La actriz que abofeteó a Clark Gable

Leslie Howard y Conchita Montenegro, en 'Prohibido' (1931). /SUR
Leslie Howard y Conchita Montenegro, en 'Prohibido' (1931). / SUR

Llegó a Hollywood para triunfar. Y pese a su encontronazo con el galán, Conchita Montenegro llegó al estrellato

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Cuando llegó a Hollywood, la recibió la actriz española María Alba y le advirtió que allí no servía ni los besamanos ni la cortesía. Solo valía ser la mejor. Y a la donostiarra Conchita Montenegro no se le olvidó aquel consejo. Era 1930 y la meca del cine buscaba intérpretes latinos para las dobles versiones. Pero ella miraba más arriba. A la primera división. Aprendió inglés y la llamaron para hacer pruebas con las estrellas. Aunque la primera no le salió precisamente bien. Tenía que besarse con Clark Gable y el galán improvisó. Más bien, se sobrepasó con aquella chica española aparentemente desvalida que no tardó en enseñar los dientes y soltarle un soberano sopapo al sobrado actor. Un pasaje que rescata la novela ganadora del Premio Primavera, 'Mi pecado', que el escritor Javier Moro presenta hoy en Ámbito Cultural de El Corte Inglés (19 horas).

«Tras las luces, aquella sociedad también era muy dura ya que los Harvey Weinstein han existido siempre», reconoce el autor de la novela que relaciona este pasaje del abuso con Montenegro con los escándalos sexuales que han saltado en los últimos meses en Hollywood con el polémico productor. De hecho, la actriz española creyó lo que todas las víctimas ya que, al haber defendido su dignidad y haberle soltado aquel bofetón a Gable, su carrera en Los Ángeles había acabado. «Pero lejos de arruinar su aventura, la propulsó al estrellato», explica Moro, que recuerda que la actriz hoy olvidada fue la gran rival de la época de Imperio Argentina.

Javier Moro reivindica a esta olvidada intérprete en la novela ganadora del Premio Primavera,'Mi pecado', que hoy presenta en Málaga

«Fue nuestra primera actriz global y frente al papel de las folclóricas, era una española que encajaba en el perfil de 'vamp' que por entonces habían impuesto la Garbo o la Dietrich», señala el autor de 'Mi pecado', que añade que Montenegro formó parte del grupo de artistas nacionales que llegó a Hollywood para los rodajes en español, junto a los guionistas Jardiel Poncela y Gregorio Martínez Sierra o el cineasta Edgar Neville. El que les abrió las puertas de par en par fue Charles Chaplin y la residencia del cómico en Hollywood no tardó en ser conocida como 'Casa España'.

Montenegro mantuvo un romance con Leslie Howard que marcó su vida sentimental

En aquellas fiestas no faltaba Conchita Montenegro que, curiosamente, se adelantó unos años a Escarlata O'Hara. Yes que si su atronador comienzo en Hollywood fue con el galán del posterior éxito 'Lo que el viento se llevó' (1939), Clark Gable, el otro hombre de su vida fue precisamente el coprotagonista de esta superproducción, Leslie Howard. «Se enamoró del actor inglés que le doblaba la edad y estaba casado, por lo que acabó sintiéndose prisionera de esa relación», explica Javier Moro que convierte esta historia de amor en la parte central del libro, que toma precisamente el título del perfume que Howard le regaló a Montenegro, 'My Sin' ('Mi pecado').

Encuentro con Franco

Ambos protagonizaron en 1931 'Prohibido', una cinta de aventuras románticas. Aunque su título también nos habla de la imposible historia de amor del inglés y la española por el matrimonio previo del actor. La relación terminó y, cuando la invención del doblaje acabó con las dobles versiones, Montenegro volvió a España, donde en los años cuarenta se casó con el diplomático Ricardo Giménez-Arnau. Entonces renegó de todo su pasado y no quiso volver a hablar de su etapa como actriz. «Esa es una de las razones por la que su figura ha pasado inadvertida», explica Javier Moro

No obstante, el actor Leslie Howard reapareció en la vida de Montenegro cuando fue enviado por el presidente británico Winston Churchill, para que se entrevistara con Franco en 1943. Un encuentro fundamental para el posicionamiento de España en la IIGuerra Mundial y en el que la actriz jugó un papel protagonista. Aunque luego aquel pasaje le persiguió toda su vida ya que acabó en tragedia. Y hasta aquí puede leer Javier Moro que, como los buenos relatos, deja la historia en suspense e invita a descubrir el desenlace en 'Mi pecado'.

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