Jose Coronado: «Estoy encantado con mi rol de policía»

En 'Fuego', Coronado idea una maquiavélica venganza.
En 'Fuego', Coronado idea una maquiavélica venganza.
  • El actor madrileño encarna en 'Fuego', del director Luis Marías, el papel de un hombre destrozado por el rencor y la sed de venganza

País Vasco, año 2001, Carlos, un policía, pierde a su mujer en un atentado de ETA que además deja sin piernas a su hija Alba. Doce años después Carlos recompone su vida en Barcelona, donde administra una empresa de seguridad. No obstante, la sed de venganza y el rencor le corroen por dentro y le llevan a idear una maquiavélica venganza. Jose Coronado asume una vez más el rol de policía y hombre de acción, que ha sido fundamental en su prolífica carrera y que le llevó a conquistar el Goya en 2011 por su papel como el inquietante inspector Santos Trinidad en ‘No habrá paz para los malvados’. El actor, que asume una interpretación cargada de contrastes, da vida a un hombre atormentado por el brutal atentado, que perturba para siempre su personalidad.

–Usted es el hombre duro, el policía por excelencia del cine y la televisión en España.

–De vez en cuando, sí (risas). Yo, feliz y encantado de que me hayan colgado el sambenito de hombre duro, de policía, porque es un gremio al que respeto y admiro profundamente y que creo que conozco después de 30 años investigando todos sus aspectos. He hecho todo tipo de papeles relacionados con ello aunque éste no tiene nada que ver con los demás.

–Háblenos de Carlos, ese hombre consumido por el odio y el rencor al que da vida en ‘Fuego’.

–Ha sido un papel muy difícil. Carlos es un personaje que vive una tormenta interior brutal, un doctor Jekyll y mister Hyde que le posee, le hace planificar un viaje absurdo y tramar un plan absolutamente perverso. No sólo pretende vengarse matando a la mujer del etarra y dejando al hijo sin piernas sino que además antes pretende enamorarles, quiere que sufran. Se nota que la película está escrita y dirigida por Luis, que conoce el conflicto perfectamente, nació allí, sabe lo que pasa y además cuenta el conflicto vasco de una forma absolutamente objetiva e imparcial. Yo confiaba en la historia y creo que tenía que ser muy fiel a ella. Esta es una película que ayuda al espectador a entender el conflicto, que le plantea qué harías tú si te pasa algo así. Te sitúa en el caso de este hombre, en el de su hija o en el de la familia del etarra.

–¿Cómo ha sido el rodaje el Lequeitio, una localidad muy próxima a la izquierda abertzale?

–El rodaje en Lequeitio ha sido una maravilla, el pueblo se ha volcado con nosotros y no tuvimos ningún problema. Yo creo que ‘Fuego’ es la primera película que habla de ETA mirando al futuro. Estamos entrando en una nueva etapa en la que el sentir popular es diferente. El cine americano tuvo que esperar veinte años para hacer películas basadas en la Guerra de Vietnam. Son temas que primero hay que digerir para curar heridas. Es fantástico que se puedan hacer películas sobre ETA mirando hacia el futuro, es un síntoma de normalidad que permite pasar página.

–Precisamente, rodar esta película en una localidad gobernada por Bildu demuestra que se han dado pasos firmes en ese sentido...

–Sin duda alguna. Hoy por hoy no tiene nada que ver. Yo estuve hace diez años en el País Vasco rodando ‘Todos estamos invitados’, basada en la historia de un profesor universitario amenazado por ETA, y teníamos que trabajar protegidos por la Ertzaintza. Había una cierta tensión.

–¿Han recibido comentarios u opiniones de víctimas del terrorismo?

–Hemos recibido algunas opiniones de víctimas y la verdad que la gran mayoría han sido buenas, más allá de los descerebrados extremistas, tanto por un lado como por otro, que nunca estarán contentos con nada y querrán siempre seguir pinchando. Yo creo que en general la película es muy honesta y muy objetiva e imparcial respecto a un tema que Luis Marías conoce perfectamente.

–¿Cine o televisión? ¿Con cuál se queda? ¿cuál le ha dado más?

–El teatro (risas). Me quedo con el teatro aunque yo creo que un actor del siglo XXI tiene que hacer frente a los tres géneros, se trabaja de forma diferente pero te complementan y te convierten en un actor de verdad.

–¿Proyectos para el futuro más inmediato?

–Empiezo en diez días con el rodaje de una película de Daniel Calparsoro, ‘Cien años de perdón’, y sigo con la serie ‘El príncipe’. Hay más cosas en mente pero, por ahora, con esos proyectos soy feliz.