Diario Sur

'La caza', la película de Saura que cambió el cine, cumple cincuenta años

Hace cincuenta años 'La caza' cambió nuestro cine. Carlos Saura y el productor Elías Querejeta firmaron una de las radiografías más duras jamás rodadas sobre la mentalidad de la base sociológica franquista. Lo hicieron en una cinta de fascinante acabado formal que medio siglo después mantiene intacto su poder perturbador. Sin 'La caza', estrenada el 9 de noviembre de 1966 en Barcelona, no se entenderían 'Furtivos', 'Los santos inocentes', 'La escopeta nacional' o 'Tasio'. «'La caza' dio la vuelta al cine que se hacía en España; hay un antes y un despues de 'La caza'», sanciona Manuel Gutiérrez Aragón.

Un grupo de amigos en una jornada de caza en el tórrido y yermo paisaje castellano. Tres excombatientes franquistas acompañados del joven sobrino de uno de ellos: la 'nueva España' que contempla perpleja cómo sus mayores acaban matándose entre sí. Con 'La caza' se inaugura el simbolismo en la filmografía del realizador aragonés. Una clara metáfora sobre la Guerra Civil y, en palabras del critico Diego Galán, «el testimonio de arquetipos de una clase dominante que acaba devorada por sus propias contradicciones».

Sorprendente y original

Fernando Méndez-Leite estudiaba en la Escuela Oficial de Cine cuando 'La caza' se estrenó en el cine Españoleto de Madrid. Carlos Saura ya no era profesor en el centro, «pero su sombra permanecía, se hablaba mucho de sus clases», rememora. Había estrenado peliculas como 'Los golfos' y 'Llanto por un bandido'. «Cuando la vi pensé que no había nada parecido en el cine español, era sorprendente y original, sin precedentes. Fue un aldabonazo», recuerda Méndez-Leite, que ya escribía críticas en la mítica revista 'Film Ideal'. «Elías Querejeta no era todavía un productor estrella, sólo el chico que había venido de San Sebastián».