Diario Sur

Fiorella Faltoyano: «El destape lo llevé fatal»

Fiorella Faltoyano, en la edición del festival de 2014.
Fiorella Faltoyano, en la edición del festival de 2014. / Carlos Muiña
  • La actriz malagueñay protagonista de ‘Asignatura pendiente’ recibirá la Biznaga Ciudad del Paraiso del Festival de Málaga

Su expediente académico habla por ella. El clásico ‘Asignatura pendiente’, a las órdenes de José Luis Garci, la situó como una de las actrices fundamentales de la Transición. Un título que le ha perseguido toda su vida hasta el punto de que hace un par de años publicó unas comentadas memorias y las tituló ‘Aprobé en septiembre’. Ayer, Fiorella Faltoyano (Málaga, 1949) descolgaba el teléfono y saludaba entusiasmada por la Biznaga Ciudad del Paraiso en propia tierra. «Esto es ya el doctorado cum laude», asegura la actriz sobre el galardón que recibirá el próximo mes de marzo en el Festival de Málaga Cine en Español, que reconoce con esta distinción la presencia de la intérprete en el cine y las series de los sententa y los ochenta. Una época de aperturismo y libertad que en el cine también se tradujo con un vestuario más ligero. «El destape lo lleve fatal», reconocía ayer Faltoyano entre risas.

«El cine de la Transición fue muy especial porque retrató lo que estaba ocurriendo y por eso nuestras películas son un testimonio formidable de aquella época», explicó la artista, cuya carrera comenzó en la escuela-compañía de Ángeles Rubio Argüelles del Paseo de Reding. «Todo empezó en Málaga y me hace ilusión volver a mis orígenes», señaló Fiorella Faltoyano, que vuelve a ese cine desnudo que nunca imágino cuando era solo una niña que daba clases en el malagueño Teatro ARA (iniciales de la profesora y promotora de esta escuela). «Lo de quitarme el sujetador fue un ‘shock’, aunque nunca hice películas del destape, sino que era un cine serio que también participaba de aquella moda», añade la actriz que, a reglón seguido, recuerda aquella frase que utilizaban todas las actrices de la época para justificar la perdida de vestuario: «exigencias del guión».

‘Colorín colorado’ (1976), ‘Esposa de día, amante de noche’ (1977), ‘Solos en la madrugada’ (1978), ‘La colmena’ (1982), ‘¡Biba la banda!’ (1987) o ‘Canción de Cuna’ (1994) son algunas de las producciones que anunciaron a Fiorella Faltoyano en los títulos de crédito, aunque los noventa se refugió en la televisión. «El cine no debía necesitarme», confiesa la actriz que añade que tampoco notó la diferencia por las series del momento «se rodaban como si fueran películas». Yrodó muchísimas: ‘Curro Jiménez’, ‘Truhanes’, ‘La regenta’, ‘Hermanos de leche’, ‘La vida en el aire’, ‘Ni contigo ni sin tí ‘ o ‘Cuéntame cómo pasó’.

«He tenido una carrera muy larga y he hecho de todo. Cine, televisión, teatro... no ha habido circo de milagro», aseguraba ayer la actriz, que hace dos años se liberó –aprobó– cuando publicó sus memorias y contaba su historia personal. La de una niña reconocida por el marido italiano de su madre, pero que en realidad era hija de Ramón Pardo, que fue alcalde del municipio gallego de Pantón. Cuando todos los implicados en su historia habían fallecido, la intérprete pidió las pruebas de ADN para demostrar su auténtico origen y lo contó todo en ‘Asignatura aprobada’. «Fue estupendo haberlo escrito porque me siento como si fuera otra persona», reconoce la actriz, que siempre quiso llevar el mismo apellido que sus hermanastros. «No quería ser diferente a ellos y, al final, resultó que tuve un nombre artístico que me distinguió mucho y por el que todo el mundo me pregunta»,