«He pasado de hacer cine en las trincheras al spa»

Ignacio Nacho fantasea con un intercambio de parejas en su nueva comedia. /Fernando González
Ignacio Nacho fantasea con un intercambio de parejas en su nueva comedia. / Fernando González

Tras tres películas experimentales, el director malagueño Ignacio Nacho debuta en el cine comercial con la comedia 'El intercambio', que se estrena mañana en más de cien salas

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Es su cuarto largometraje, pero con 'El intercambio' está como un debutante. Autor personal, plástico e irreverente, el cineasta malagueño Ignacio Nacho ha sustentado su trayectoria en los márgenes de la industria y el cine de autor que transitaba hacia lo experimental. En plena crisis se planteó hacer algo diferente. Y su reto fue llegar al gran público con una comedia que conservara su denominación de origen. Comenzó por convencer a un productor –Dylan Moreno–, al que unió un reparto con relumbrón encabezado por Pepón Nieto, Hugo Silva y Rossy de Palma. Y completó el elenco protagonista con una apuesta, Natalia Roig, todo un descubrimiento cómico y tierno. Después de un rodaje 'indie', pero sin las apreturas de sus otras películas, esta producción malagueña llega este fin de semana a más de un centenar de cines de toda España. Por eso confiesa que ha pasado de hacer «cine en las trincheras al spa».

–¿Cómo llegó a esta historia sobre el intercambio de parejas?

–Pues más que el argumento, lo que quería era escribir una historia viable económicamente y que no se quedara en un viejo cajón. Me autoimpuse una serie de normas para que el proyecto tuviera posibilidades: comedia, un elenco reducido y pocas localizaciones para que fuera fácil de rodar. Yen base a esos tres condicionantes se me ocurrió la idea de este intercambio de parejas sui generis.

Falta de apoyo para la 'première' en Málaga

La comedia 'El intercambio' fue seleccionada fuera de concurso en la sección oficial del Festival de Málaga 2017. El productor malagueño Dylan Moreno ha esperado con paciencia más de un año para su llegada a la cartelera, donde la apuesta por el público es clara: una inversión de 250.000 euros invertidos en el estreno y proyección en más de 100 cines. El filme se ha preestrenado esta semana en Valladolid y Madrid, aunque no ha habido 'première' en Málaga. «Fuera nos han dado todas las facilidades, pero no hemos tenido apoyo de las instituciones de Málaga. Y no lo digo por el alquiler del Albéniz para el preestreno, sino por la falta de interés pese a que somos una producción rodada aquí», se queja el productor.

Todo muy profesional por lo que veo... ¿La historia no surge de experiencias propias?

–Ja, ja. ja. Nada personal. Todo desde la distancia y la mirada ajena.

Ya veo. ¿Qué tiene el sexo que siempre interesa?

–Para que nuestro mundo tenga cierto sentido, nos tenemos que reproducir irremediablemente y aunque sea un instinto primitivo y básico, nos sigue llamando la atención. En 'El intercambio', el sexo es el colchón, nunca mejor dicho, sobre el que reposa las miras de los personajes.

Usted ha tenido una carrera muy personal y apartada de la industria. ¿Cómo encaja esta comedia dentro de su filmografía?

–Nunca me he querido posicionar de espaldas al espectador, pero mis películas han tenido poco eco ya que se alejaban de los márgenes establecidos. Pero la ilusión de cualquier autor es conectar con el mayor número de personas y he intentado forzar ese acercamiento en 'El intercambio' sin desprenderme de un tono, un estilo. Quiero conectar y que el público se asome a esta ventana sin miedo.

Usted siempre ha sido un provocador, pero lo comercial quita libertad. ¿Se sigue reconociendo en el espejo?

–Si hablamos de niveles de libertad, en 'El intercambio' he sido más cauto, pero eso no supone restricciones artísticas, sino que lo 'amabilizas' y buscas otras vías. Pero lo delirante de las situaciones entra dentro de mi manera de entender el cine.

Y el cine experimental o de minorías, ¿le cansó?

–Lo que me cansa es trabajar mucho para tener poco eco. Y no hablo de una cuestión económica, sino de recorrido de la obra. Me resulta duro implicar a tanta gente en un proyecto y estar trabajando años para que después se vea tres veces. Eso es cruel y te desgasta mucho. Ahora tenía la necesidad de visibilizar los proyectos.

«Mis filmes anteriores han tenido poco eco porque se alejaban de los márgenes establecidos»

«El cine producido desde Málaga ya no juega en la mesa de los niños, sino en otra liga»

Cautela con Pepón Nieto y cía

Usted siempre ha trabajado con actores cercanos. ¿Cómo ha sido tener a Pepón Nieto, Hugo Silva y Rossy de Palma en el reparto?

–No te voy a decir con temor, pero sí con mucha cautela. Además yo trabajo de manera personal, por lo que unos actores con tanto recorrido no sabía hasta que punto podían ser indomables. Pero el resultado fue todo lo contrario. Entendieron desde el primer momento sus personajes y se despojaron de prejuicios para tirarse a la piscina de cabeza.

El cuarteto protagonista lo completa la malagueña Natalia Roig que ha sido el descubrimiento del filme.

–Yo partía con ventaja ya que la conozco muy bien –es la pareja del director– y sé cual es su potencial. Por eso estoy feliz de ser responsable de mostrársela al mundo. El productor me sugería nombres más reconocibles, pero defendí a Natalia porque sabía que iba a ser una bomba.

La película también tiene una versión teatral. ¿Cuál fue antes?

–No hay un formato original. Yo quería hacer un libreto versátil que tuviera una vertiente teatral y una cinematográfica, pero nunca pensé que llegara a tener las dos.

Al filme se le achaca precisamente una estética teatral.

–Pero eso tiene que ver con un ejercicio de estilo. Me encantan las películas claustrofóbicas y herméticas. Y que la tilden de teatral no es peyorativo para mí, sino una característica. Que la acción transcurra en un escenario fue un reto que asumí desde el momento que lo escribí.

Es su cuarta película pero su primer estreno nacional. Y además en más de cien salas...

–Lo llevo con mucho desconcierto, porque he pasado de hacer cine en las trincheras al spa. Tengo la sensación de que por mal que sucedan las cosas todo va a ser espectacular con respecto a experiencias anteriores. La única película que había estrenado comercialmente fue 'Poliedro', que se puso en un cine y fueron tres personas porque se equivocaron de sala.

Ja, ja. Precisamente, ahora que se producen películas desde Málaga, la cuenta pendiente era llegar a la cartelera.

–La producción está en un momento dulce y necesitamos que nuestras películas tengan una repercusión nacional. Porque visualizar nuestros proyectos y que tengan impacto hace que no estemos jugando en la mesa de los niños, sino en otra liga.

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