El Ficcab de Benalmádena inaugura su decimosexta edición retomando su vocación transgresora

Noguera, Berger, Mota y Martín Cuenca, anoche en la inauguración del Ficcab/SUR
Noguera, Berger, Mota y Martín Cuenca, anoche en la inauguración del Ficcab / SUR

El festival premia este año a Pablo Berger, José Mota y Manuel Martín Cuenca

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Pablo Berger cuenta que desde que rodó la desternillante ‘Torremolinos 73’ a veces lo confunden con un director malagueño: «Pero no pasa nada, los bilbaínos somos de donde nos da la gana». Cerca del lugar que dio título a su primer largo, el autor de ‘Blancanieves’ recogió ayer el primer premio que recibe su última película, ‘Abracadabra’. «Es un buen augurio», presagia. Y tanto. La decimosexta edición del Festival Internacional de Cortometraje y Cine Alternativo de Benalmádena (Ficcab) retoma su vocación transgresora y parece destinada a saldar antiguas deudas y abrir nuevos caminos. El certamen, recuperado el año pasado después de cuatro años sin celebrarse por falta de apoyo institucional y presupuesto, fue inaugurado anoche en la Casa de la Cultura de Arroyo de la Miel, donde ‘Abracadabra’ fue distinguida como mejor película y José Mota, su protagonista, como mejor actor.

Con el espíritu de Fray Luis de León en la recurrente anécdota que regaló en su regreso a la docencia, cuando tras años encarcelado comenzó su primera clase con la frase «Decíamos ayer…», Benalmádena confirma que ha desempolvado su claqueta tras una etapa negra en la que muchos dieron por acabado el festival. Un año después de resurgir de sus cenizas y de premiar a José Luis Cuerda, proyectando no sin algo de retranca ‘Amanece, que no es poco’, el Ficcab vuelve a abrirse hueco en la programación cultural internacional con la presencia en la sección oficial de 19 cortometrajes seleccionados de los más de 600 presentados, procedentes de países como Estados Unidos, Australia, México, Irán o Polonia.

La jornada inaugural sirvió también para distinguir la trayectoria de Manuel Martín Cuenca, que recordó sus inicios como técnico y recomendó a los cortometrajistas «que sigan adelante si quieren contar cosas de verdad, si lo que quieren es hacer cine y no una simple pose». El director del festival, Jaime Noguera, reivindica «el estilo tan personal» del autor de títulos imprescindibles en el cine español de las dos últimas décadas como ‘Caníbal’ o ‘La flaqueza del bolchevique’.

Los premiados recibieron la Niña de Benalmádena, la escultura realizada por Jaime Pimentel. José Mota, cuyo papel en ‘Abracadabra’ ha sido calificado «como una revelación» por parte del jurado, reconoció que se trata de una distinción «muy significativa que me anima a seguir intentando labrarme un camino» desde su recién descubierta faceta dramática, lejos del sentido del humor que ha coronado su carrera hasta ahora y que lo lleva a tener una relación «muy especial» con Benalmádena: «Me remueve afectivamente volver porque aquí he estado muchas veces actuando en Tívoli con Cruz y Raya».

El Ficcab, cuya inauguración estuvo presidida por el alcalde, Víctor Navas, y la concejala de Cultura, Elena Galán, contempla varias actividades paralelas, como un ciclo sobre la Revolución Rusa que incluye la programación de cintas como ‘Octubre en Leningrado’ o ‘La huelga’ y una exposición de carteles del cine español «sovietizados», como ‘Tesis’ o ‘El día de la bestia’.

El festival

Premios
El Ficcab premió anoche, durante la inauguración de su decimosexta edición, a los directores Manuel Martín Cuenca y Pablo Berger y al actor José Mota
Sección oficial
De los más de 600 cortometrajes presentados, el certamen proyectará 19 en su sección oficial internacional
Actividades paralelas
El festival ha programado un ciclo sobre la Revolución Rusa y proyectará un documental sobre el flamenco. Además, decenas de bares y restaurantes del municipio se sumarán a la Ruta de la Tapa de Cine hasta el 12 de noviembre

Fotos

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