La Catedral de Málaga rescata su banda sonora

La Catedral de Málaga rescata su banda sonora
Álvaro Cabrera

Un disco y un concierto recuperan las partituras del gran maestro de capilla del templo, Iribarren, en el 250 aniversario de su muerte

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

El 1 de octubre de 1733, el organista y compositor Juan Francés de Iribarren fue nombrado maestro de capilla de la Catedral de Málaga. Aquí permaneció hasta su muerte tres décadas después y dejó un legado de cientos de originales que situaron el templo malagueño a la cabeza del barroco musical español. Todo ese patrimonio silenciado durante siglos ha sido ahora recuperado por el actual organista catedralicio, Antonio del Pino, para que aquella banda sonora sacra del siglo XVIII vuelva a sonar con todo su esplendor. Una recuperación que es doble ya que el legado de Iribarren al cumplirse el 250 aniversario de su muerte ha sido atrapado en un disco cd y volverá a sonar en vivo con un concierto de la OFM en la catedral el próximo viernes 24 de noviembre.

“Todas las composiciones son inéditas y no se han interpretado desde que se estrenaron hace varios siglos”, ha explicado el músico Antonio del Pino, que pone como ejemplo los villancicos. “Cada año se estrenaban nueve piezas que solo eran representadas una vez en Navidad y al año siguiente se componían otros tantos villancicos”, ha revelado el organista que ha añadido que, pese a que la de Málaga “no figuró entre las grandes catedrales, sí que fue uno de los referentes en música sacra hispana”. Un protagonismo sonoro que se debió a la presencia a pie de órgano de uno de los indiscutibles compositores que hicieron grande el barroco español: Juan Francés de Iribarren.

Tanto el disco como el concierto de conmemorativo del compositor, que han sido presentados esta mañana, han sido dirigidos por el músico y organista italiano Federico del Sordo al frente de los maestros de la Orquesta Filarmónica de Málaga y de la soprano Eugenia Boix. El álbum recupera ocho composiciones de Iribarren, que recorren su estancia en Málaga desde poco después de su nombramiento con 'Con qué dulzura el alma' (1736) -que da título al cd- hasta el canto al Santísimo 'Se el mar proceloso' (1755), pasando por varias composiciones para la Semana Santa de 1738 y 1747. Una piezas que han podido ser seleccionadas y recuperadas gracias al excelente estado de conservación de los originales en el Archivo de Música de la Catedral que creó el propio Iribarren, según ha destacado Antonio del Pino.

El concierto, que como el disco cuenta con la colaboración de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la OFM, la Fundación Unicaja y la Confederación de Empresarios de Málaga, se celebrará el próximo 24 de noviembre (20,30 horas) en la catedral y contará con el aliciente de la interpretación con los órganos del templo que, como ha recordado Del Pino, “son los instrumentos de este tipo gemelos barrocos más grandes que se conservan en el ámbito hispano”. Solo existen órganos dobles como los malagueños, pero más pequeños, en las catedrales de Cuenca y México.

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