Nostalgia del monstruo

Siendo un niño, Guillermo del Toro se enamoró de ‘La criatura de la Laguna Negra’, un clásico del cine fantástico que le inspiró para ‘La forma del agua’. Ahora le han denunciado por plagio de otra historia

Nostalgia del monstruo
ISABEL IBÁÑEZ

Desde el principio de los tiempos, nunca la humanidad había conocido un terror semejante... La criatura de la Laguna Negra... Terrible y emocionante. La ciencia no podía explicarlo, pero estaba vivo en las aguas profundas del Amazonas un monstruo atávico que existía desde hacía 100 millones de años, increíblemente fuerte y destructivo. La belleza de una mujer le hizo abandonar su guarida. Vea emocionantes escenas subacuáticas nunca rodadas y luchas titánicas bajo el agua jamás soñadas en la más terrorífica de las aventuras de ciencia ficción... Próximo estreno».

De esta vehemente manera se publicitaba en 1954 ‘La criatura de la Laguna Negra’, del director Jack Arnold, que en España recibió el mucho menos inspirador título de ‘La mujer y el monstruo’. Y 64 años después puede verse en los cines ‘La forma del agua’, de Guillermo del Toro, que reconoce que se enamoró de aquella cinta cuando la vio por la tele con 7 años. Ya como cineasta reconocido quiso dar una segunda oportunidad a los protagonistas de aquel clásico del cine fantástico que proponía una historia de amor imposible entre bella y bestia, que, evidentemente, no acaban juntos. «La criatura era el diseño más hermoso que jamás había visto –recuerda el director, que aspira a 13 Oscar este año con su filme, el más nominado–. Y lo vi nadando bajo la actriz Julie Adams... Me encantaba que la criatura estuviera enamorada de ella, y sentí un deseo casi existencial de que terminaran juntos. Por supuesto, no sucedió».

Similitudes. Arriba, dos momentos de ‘La mujer y el monstruo’ (’La criatura de la Laguna Negra’ en el original). Junto a estas líneas, Milicent Patrick, diseñadora del extraño ser. En la otra página, dos fotogramas de ‘La forma del agua’, de Guillermo del Toro / RC

Tan descontento estaba Del Toro sin su final feliz que se dedicó a esbozar dibujos en los que se les veía armoniosamente juntos: «Los hice comer helado, en una bicicleta doble, cenando...», explicó a la revista ‘The Hollywood Reporter’. Ya de mayor intentó en varias ocasiones hacer su propia versión incidiendo en el aspecto romántico, pero aquello no cuajó. «Cuando tenía 30 años fui a Universal y les dije: ‘¿Podemos hacer la película desde el punto de vista de la criatura?’. No lo aceptaron. Dije: ‘Creo que deberían terminar juntos’. Tampoco aceptaron esto». Tuvo que esperar a 2011, cuando coincidió con el guionista Daniel Kraus, que le estaba dando vueltas a una historia sobre un conserje que descubre un extraño ser acuático en una instalación secreta del gobierno y se lo lleva a casa. Y de ahí salió la historia que puede verse en los cines sobre la joven muda que se enamora del monstruo.

The gill-man

Dos actores disfrazados. La criatura, también conocida por Gill-Man, fue encarnada en la entrega original de la cinta (existen dos secuelas) por dos actores, dada la dificultad de las escenas acuáticas. Así, es posible incluso apreciar las diferencias entre el monstruo cuando se maneja por tierra interpretado por Ben Chapman y cuando evoluciona en el agua encarnado por Ricou Browning, un excelente nadador más menudo que Chapman (de ahí la necesidad de dos trajes diferentes), que era capaz de aguantar la respiración cinco minutos. Ninguno aparece en los créditos porque el director consideró que el monstruo sería menos creíble.

1,3 millones de dólares, todo un éxito de taquilla, recaudó la película en los cines después de su estreno en mayo de 1954 en EE UU y en noviembre de ese mismo año en España. A pesar de estar rodada en 3-D, muchos espectadores no pudieron disfrutar de esta tecnología y la vieron en la forma clásica en cines o ya después, en la televisión.

El origen y la leyenda. Recoge Eduard Grañana en un ensayo sobre esta película la versión oficial sobre el origen de este ser: Durante una cena en casa de Orson Welles, el director de fotografía Gabriel Figueroa contó una leyenda mejicana sobre una criatura que vivía en el Amazonas y que una vez al año secuestraba una doncella. Los aldeanos lo aceptaban para que les dejara tranquilos. Figueroa añadió que aquel ser no solo era real, sino que él tenía fotos...

