El Cervantes y el Cánovas, unidos por la investigación

Gemma del Corral, Belén Santa-Olalla, Monsalud Bautista, Antonio Navajas y J. Antonio Vigar. :: f. acevedo/
Gemma del Corral, Belén Santa-Olalla, Monsalud Bautista, Antonio Navajas y J. Antonio Vigar. :: f. acevedo

Ayuntamiento y Junta presentan Innovación Escénica, un proyecto conjunto que llevará a las tablas ‘Retropía o cómo morir de nuevo’

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La experimentación y la investigación teatral han unido a los responsables del Teatro Cervantes y del Teatro Cánovas –dependientes del Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía respectivamente–. Ambas entidades presentaron ayer ‘Innovación Escénica’, una iniciativa vinculada a Factoría Echegaray que llevará a la Sala B del Cánovas la obra ‘Retropía o cómo morir de nuevo’, una novedosa historia llamada a romper con las tradiciones narrativas. Belén Santa-Olalla, de la compañía Stroke 114 y directora de la pieza, explicó ayer en la presentación oficial del proyecto que el equipo artístico lleva trabajando desde agosto para encontrar los pilares sobre los que centrar los esfuerzos creativos: «La innovación, aunque es una etiqueta que suena muy bien, implica muchos riesgos y esfuerzo».

El proyecto

Colaboración institucional.
El Teatro Cervantes y el Teatro Cánovas colaboran para desarrollar Innovación Escénica.
Una obra experimental.
Belén Santa-Olalla y Rodrigo de la Calva presentan ‘Retropía o cómo morir de nuevo’, una obra inmersiva.
Innovación.
La disposición del público, el uso de las nuevas tecnologías y el público objetivo centran las aportaciones del proyecto.

La obra se representará en 50 pases diferentes en sesiones para 18 personas como máximo y estará en escena hasta el 10 de enero, explicó Santa-Olalla. La directora apuntó que el equipo de trabajo ha revisado los procesos que giran en torno a la dramaturgia, centrando los esfuerzos en tres pilares diferentes para conseguir algo nuevo. «Queremos que el público tenga un rol alternativo; el escenario se dispone de forma diferente y el espectador puede moverse en la escenografía», comentó. Para ello han buscado una ruptura de la cuarta pared constante en la que los asistentes están «rodeados» de la obra. «No es una historia que le contamos al espectador como tal; creamos un viaje, una experiencia completa», dijo, tratando de definir el concepto de «teatro inversivo».

El segundo de los pilares está vinculado a las nuevas tecnologías, «no sólo las que utilizan los técnicos en el ‘backstage’». Así, durante los meses de investigación, los miembros de la compañía han estudiado la forma de incluir los numerosos avances tecnológicos en la obra de la forma «más orgánica posible». Realidad virtual, aumentada y sonido binaural –que juega un papel esencial en el desarrollo de la trama–, son algunos de los resultados que se aprecian en la obra, en la que participan cuatro personajes, encarnados por Rodrigo de la Calva, Raquel Cruz, Miguel Ángel Martín y Azahara Memberg.

El tercer y último pilar sobre el que han girado los esfuerzos por renovar la dramaturgia tiene que ver con el público al que está dirigida la historia. «Hemos escrito la obra al revés», comentó divertida Santa-Olalla. Según la directora, la intención es conectar aquellas personas que no están vinculadas al teatro. En esta dirección llegaron al concepto ‘retropía’, largamente estudiado por el filósofo anglopolaco Zygmunt Bauman, que versa sobre el miedo de las generaciones jóvenes al futuro. «En ocasiones miran al pasado para evadir el presente».

«El teatro permite que se hagan muchas cosas, merece la pena a prestar los límites y ver hasta dónde podemos llegar», apuntó la directora que, con estas tres vueltas de tuerca sobre la mesa, se mostró satisfecha de encontrar «no solo una, sino dos instituciones dispuestas a apoyar la propuesta».

En este sentido, las responsables de escenificar esta colaboración entre el Consistorio y Junta de Andalucía fueron Gemma del Corral, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Málaga y Monsalud Bautista, delegada de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga. Ambas se refirieron a la colaboración como fruto del «compromiso» de ambas entidades por la cultura. Del Corral señaló el carácter «accesible» de la obra (económicamente hablando), pensada para que todos los públicos puedan acudir. «Queremos que las 50 sesiones llenen la sala B», concluyó. Por su parte, Bautista aseguró que la idea del proyecto es que la mirada de la sociedad «se acostumbre a esta nueva manera de sentir” que propone el teatro moderno. Ambas destacaron por igual la importancia de que el trabajo esté desarrollado por gente de Málaga y para la ciudad.

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