Diario Sur

Dani Rovira pone luz sobre la esclerosis múltiple

Ramón Arroyo (segundo por la izquierda) y DaniRovira (en el centro) posan con el equipo de ‘100 metros’
Ramón Arroyo (segundo por la izquierda) y DaniRovira (en el centro) posan con el equipo de ‘100 metros’ / R.C.
  • El actor lucha contra la enfermedad en '100 metros' para lograr el sueño de terminar un 'ironman'

Los dos últimos años de Ramón no han sido los mejores. La esclerosis múltiple que sufre desde hace trece años ha reaparecido con más virulencia. Los brotes se han intensificado. Pero Ramón Arroyo ya se conoce a esta compañera de viaje tan puñetera. A los 32 años, con muchos planes y una relación estable con Inma, le diagnosticaron la enfermedad. «Mi médico me dijo que no sería capaz de correr 200 metros en un año», recuerda. Él se rebeló contra la enfermedad. «Fíjate. Estoy casado (con Inma), tengo dos hijos, una hipoteca...», recuerda. Y en este tiempo no ha parado de correr.

El deporte fue una de las tablas de salvación que Ramón encontró para combatir la esclerosis múltiple, una patología incurable del sistema nervioso central que se detecta entre los 20 y los 30 años y que tiene una multitud de síntomas (fatiga, falta de equilibrio, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla o temblores). Síntomas que pueden aparecer o no, una singularidad que provoca que se conozca a la EMcomo la enfermedad de las mil caras. Un enemigo formidable contra el que Ramón, sin coraza ni yelmo pero con paciencia y zapatillas, comenzó a luchar.

Primero fueron, a partir de 2008, las pruebas populares de 10 kilómetros. Pero quería algo más y se puso una meta: la ‘ironman’ de Barcelona. Nadar 3,8 kilómetros, recorrer en bicicleta 180 kilómetros y correr una maratón (más de 42 kilómetros) en un solo día. «Parece una locura, pero ha sido un proceso rápido y con cabeza», explica. Su objetivo era claro: inspirar a más gente con esclerosis a hacer «lo que dicen que es imposible». «Para una chica enferma es complicado quedarse embarazada o ponerse unos tacones. Pero lo hacen y me mandan fotos del bebé o subidas a esos zapatos», dice, contento de que la esclerosis vea «un poco la luz».

Ese foco que da el cine y el empeño del director y guionista Marcel Barrena en contar una historia inspirada en su vida. «Pensaba que era una broma de mis amigos», confiesa Ramón, que ha visto como Dani Rovira le da vida en ‘100 metros’ junto a Alexandra Jiménez y Karra Elejalde. «Para mí ha sido el proyecto más bonito en el que he podido intervenir», afirma rotundo el actor malagueño. «Es un reto porque encarnas a una persona que existe y que se ha convertido en tu amiga. Y es un reto añadido porque no representas a Ramón sino que estás enseñando al país qué es la esclerosis múltiple», argumenta Rovira. «Es una enfermedad que de nombre la conoce mucha gente pero de verdad solo la conocen los que la tenemos y el entorno. Esta película es el reto del cubo de hielo para la ELA. Este es nuestro cubo de hielo. No es un viral en YouTube. Es un pedazo de película», recalca Ramón.

La película, que se estrena mañana, se centra en el reto que supone para cualquier persona hacer un ‘ironman’ y más con una piedra como esta patología. Además de charlas y paseos con Ramón, Rovira visitó el Instituto Guttmann donde se atienden a estos pacientes. Entre escena y escena, el actor se quedó sorprendido del humor de estas personas, «que podía ser muy negro». «Se dedican a quitarle hierro. Yo soy comediante y, de repente, ves que hay gente que usa el humor como tabla de salvación. Me quito el sombrero. Y en la película creo que eso está representado», explica Rovira, que no esconde su admiración por Ramón y los pacientes de EM. «Son personas que necesitan ayuda, pero de una forma muy sutil te están ayudando. Convivir con Ramón te hace mejor persona, te zarandea y cambia tu escala de valores. Esa es la gran suerte de haber conocido a gente como él», añade.

Pero ‘100 metros’ también pretende ser un «tirón de orejas» a todas las administraciones, que dejan de lado a los más débiles. «Cuando un país está como está, ¿cuál es la prioridad? Salvar al país y a la banca. De repente, recortes a las ayudas sociales. Ramón se ha metido en juicios con el Instituto Nacional de Seguridad Social porque no se ajusta a los parámetros de minusvalía», explica Rovira, quien ha tenido como compañero a Bruno Bergonzini. Un actor que sufre la enfermedad y que sabe perfectamente la desazón que produce saber que un tratamiento no funciona. «Yo también sé que es eso», confiesa Ramón con un deje de amargura que desaparece cuando se le pregunta por los próximos objetivos. «Quiero correr la San Silvestre vallecana en una hora. Como cualquier corredor popular», indica con una sonrisa.