‘Pulp Fiction’ vuelve a disparar en gran pantalla

Su mezcla de diálogos verborreicos, imágenes icónicas, violencia y humor revolucionó el ‘thriller’. Dos décadas después, la película de Tarantino regresa a la gran pantalla como un clásico. Artistas, escritores y cineastas nos hablan de su influencia... y excesos

John Travolta y Samuel L. Jackson, en la recordada escena del salmo bíblico y el tiroteo. / SUR
Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

«Me parece que ‘Pulp Fiction’ es un trabajo imaginativo e interesante, pero gran parte de su violencia sobra». La frase la firmaba el mítico Paul Newman, que haciendo gala de su ‘leyenda del indomable’ no se mostraba precisamente entusiasmado con la película de la que todo el mundo hablaba en aquel 1994. Y desde luego dio en la diana porque, aunque le desagradara tanta furia y sangre, esa fue la marca de la casa cuando aquel tipo desgarbado y gigantón llamado Quentin Tarantino sorprendió con su contundente debut independiente, ‘Reservoir Dogs’ (1992). En Hollywood no tardaron en abrirle una puerta y el atrevido cineasta aprovechó para tomar al asalto los estudios y revolucionar el género de moda: el ‘thriller’. ‘Pulp Fiction’ fue la repuesta a los que sostenían que iba a ser un director de un solo filme. Para bien o para mal, Tarantino dejó boquiabierto a medio mundo. Tras más de dos décadas, la película se reestrena en gran pantalla y los cines de Málaga la han recibido con entusiasmo. Las carteleras del Albéniz, Málaga Nostrum, El Ingenio (Vélez), Miramar (Fuengirola) y Goya (Marbella) se apuntan al ‘revival’. Y no son los únicos.

Artistas, escritores y cineastas recuerdan y analizan para SUR la influencia de ‘Pulp Fiction’ y Tarantino en el cine contemporáneo. Una huella que no solo los ha contagiado como espectadores, sino como creadores. El grafitero Dadi Deucrol confiesa que admira la capacidad del cineasta para mezclar géneros y referentes y crear un lenguaje propio, mientras que al escritor Carlos Sisí se le dibuja una sonrisa perversa cuando se recuerda riéndose de una escena en la que le vuelan la tapa de los sesos a un tipo en un coche. El barítono Carlos Álvarez se admira de la capacidad de aquel advenedizo para que grandes estrellas, como Bruce Willis o Uma Thurman, se bajaran el sueldo por tal de estar en la película. Y es que, como dice Silvia Grijalba, ‘Pulp Fiction’ fue un cambio cultural y la demostración de que el talento podía transformar una serie B en el más puro ‘mainstream’. Ahí están sus números. Producida por Miramax, el filme tuvo un presupuesto de película europea, 8 millones de dólares, pero recaudó como un gran ‘blockbuster’: 200 millones en todo el mundo.

En la imagen superior, el baile entre Travolta y Thurman, gran icono de la película. A la izquierda, Quentin Tarantino también tiene una aparición en el filme. Al lado, el cartel de la cinta. / SUR

El crítico Miguel Ángel Oeste enumera las fuentes tarantinianas, que no solo fue el cine, sino también la música, el cómic y la televisión, ingredientes con los que el cineasta logró crear un estilo nuevo. Eso que fascinó a millones de espectadores. Comenzando por Clint Eastwood que fue el presidente del jurado del Festival de Cannes que le otorgó la Palma de Oro. El cineasta Enrique García todavía recuerda el paseíllo de Quentin Tarantino para recoger el premio y la espectadora exaltada que, pese a criticarlo, parecía salida de la misma película al espetarle en francés: «Puta mierda». A lo que el director contestó sin salirse del guion: con una peseta dactilar. Y en esto, en la reacción del público, el guionista de cómic El Torres nos da una clave: «No estábamos preparados para la mezcla de géneros ‘noir’ que nos mostró Tarantino». Aquel momento peseta no lo tiene apuntado la escritora Isabel Bono, pero su cuaderno de enero de 1995 sí que refleja que fue a ver la comentada ‘Pulp Fiction’. Le puso un par de estrellas, aunque ahora confiesa con humor que no le daría ninguna. Seguro que Bono se entendería a las mil maravillas con el indomable Paul Newman. Y no es difícil imaginar lo que les contestaría el expresivo Tarantino.

