Diario Sur

José Alba: «Con ‘Gernika’ me he visto arruinado dos veces»

El productor José Alba ha afrontado su mayor producción con ‘Gernika’.
El productor José Alba ha afrontado su mayor producción con ‘Gernika’. / David Herranz
  • Productor y guionista

  • El malagueño estrena este viernes la gran producción sobre el bombardeo que marcó la guerra civil. Un filme que contradice la imagen del cine español subvencionado

Estudió Económicas en El Ejido, pero la escuela que traía de casa pudo más. Su abuelo trabajaba en el Palacio del Cine y el Albéniz, por lo que José Alba (Málaga, 1975) se crió entre cabinas y salas de cine. En la UMA organizó el cineclub de la universidad y, cuando en Ronda se instaló la escuela europea Media Business School, allí se fue para aprender de finanzas y cine. Fundó su compañía Pecado Films y, tras producir ‘El hombre de arena’ o ‘La noche que dejó de llover’, se lanzó a desarrollar y financiar uno de los grandes proyectos del cine español de los últimos años, ‘Gernika’, el filme que lleva por primera vez a la pantalla el bombardeo de la ciudad vasca que anticipó la II Guerra Mundial. Junto a otro malagueño, el también guionista y productor Carlos Clavijo, convenció a Koldo Serra para que dirigiera este filme rodado en inglés y de vocación internacional que distribuye Sony. El próximo viernes 8 llega el final feliz del estreno en cartelera. Aunque por el camino, Alba confiesa que el filme saltó un par de veces por los aires.

Un malagueño pintó el ‘Gernika’ y, ahora, un par de paisanos han llevado el bombardeo a la gran pantalla, ¿casualidad?

Carlos (Clavijo) y yo teníamos una relación especial con ese cuadro y hablamos de hacer una película, pero el proyecto surgió cuando un guionista norteamericano, Barney Cohen, nos planteó la misma idea.

Hace no mucho se decía que el cine español solo rodaba cintas de la guerra civil. ¿’Gernika’ es una mas?

Estamos cansados de ese estigma del cine español que, además, no es cierto. Se han hecho muchas películas sobre la posguerra, pero sobre la contienda del 36 al 39 hay pocas. Y conocidas son cuatro. No queríamos seguir por ahí y, por eso, el guión es una historia española que transcurre en la guerra civil, pero que narra un acontecimiento internacional. Queríamos romper con las etiquetas.

¿Por qué ha tardado tanto nuestro cine en retratar este episodio?

Si no se llevó antes a la gran pantalla fue por dos causas: la complejidad de una producción bélica y los prejuicios que nos imponemos. Durante el desarrollo del filme nos decían que estábamos locos, porque era un proyecto inabarcable para el cine español.

¿Sois unos locos?

Ja, ja. Si hubiera sido una película financiada con los parámetros al uso del cine español, pues sí. Pero fabricamos desde un principio una historia que nos permitiera hacer un proyecto internacional y en inglés.

¿Cuánto ha costado finalmente?

Pues casi seis millones de euros.

¿Y cómo se hace una superproducción en el cine español sin morir en el intento?

Ja, ja... todavía no te lo puedo decir porque nos faltan unos días para el estreno. Sí te puedo contar que fue muy complicado financiar este proyecto. Lo pasamos mal. Te confieso me he visto completamente arruinado con ‘Gernika’ en dos ocasiones. He pasado alguna que otra mala noche, pero lo sacamos a base de insistir y de buscar una puerta cuando nos cerraban otra. Desde un principio quisimos hacer un modelo de producción de Hollywood, pero a la europea. Y al final logramos que Sony entrara con la distribución internacional de la película y aportara el 30% del dinero que nos faltaba para rodar.

¿Pero el cine español no está subvencionado?

Pues no es nuestro caso. Del presupuesto de seis millones, la única ayuda que nos han concedido han sido 250.000 euros del Gobierno vasco y nos lo están pagando a plazos. Como dicen los yanquis, son ‘peanuts’ («insignificante»), el chocolate del loro. Toda la película se ha hecho con financiación privada.

Con razón el director Koldo Serra se refiere a ustedes como dos «productores chalados»...

Ja, ja... Koldo cuenta que cuando lo llamamos para proponerle el proyecto le pareció tan loco que solo nos podía decir que sí. Vio el riesgo y el esfuerzo, y se lanzó con ilusión.

Cine español, un «blanco fácil»

¿Qué ha hecho mal el cine español para arrastrar esa mala imagen de subvencionado?

No sé si es culpa nuestra o de parte de la prensa que utiliza ese reclamo para hacer política. Por ley, las subvenciones no pueden superar el 50% del presupuesto de un filme. Y eso no pasa nunca, ya que como mucho llega al treinta y tanto por ciento. Es un sambenito que nos ha tocado. El cine español tiene una subvención total de 35 millones y se hacen cien películas al año, cuando una compañía privada de automoción como Peugeot recibe ella sola 80 millones del Gobierno. El cine es muy mediático y parece que somos un blanco fácil.

Frente a ello, resulta que España es de los países que menos ventajas fiscales ofrece para los rodajes.

Al Gobierno le da igual aportar dinero vía subvención o por desgravación fiscal y creo que no hemos sido capaces de demostrarles que los rodajes son una inversión muy rentable. Nosotros, que somos una productora pequeñita, hemos creado 200 puestos de trabajo en Euskadi en la filmación y en la posproducción en Andalucía una decena, y hemos gastado cuatro millones directos en el rodaje. Y estos números son todavía mayores cuando se trata de producciones extranjeras.

Lo de ser productor veo que es una profesión de riesgo...

Como dice un compañero, es para inconscientes o sadomasoquistas... Cuando te digo que me he salvado de arruinarme dos veces con ‘Gernika’ es porque debo tener un ángel de la guardia, ya que en el cine hay muchos elementos que pueden hacer que las cosas te vayan mal y pocos que te vayan bien. Para una persona como yo, con familia, hipoteca y una empresita, financiar millones es un riesgo.

Escuchándolo, uno entiende mejor porque ha llamado a su productora Pecado Films...

Ja, ja. Pues sí que algo dice de esto del cine, aunque en realidad fue una cuestión personal.

¿Se puede contar?

El nombre es un homenaje a mi abuelo, que fue proyeccionista y jefe de sala del Palacio del Cine, que formaba parte del circuito Aleixandre, Regio y Albéniz... Mi crié en las cabinas de esas salas y vi cientos de veces ‘ET’. De ahí me viene el gusanillo.

Precisamente, ‘Gernika’ va a estrenarse en el Albéniz.

Para mí es especial. Ya en la presentación allí de la película en el pasado Festival de Málaga, casi me puse a llorar como un crío...

¿Cuál es el balance de su apuesta por presentar el filme en el pasado Festival de Málaga Cine Español?

Cuando planificamos ‘Gernika’ nunca pensamos en festivales, sino que queríamos hacer una película comercial para el público. Pero luego vimos que el día del aniversario del bombardeo –26 de abril– coincidía con el festival y que además Málaga era ideal: por el argumento, por Picasso, porque es un festival grande, porque yo soy malagueño... Alguno pensaba que estar un martes –día del bombardeo– no era una buena fecha, pero pasó todo lo contrario: el éxito mediático y de público fue brutal.

¿Entonces espera reventar la taquilla?

ja, ja... No es esa la expectativa. Lo que espero es que el que vaya al cine de mi infancia salga de ver la película con la sensación de que ha visto una película que le ha gustado, le ha movido, le ha entretenido, le ha hecho pensar. Te garantizo que no me hice productor para enriquecerme.