Diario Sur

La película de Melania continuará…

Melania Rojas, en la primera fila de un cine.
Melania Rojas, en la primera fila de un cine. / Fernando González
  • Los cines no tienen previsto colgar el cartel de inclusivos pese a la petición de esta malagueña que ha visualizado el problema de los discapacitados

Más que una película tiene pinta de ser una serie. Porque el final no está cerca y se atisban varios capítulos. Sobre todo tras la primera reacción de los cines a la petición de la tetrapléjica Melania Rojas, que ha visualizado un problema que afecta los espectadores con movilidad reducida en Málaga: su castigo a ver los estrenos desde la primera fila, donde la pantalla se ve distorsionada y se acaba sufriendo efectos secundarios como mareos y dolor de cuello. La historia de esta joven se convertía ayer en portada de Diario SUR y su lucha por unas salas inclusivas ganó nuevos apoyos para una causa que tendrá que seguir reivindicando, ya que, por ahora, los cines de la capital no se plantean realizar reformas para favorecer el acceso para personas con sillas de ruedas a otros espacios que no sean los ya habilitados en la parte baja de las salas.

«No importa, llevamos años luchan y lo seguiremos haciendo», comentó ayer una animada Melania Rojas, que se quedaba con la parte positiva de la noticia: el apoyo social recibido por su iniciativa y que vivió en la jornada de este lunes un empujón de firmas en la plataforma change.org, donde tiene colgada su petición ‘Por unos cines inclusivos en Málaga’. La petición va dirigida a los grandes grupos de exhibición Yelmo (que gestiona en la provincia Plaza Mayor, Vialia y Rincón de la Victoria), Cinesur (Málaga Nostrum) y Unión Cine Ciudad (Rosaleda) que no se plantean hacer las reformas necesarias para que las personas con movilidad reducida puedan acceder a la mitad de la sala o la parte superior en lugar de tener que ver las cintas desde la primera fila.

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Desde la cadena Yelmo, que hace algo más de un año ha sido absorbida por la multinacional mexicana Cinépolis, confirmaron ayer a SUR que, por el momento, no se plantean realizar reformas en las salas, ya que facilitan el acceso de personas con movilidad reducida en la primera fila. No obstante, la compañía ha emprendido un programa de actualización de salas desde su adquisición por el grupo latinoamericano, por lo que tampoco descartan una futura reforma.

Por su parte, el Multicines Rosaleda subrayó ayer que ellos carecen de gradas en sus salas, por lo que carecen de este problema y además tienen un ascensor para acceder a los cines que están en la planta superior. De hecho, muchas personas con movilidad reducida –caso de la propia Melania Rojas– optan por este complejo ya que se pueden situar en los pasillos, aunque eso crea protestas ya que ocasionan problemas de visibilidad para otros espectadores. Desde el propio Rosaleda reconocen estas «quejas puntuales», aunque por el momento no tienen previsto reformar salas para reservar asientos para personas con movilidad reducida.

Cinesur Málaga Nostrum no respondió ayer a la pregunta de SUR sobre una posible adaptación de sus salas, mientras que el Albéniz –de propiedad municipal– es el único cine inclusivo de la capital después de que hace unos meses acondicionara la sala 4 para el acceso de discapacitados.

Al menos 700 personas de la provincia sufren problemas de lesiones medulares, aunque las usuarios de sillas de ruedas son muchas más. Así lo destacan desde la asociación Aspaym, a la que pertenece la propia Melania Rojas y que la semana pasada logró el apoyo de todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Málaga para convertir en institucional la petición del pleno para que los cines de la capital sean inclusivos. «Si hemos conseguido que los hoteles creen habitaciones accesibles, también lo lograremos con los cines», confiesa Isabel García, presidenta de Aspaym.

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