Diario Sur

Solo el 8% de los actores gana más de 12.000 euros al año

  • Menos de la mitad de los trabajadores del sector audiovisual tuvo algún empleo en 2015, según un estudio entre 3.000 profesionales

madrid. La actriz Pilar Bardem resume en una frase la situación de los actores en España. «El día a día no es de alfombras rojas, glamour y sesiones fotográficas de lujo». Todo lo contrario. Los profesionales del mundo audiovisual y la danza sufren una situación de precariedad como en pocos otros sectores. Solo el 8,17% de los intérpretes pueden vivir de su profesión, si se entiende como tal ingresar anualmente más de 12.000 euros, y únicamente el 2,15% gana al año más de 30.000 euros.

Estas son las principales conclusiones del informe 'Estudio sociolaboral del colectivo de actores y bailarines en España', presentado ayer por la Fundación AISGE, que agrupa a 13.500 profesionales del sector audiovisual y la danza y gestiona sus derechos. Se trata del tercer estudio de este tipo, los dos primeros se realizaron en 2004 y 2011, y en esta ocasión, los autores han entrevistado a más de 3.000 socios de AISGE. Y como era de prever, la crisis económica ha disparado los datos negativos. Así, a lo largo del 2015, solo el 43% de los intérpretes realizó algún trabajo sobre los escenarios o las tablas, frente al 66% de 2004 y el 63% de 2011.

Entre los que cobran por su trabajo como actores, el 53% no supera los 3.000 euros anuales; el 29% obtuvo menos de 600 euros en el año (menos de 50 al mes) y otro 24% se quedó en la franja entre los 601 y los 3.000 euros.

El sociólogo Walter Actis, responsable de los tres informes, certifica que «hay mucha más gente que no ha realizado ningún trabajo que quienes han realizado trabajos». Pero además, añade que el 32% de los actores está por debajo del umbral de la pobreza, es decir, con unos ingresos globales (interpretación más otras ocupaciones) por debajo de 665 euros mensuales. Otras ocupaciones entre las que a veces aparecen actividades con algún punto en común con la interpretación. «Los actores pueden ser taquilleros en los teatros y las bailarinas pueden ser profesoras de pilates», relata Actis. Pero en general, se dedican a empleos ajenos al sector, como ser docentes, comerciales, camareros o azafatas.

El director general de la Fundación AISGE, Abel Martín, achaca a los políticos, y en particular, al Gobierno del PP, la incertidumbre por la que atraviesa buena parte de los actores. «Este Ejecutivo ha entendido que la cultura es un problema, y cuando no nos obvia es para darnos un palo», cuenta.