Diario Sur

Antonio Arias, cantante de Lagartija Nick. :: elvira megías
Antonio Arias, cantante de Lagartija Nick. :: elvira megías

'Omega' y el desafío del tiempo

  • Un documental repasa cómo Morente y Lagartija Nick crearon uno de los discos más rompedores de la música

La cita fue en el teatro Albéniz de Madrid. Era el 28 de febrero de 1996 y Enrique Morente ofrecía uno de sus espectáculos. Flamenco puro. Cante jondo que llega al alma. El maestro granadino termina el concierto ante un público entregado. Llegan los bises y, de repente, empieza a sonar una banda de rock con toda su contundencia. Y el maestro, canta con ellos. El 'shock' es absoluto. Parte de la platea comienza a abuchear al cantaor. Aman la pureza del flamenco. Otro grupo de espectadores, en cambio, grita a favor de Morente y de su nueva muestra de atrevimiento. Esa valentía que le llevó en 1986 a estrenar 'Fantasía del cante Jondo para voz flamenca y Orquesta' en el Teatro Real con Juan Habichuela y Gerardo Núñez en las guitarras.

Era la segunda vez que el invento de Morente y Lagartija Nick llamado 'Omega' se presentaba al público. La primera vez fue en Granada, en un concierto de la banda, y sacaba a la luz un proyecto en el que Federico García Lorca y Leonard Cohen eran la base del experimento de un «innovador del flamenco», como define José Sánchez-Montes a Morente. Junto a Gervasio Iglesias ha recordado cómo fue el proceso de creación de ese disco, que vio la luz en diciembre de 1996 y cuya preparación se prolongó durante casi dos años, en un documental que se estrena hoy y que solo estará en las salas durante una semana.

Un tiempo de convivencia, de discusión y de éxtasis musical en el que las almas flamencas y roqueras se fueron fusionando. «La experiencia fue tan intensa que había un deseo de ser el otro. Unos nos vestíamos más flamenco y el otro (Morente) más roquero. Pero musicalmente, sí que hubo mucho más tensión. Queríamos saber 'cuánto aguantaba cada uno en su sitio», explica Antonio Arias, voz y líder de Lagartija Nick y brújula de este proyecto. Porque Arias apuntó todo el proceso de creación en un cuaderno, que ha servido de guía para los directores, y grabó todas las sesiones. Muchas canciones inéditas verán ahora la luz en una edición especial de 'Omega'.

Catarsis

«A mí lo que siempre me ha sorprendido es que Enrique tenía muy claro hacia dónde iba y sabía extraer lo mejor de cada uno», explica Iglesias. El líder de Lagartija Nick recuerda que uno de los problemas en la grabación era la guitarra. Se acoplaba constantemente. «Enrique nos decía que la naturaleza era ruido. Le gustaba el 'ruidismo'», recuerda con nostalgia un Arias que reconoce que salió del estudio siendo otro.

La vida de 'Omega' se prolongó en los escenarios durante tres lustros, llegando a tocar en Nueva York en 2003. «Fue como el quinto viaje de Colón», explica Arias, que volvió a los escenarios con Morente en 2008. Fueron unos conciertos, encuentro con Leonard Cohen en Benicassim incluido, hechos para disfrutar. «Antes parece que teníamos que pedir perdón por tocar el disco que habíamos hecho», señala el vocalista, que comenzó siendo un 'dylaniano' convencido a pasarse al club de los 'cohenianos' gracias a 'Omega'.

Veinte años después, Arias y Sánchez-Montes reivindican un trabajo que no ha perdido ni un ápice de su fuerza inicial. «Las cosas buenas siempre son atemporales», apunta el director. «Desafía las leyes del tiempo. Tiene un algoritmo que le impide reconocer el tiempo», comenta el músico granadino, convencido de que la esencia, el motor de 'Omega' fue Lorca. El documental ha contado con la colaboración de toda la familia Morente, que desde el fallecimiento del cantaor hace seis años había evitado ver imágenes del cantaor. «Pero la participación en el documental se ha convertido en una celebración y la posibilidad de verlo como lo que era, un auténtico genio», apunta Sánchez-Montes, quien ha trabajado con la familia desde 1993 y ha visto cómo Morente rompía cánones musicales.