No fue el único impresionado por aquella criatura de la Laguna Negra enfrentada a unos científicos que invaden su hábitat en busca del eslabón perdido entre animales terrestres y marinos. Y más en concreto por sus escenas subacuáticas, tan hermosas como inquietantes, en las que aquel ser nada bajo la chica (Julie Adams), por la que se siente atraído –incluso la roza con sus ‘amorosas’ garras–, y observa arrebatado sus evoluciones de natación sincronizada desde la protección de las algas, como un voyerista cualquiera. Borja Crespo, experto en cine fantástico y de terror, se recrea en ellas:«Algunas son como metáforas sexuales; cuando la chica nada y el monstruo se sitúa bajo ella se ve mucha interacción sexual, mucha complementariedad entre ellos, hay una atracción animal...». También Steven Spielberg se sintió inspirado por estas escenas para su ‘Tiburón’ y aquellas piernas de chica acechadas desde abajo por el escualo, imagen que se convirtió en el motivo central del cartel anunciador que forma ya parte del imaginario colectivo.

Actriz y diseñadora del ser

Porque aquella película de los años 50 rodada en 3-D anaglifo –el de las ya arcaicas gafas con un plástico verde o azul y otro rojo–, lo que le daba un atractivo aún mayor, se ha convertido en un título de culto. Crespo reconoce la importancia de un filme que marcó a muchos: «Es una reinterpretación de ‘King Kong’, la bestia enamorada que rapta a la bella. Y la propia criatura, a su vez, se ha convertido en inspiración para otras como ‘Alien’ y ‘Predator’, con diseños que le recuerdan mucho. Evidentemente, también hay muchos planos en la película de Guillermo del Toro que vienen del Gill-Man», la criatura acuática de la Laguna Negra. En realidad trata de un tema que se aborda mucho en el cine fantástico, como es el monstruo que vive tranquilamente en su hábitat hasta que llegan los humanos a molestarle. «La amenaza en realidad somos nosotros para él, algo que ya se ve también en ‘King Kong’», dice Crespo.

Considera el experto que, con muy pocos medios y una persona disfrazada, «consiguieron una presencia hipnótica, una criatura excéntrica, muy diferente, que se convirtió en el primer icono de terror de la Universal. Y luego está el diseño del monstruo en sí, que con látex logra dar más mal rollo que las modernas infografías». La encargada de dar forma a aquel ser del Amazonas fue una actriz y, además, la primera mujer en dibujar para la factoría Disney. Se llamaba Milicent Patrick y no apareció en los títulos iniciales de crédito, eclipsada por el jefe de maquillaje, Bud Westmore. Algunos lo achacan a que por aquel entonces los diseñadores e ilustradores ni siquiera salían citados, pero otros aseguran que a la Universal no le gustaba que se supiera que algunos de sus monstruos habían surgido del trazo de una mujer. Patrick creó también los mutantes de ‘Regreso a la Tierra’ y el alienígena cíclope de ‘Llegados del espacio exterior’. Para Gill-Man le pidieron un ser terrible con una parte humana que provocara empatía. Así surgió ese ser mitad hombre mitad pez que tanto se parece al de ‘La forma del agua’.

Delfín o dios elemental...

Y resulta que ahora han denunciado por plagio a Del Toro, pero no por el recuerdo de esta cinta clásica de la que siempre ha reconocido su influencia, sino por las «demasiadas coincidencias» con la obra del premio Pulitzer Paul Zindel ‘Let Me Hear You Whisper’, según el hijo de este –una mujer de la limpieza en un laboratorio se encariña con una critura similar a un delfín con el que están experimentando y decide liberarlo–. «Nunca he leído o visto la obra. Nunca había oído nada sobre ella antes de hacer ‘La forma del agua’, ni tampoco alguno de mis colaboradores la mencionó jamás. No puedo aguantar el momento en que llega esta acusación», dijo Del Toro a la web Deadline en referencia a los Oscar.

Las escenas acuáticas en la Laguna Negra también inspiraron a Spielberg para la cinta ‘Tiburón’

Alude el cineasta a sus «25 años de reputación impecable» y explica que la obra por la que se le acusa de plagio «parece tratar de un delfín, de experimentos sobre animales y de uno que es liberado de un laboratorio, y eso es todo. La forma del agua es tantas cosas, tantos colores... No va de un animal, sino de un dios elemental de río. Estas ideas no son intercambiables o equivalentes; sería como decir que ‘ET’ sería la misma historia si sustituyeras al extraterrestre por un hámster». Borja Crespo cree que «nos gusta demasiado gritar ‘¡plagio!’. Del Toro nunca ha ocultado sus referencias. Jean-Pierre Jeunet, el de ‘Amelie’ y ‘Delicatessen’, siempre habla de las enormes influencias del cine clásico y Chaplin en su obra. Al final tú copias a uno, ese uno ha copiado a otro...».

La historia de esta criatura es una reinterpretación de King Kong, la bestia enamorada que rapta a la bella

Es un hecho que Gill-Man y su historia seguirán inspirando a muchos otros, tanto por el monstruo en sí como por la atmósfera inquietante y exótica que desprende en su conjunto. Quédense con las palabras de uno de sus personajes... «Puedo decirte algo sobre este lugar. Los chicos de aquí la llaman la Laguna Negra. Un paraíso. Solo que nadie ha vuelto para demostrarlo».

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