Chema Lumbreras encuentra las raíces de su mundo de fábula

Lumbreras, con algunas de sus creaciones. /José Doblas
Lumbreras, con algunas de sus creaciones. / José Doblas

El artista reivindica en su nueva exposición a su antepasado Tomás Meabe, político y autor de 'Fábula del errabundo'

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

El propio artista lo reconoce. "Siempre me han dicho que mi mundo se parece a un cuento, a una fábula", confesa el artista Chema Lumbreras (Málaga, 1957) rodeado de sus esculturas y dibujos tan característicos y personales. Seres multiformes, con cuerpos humanos y cabezas de animal, a las que ha encontrado un antecedente en la figura de su tío abuelo Tomás Meabe Bilbao, escritor y político del exilio a comienzos de siglo XX que dejó una obra reveladora: 'Fábula del errabundo'. Un libro y una vida que ahora se mezcla con ese universo alegórico de Lumbreras que reivindica a su antepasado en la muestra 'La luz y la noche', que se inaugura hoy en la Sala Unicaja de Exposiciones Siglo.

"Me habían hablado de él, pero cuando me metí en el personaje y vi que era fascinante, con una intensa actividad política, exiliado la mayor parte de su vida pese a que fue corta porque murió de tuberculosis a los 35 años", relata el artista que encontró que compartía con su tío abuelo un animalario que se revela como representaciones humanas para hablar y criticar la sociedad. Dos mundos, el del escritor de comienzos del siglo XX y el del creador de este siglo XXI, que se dan la mano en obras como 'La madera de Begoña', una de las de mayor formato de la exposición en la que el militar es un lagarto que le remite al "dictador argentino Videla" o el político con una cara de gorrino que le remite a un presidente. "Si no fuera la oreja del cerdo diría que es un tupé que me recuerda a Trump", admite el artista, que salpica toda su obra de humor.

Una mirada divertida que también está en la obra de Tomás Meabe, pese a su temprana muerte y su difícil vida. Fundador de las Juventudes Socialistas del PSOE y director de la revista política 'La lucha de clases', Meabe renunció al nacionalismo vasco para abrazar la causa socialista que lo llevó a la cárcel en tiempos convulsos y a vivir en la diáspora, en Londres, París y el País Vasco francés. La crisis religiosa de su antepasado y su compromiso social y político también están muy presentes en 'La luz y la noche' con obras como la serie 'Desahucio'. "Sus fábulas era muy sociales y llama la atención como entonces pasaba lo mismo que ahora", explica el artista que también hace suya esa crítica en 'Trapicheos' que refleja "el trato al ser humano que queda arrinconado".

Dibujo, técnica mixta, escultura e instalación van sucediéndose en esta exposición que se puede seguir como una fábula biográfica del político vasco, en cuya reconstrucción el artista ha contado con la complicidad de su cuñado, Ramón Unamuno, que le descubrió la gran relación que tuvieron precisamente Tomás Meabe y Miguel de Unamuno.

"Cuando leí 'Fábula del errabundo' me quedé entusiasmado, porque pese a ser prosa es pura poesía", ha señalado en la presentación de la exposición Ramón Unamuno, que pone el acento en la "utilización de los animales para hacer sus fábulas que critican los poderes sociales que oprimen a la sociedad". Un particular universo literario que heredó de forma inconsciente Chema Lumbreras y que, un siglo después, revive en la nueva exposición del artista malagueño. Curioso que la sala en la que se exhibe se denomine 'Siglo'.

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