Carlos Sisí, escritor. «Fue la primera película que me reí con un asesinato»

«Pulp Fiction’ es una de mis películas favoritas y he perdido la cuenta de las veces que la he visto. No sé qué la hace tan especial; puede que ese puzzle circular tan magníficamente construido, puede que la aparente trivialidad de las conversaciones, puede que la personalidad de los personajes y cómo se conducen por los bordes de la moral social sin tribulaciones mentales. Es difícil olvidar el diálogo entre los dos asesinos, hablando de hamburguesas, o la de la cafetería, al final de la película; o el discurso bíblico de Jules. Hay tantos momentos memorables que casi no podría dejar ninguno fuera. Fue además la primera película que me hizo reír con una escena moralmente tan censurable como el asesinato del coche; salí del cine diciendo: ‘Qué barbaridad. ¡Me he reído!’. Pero eran otros tiempos. Seguramente... seguramente sea la suma de todo eso».

Enrique García, cineasta. «Tuve que ir al cine a verla tres veces más»

«Se estrenó el 13 de enero de 1995, el mismo fin de semana que ‘Frankenstein’, de Kenneth Branagh. Y uno que era un fan del cine de monstruos dudó ante qué hacer: ¿ver ‘Pulp Fiction’ en la sala 2 del América Multicines o ‘Frankenstein’ en la sala 1 del Albéniz? ¿Y porqué no ambas? Me escapé por la mañana a ver ‘Pulp Fiction’. El problema llegó cuando por la noche, viendo ‘Frankenstein’, aún seguía dándole vueltas a lo que había visto horas antes. El previo de ‘Pulp Fiction’ incluía la famosa peseta que entregó el bueno de Quentin al recoger su Palma de Oro en Cannes cuando una mujer le abucheaba por la violencia de su cinta; lo ‘cool’ de los posados de la ‘troupe’ formada por el propio Tarantino, Bruce Willis, John Travolta, Uma Thurman, María de Medeiros y Samuel L. Jackson en la Croisette; y una banda sonora que ya era un clásico antes de estrenar la peli. Y llegó el 13 de enero. Tarantino revolucionó el cine de los 90 y la historia del cine que conocíamos. Tuve que ir al cine a verla tres veces más».

Isabel Bono, poeta y novelista. «Le quitaría las dos estrellas que le puse cuando se estrenó»

«Me preguntan por ‘Pulp Fiction’ y pienso en ‘Reservoir dogs’. Mala señal. Me voy a mi libreta de ‘Películas que veo’: Enero del 95, dos estrellas (empatada con ‘No todo el mundo puede presumir de haber tenido unos padres comunistas’). Ese año, en mi ranking particular ganó ‘Naked’ con tres estrellas. Pienso en ‘Pulp Fiction’ y la boca se me llena de saliva como cuando pienso en colores agrios. No me viene bailecito- imitado-hasta-la-saciedad, me viene violencia-por-que-sí. No sé cómo habrá envejecido en pantalla porque no he vuelto a verla, pero en el cine particular de mi cabeza de verano, le quitaría las dos estrellas que le puse y se las daría a ‘Before the rain’, que me trae recuerdos más nítidos. Me temo que Tarantino no me ha dejado mucho poso. Me pregunto cómo serían sus películas sin música, desnudas, ¿las soportaría alguien?».

Juan Antonio Torres ‘El Torres’, guionista de cómic. «Tarantino nos dio una lección de contar historias»

«No era la sala más grande del Rosaleda. Incluso éramos pocos. Nadie sabía a ciencia cierta lo que nos encontraríamos. Sabíamos que había sido recibida con premios en no sé dónde. Había oído que se trataba de una colección de cortos. Sí, eran los tiempos previos a Internet. La mayoría de esos pocos asistentes nos quedamos allá plantados, viendo los títulos de crédito, hipnotizados. La narrativa de la película, esas historias entrelazadas, que no seguían una misma línea de tiempo, cuyos protagonistas pasaban a ser secundarios de otras historias, nos capturó. El uso de la música y los grandiosos diálogos nos retuvieron en el asiento. Incluso aquellos que veníamos de ver ‘Reservoir Dogs’, incluso aquellos pocos que sabíamos lo que era el ‘pulp’ y rebuscábamos novelitas de La Sombra en baratillos, no estábamos preparados para la mezcla de géneros ‘noir’ que nos mostró Tarantino. Se ha dicho de ‘Pulp Fiction’ que reivindicó todo un género, que rescató la carrera de actores, que marcó una forma de hacer cine. Para mí, fue toda una lección de cómo contar historias. Un momento de magia de cine».

