Un libro indaga en los años españoles de Clint Eastwood

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Un joven Clint Eastwood, durante un rodaje en Almería. / Atlas

  • El periodista y escritor Francisco Reyero recuerda los rodajes del actor en Almería, Madrid y Burgos en 'Desde que mi nombre me defiende'

Un importante capítulo de la historia del cine se escribió en el interior de la provincia de Almería entre 1964 y 1967. En ese perdido rincón de la entonces aislada España nació un género, el 'spaghetti-western', se hizo un nombre Sergio Leone y sobre todo, explotó una estrella, Clint Eastwood, el actor y director que ha firmado algunos de los títulos más importantes de la cinematografía actual. El periodista y escritor Francisco Reyero indaga en estos desconocidos años españoles de Eastwood en el libro 'Desde que mi nombre me defiende' (Fundación José Manuel Lara).

Cuando Eastwood llegó a España, era un actor que no lo podía tener más negro. Universal lo había rechazado incluso como 'intérprete para todo', un tipo de contrato que obligaba al firmante a hacer lo que la productora le dijese, ya fuera un papel protagonista, uno secundario o uno de extra. Sí que actuaba en una serie en televisión, pero aquello no le garantizaba un futuro en la industria. Además, su vida personal hacía aguas: acababa de dejar embarazada a una mujer con la que tenía una relación extramatrimonial. En otras circunstancias, la oferta de un extraño director italiano para rodar en el desierto español sonaría a chiste, pero a Eastwood le pareció una buena salida. Y acertó. 'Por un puñado de dólares', 'La muerte tenía un precio' y 'El bueno, el feo y el malo' fueron el punto de partida de una carrera que le ha acabado dando cinco Oscars.

«Sin España, Eastwood no hubiera llegado a ser lo que es. Aquí encontró esa manera suya de mirar y aprendió muchísimo», explica Reyero. Y eso que en aquellos días tuvo que soportar el mal carácter de Sergio Leone, con el que mantenía una relación de amor-odio, y las precarias condiciones de un lugar en el que, por ejemplo, no tenían agua caliente y de la producción, que amenazó con abandonar en varias ocasiones porque no cobraba», recuerda Reyero.

Además de por Almería, Eastwood se dejó caer por Madrid, Hoyo de Manzanares, Colmenar Viejo, Burgos, Covarrubias o Salas de los Infantes. Fue en taxi a todas aquellas localidades porque, al parecer, no se fiaba de los aviones nacionales. Y el país no debió de dejar una honda huella en él porque desde aquellos lejanos 60 ya no ha vuelto a España. «Frank Sinatra dijo: 'Nunca volveré a este maldito país'. Y luego volvió. Clint Eastwood nunca dijo nada, pero no ha vuelto. Es una persona lacónica, esquiva y solitaria, y se desentiende de todo lo que no tenga que ver con su compromiso artístico», agrega Reyero.

El libro está trufado de anécdotas. La 'trilogía del dólar' tardó años en estrenarse en Estados Unidos (entre otros motivos, por un pleito con Kurosawa, que le acusaba -con motivo- de plagio), para desesperación de Eastwood, que sin embargo, a mediados de los 60 ya era una gran estrella en Europa. En una ocasión un periodista norteamericano le preguntó a Sofía Loren cuál era su actor favorito: «Clint Eastwood». «Pues no le conozco», reconoció el reportero, ante la sorpresa de la gran actriz italiana. Actualmente, Eastwood reside en Carmel, una ciudad 'chic' a 500 kilómetros de Los Ángeles de la que fue alcalde. «Es su manera de defenderse de la industria», subraya el autor.

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