Diario Sur

Veneno para vivir

Veneno para vivir
  • El realizador malagueño Juan Félix Fernández lanza una campaña de micromecenazgo para rematar el documental sobre el tratamiento de quimioterapia de su padre

Dicen que hay pocos pacientes más trabajosos que un médico enfermo. Y sin caer en toda la profundidad de ese lugar común, sí que habría que admitir que Don Juan “no es un paciente fácil”. Médico nefrólogo a punto de jubilarse, fumador durante casi medio siglo, una operación de cadera destapó un cáncer de vejiga. Pero Don Juan siguió enciendo el cigarrillo, incluso a escondidas, durante el duro tratamiento de quimioterapia en el que pasó de doctor a paciente.

Don Juan es, además, el padre de Juan Félix Fernández, cámara y realizador formado en Málaga que ha volcado la dolorosa experiencia de la enfermedad de su padre en el documental 'Don Juan, el veneno'. Tras la grabación, Fernández acaba de lanzar una campaña de micromecenazgo para rematar el proyecto (https://www.goteo.org/project/don-juan-el-veneno). “Como la película ya esta rodada y editada, el objetivo es conseguir fondos para la finalización de la película. Para su finalización hay que realizar dos procesos técnicos muy importantes: el etalonaje y la postproducción de audio”, explica el realizador, ahora asentado en el País Vasco.

Formado en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Málaga (UMA), Fernández fue finalista en 2013 de los premios One World Media por su documental rodado en Perú 'El camino de Chana'. Unido al colectivo de cineastas Kristonkino, Fernández aborda su proyecto más reciente: “Nunca pensé que tendría que contar esta historia, incluso cuando le detectaron dos tumores malignos en la vejiga a mi padre y tras extirparlos nos comunicaron que necesitaría quimioterapia. Pero tras ver que mi padre, que encima era médico, fumaba cigarros a escondidas, incluso después de enterarse de que tenía cáncer de vejiga, pensé que era buena idea hacer un pequeño vídeo para que él mismo se viera sufriendo durante el tratamiento de 'quimio' y a ver si de esa manera conseguíamos que se le quitaran de forma definitiva las ganas de fumar. Pero tras la quimioterapia, con todo lo que habíamos pasado y viendo el material que había rodado creí más adecuado hacer un cortometraje, pero después de editarlo el corto se quedo en largometraje”.

“Hablando con algún amigo o conocido cuyos padres han padecido un cáncer, y viendo la película ya editada, creo que 'Don Juan, el veneno' puede ayudar a personas con cáncer y a familiares de enfermos durante el tratamiento de la enfermedad”, añade el realizador malagueño que ha lanzado una campaña con aportaciones que van desde los 10 hasta los 500 euros.

Y cierra: “Es una película cargada de vivencias humanas y que también pudiera tener un carácter de prevención, ya que viéndola algún fumador podría replantearse si vale la pena seguir fumando”. Porque hay venenos y venenos...