Dadi Dreucol, grafitero. «Tarantino no le tiene miedo ni respeto a nada y eso siempre es atractivo»

«La vi cuando tenía 15 ó 16 años por insistencia de un buen amigo que me recitaba los diálogos de memoria, especialmente el salmo que decía Jules (Jackson) antes de ajusticiar a alguien. Sigue siendo una película con un ritmo trepidante y, aunque dura dos horas y media, se te pasa como el capítulo de una serie. Creo que Tarantino hizo la mezcla perfecta de todo lo que le gustaba, lo agitó y le salió el mejor cóctel. El guión, junto a su antiguo amigo Roger Avary, tiene los mejores diálogos de todas sus películas a base de pequeñas historias sin importancia aparente que perfilan a la perfección la personalidad de los personajes. Las historias se cruzan en los momentos justos. Los actores bordan cada papel. Y cada escena tiene un aura especial. Tarantino no le tiene miedo ni respeto a nada y eso siempre es atractivo. Comparto su gusto por mezclar todo tipo de influencias para crear un lenguaje propio y sin complejos».

Miguel Ángel Oeste, crítico de cine y escritor. «Reinventó los géneros y lo hizo con naturalidad»

«En ‘Pulp Fiction’ cabe todo: el ‘pulp’ revisionado desde la imaginación y los recuerdos de Quentin Tarantino, el cine negro, la serie B, los cómics, las series de televisión, la música como organismo vivo y otras muchas referencias. Como hacía Jean Luc-Godard, Tarantino reinventa los géneros para llegar a otro sitio, a una propuesta novedosa e ingeniosa en la que los recursos visuales y los diálogos proponen nuevas realidades. Y aquí lo hace con naturalidad, de un modo fresco, nada pretencioso. La película puede ejemplificar la gloria de la cultura pop, que fascina por la capacidad para crear algo propio desde múltiples absorciones. La estilización de la violencia introduciendo humor al tiempo que modifica los modelos genéricos hacen de ‘Pulp Fiction’ una propuesta original que funciona al margen de las modas y tendencias, como las obras maestras».

Silvia Grijalba, escritora. «Demostró que una serie B podía llegar al gran público»

«Es curioso que para mi generación, el cine se recuerda a través de los bailes de John Travolta. Desde ‘Fiebre del sábado noche’ –que mis padres no me dejaron ver– a ‘Grease’ y hasta llegar a esa escena inevitable con Uma Thurman en ‘Pulp Fiction’. La película apela a mi lado musical, mientras que esa ultraviolenta forma de rodar venía del cine japonés. Pero lo más llamativo es como una película de serie B se presentaba de una manera ‘mainstream’, lo que supuso un salto en la forma de visualizar la cultura. Quentin Tarantino demostró que con un planteamiento underground se podía llegar al gran público. Es una película que nació siendo un clásico y lo es porque es muy buena. Aunque pese a ese humor de la ultraviolencia, tengo que decir que la parte más ‘gore’ que a mucha gente le fascina, no me gusta porque ese cine siempre me ha dado asco».

Carlos Álvarez, barítono. «Me encantó que actores encasillados cambiaran de registro»

«Cuando se pasó la necesidad de que todo el mundo hubiera visto la película, me la compré en vídeo y la vi en casa. Había visto ‘Reservoir Dogs’ y sabía de lo que iba el cine de Tarantino, una mezcla de violencia y realidad que me atrajo mucho. Su guión es casi literario por la forma de narrar y la película está repleta de reflexiones sobre la vida. Casi diría que es una película psicológica en cuanto a personajes. Y me encantó que Tarantino consiguiera que actores encasillados cambiaran de registro y se bajaran el caché –Bruce Willis, John Travolta, Uma Thurman...– porque se ponían a las órdenes de un tipo que sabía lo quería hacer. El cine tomó otra perspectiva y, pese a que estamos hablando de una película del año 94, conserva su fascinación. Todavía me la pongo».

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