya que, según dijo, no contempla la retirada. «Seguiré componiendo hasta que me descomponga», mantuvo David Shire, que el pasado lunes cumplió ochenta años. Ocho décadas que no se pueden contemplar sin su aportación a la música de cine.

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