Isabel Coixet: «Se me hace raro que me dediquen retrospectivas»

Isabel Coixet.
Isabel Coixet. / Vicens Giménez
La granizada

A veces le cuesta creer que es ella quien ha rodado todas esas películas rodeada de estrellas internacionales. «Me parece un milagro»

GUILLERMO ELEJABEITIA

Treinta años de carrera, una docena de largometrajes de proyección internacional y pocos pelos en la lengua. Isabel Coixet echa pestes del independentismo, lo que le ha valido un par de exabruptos, en Twitter y en la calle. Ella sigue hablando, con voz suave, pero alto y claro.

¿Le está diciendo a Cataluña las ‘Cosas que nunca te dije’?

– Llevo muchos años diciéndolas siempre que alguien me pregunta y a veces incluso cuando no me preguntan. Las cosas van por un camino que no me parece bien y creo que debo decirlo. Cuando suceden cosas como lo que ha pasado en las Ramblas te das cuenta de qué es lo importante.

Saque la bola de cristal, ¿qué cree que va a pasar?

– No tengo ni idea. Nadie pensó que veríamos este ambiente y este lenguaje. Cuando oigo a los políticos decir que estamos sojuzgados me enfada. He viajado mucho, he visto gente realmente sojuzgada y los catalanes no lo estamos.

Yoko Ono apoya el referéndum ¿No tuvo bastante con separar a los Beatles?

– Hay gente que está muy mal informada. Para mí Yoko Ono es la señora que salía en las fotos con John Lennon y una artista conceptual bastante mediocre. Habrá estado cuatro veces en Barcelona... ¡Que opine lo que quiera!

¿Cómo sería el mapa de sonidos de Barcelona?

– Ahora sería el silencio. Pero sé que mañana volverá la gente a la Boquería y a comprar flores en los puestos de las Ramblas. El único arma que tenemos contra el terror es pasarlo bien, demostrar que no nos acojonan.

Su última película hablaba de civilización y barbarie a través de los personajes de una rica europea y una esquimal. ¿Cuál era cuál?

– La civilizada era la esquimal, sin duda alguna.

Y quiénes son más bárbaros, ¿los turistas o los turismófobos?

– A ver, yo no les tengo manía a los turistas, pero nunca he entendido el turismo de masas. Ni aquí, ni en Venecia, ni en Nueva York.

¿Empoderamiento o discriminación positiva?

– Empoderamiento es una palabra horrorosa. Y si para paliar cientos de años de injusticia hace falta favorecer a las mujeres, bienvenida sea la discriminación positiva, a toneladas. Y ya.

¿Cobraron lo mismo a Patricia Clarkson y Ben Kingsley por protagonizar ‘Aprendiendo a conducir’?

– Patricia, Ben y yo cobramos exactamente lo mismo, algo simbólico, porque nos apetecía ese proyecto. Pero la realidad es que, en general, las mujeres seguimos cobrando mucho menos por hacer el mismo trabajo o más. Y no solo en el cine, el cine es lo de menos.

¿De cría tuvo problemas por ser ‘más lista de la cuenta’?

– Sí, y los sigo teniendo.

¿Es tan raro que una niña de once años vea películas de Kurosawa?

– Es este desprecio por lo que no se tiene ni idea. Yo no veo ‘Gandia Shore’, pero me parece que presumir de ser ignorante es patético.

Etiquetas «absurdas»

¿Y de qué presume usted?

– De hacer unas paellas buenísimas.

Ha contado que sufre el síndrome del impostor, ¿eso es algo así como vivir ‘Mi vida sin mi’?

– Es creer que estás en un lugar que no te corresponde, pensar que en algún momento vendrá alguien por detrás a despacharte, pero me tranquiliza saber que Martin Scorsese también lo tiene.

Pues esa impostora lleva dirigidas un montón de películas...

– A veces me parece un milagro.

La primera fue ‘Demasiado viejo para morir joven’ y le hizo optar al Goya a la Mejor Dirección Novel en 1989 ¿Aún demasiado joven para el Goya de Honor?

– Que te den algo siempre está bien, y ya si el premio viene con un talón sería la hostia. Pero se me hace raro que me dediquen retrospectivas, pienso: ‘¡Pero si todavía tengo que hacer muchas cosas!’.

Ha trabajado mucho en el extranjero, pero no suele acompañarle la coletilla de «nuestra directora más internacional»...

– ¿Ah, no?

¿Le alivia o le escuece un poco?

– Todas las etiquetas son un poco absurdas. Está claro que el director de cine más internacional es Pedro Almodóvar, pero, bueno, pues yo seré la segunda o la tercera.

¿Tienen pique?

– Me llevo muy bien con él, le estoy muy agradecida; me produjo dos películas y espero que me produzca alguna más.

Dice que no le gusta asistir a eventos sociales o a recoger premios... ¿Ha pensado enviar a Joaquín Reyes?

– ¡Muchas veces! Y creo que él está esperando su oportunidad.

Por curiosidad, ¿a qué huelen las cosas que no huelen?

– A aburrimiento.

Aquel verano de...: En la carretera recorriendo España con mi familia

De pequeña se pasaba los veranos metida en el coche con sus padres y su hermano peinando la geografía española. «Salíamos de Barcelona e íbamos a San Sebastián, Santander, Asturias, Galicia, Portugal, hasta llegar a Salamanca, para visitar a la familia de mi madre». Ya mayorcita, prefiere la tranquilidad. Este verano lo pasa encerrada en una casa a 50 kilómetros de Barcelona, «pero muy aislada, no hay ni una persona ni una tienda en muchos kilómetros a la redonda». Escribiendo. El pasado lo pasó en Irlanda rodando ‘La Librería’, que estrena en otoño. Como lectura, recomienda la novela de Penelope Fitzerald en la que se basa la película, «habla sobre el amor a los libros, la inocencia y la testarudez».

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