Cancelan la gira de Dudamel por EE UU tras sus críticas al Gobierno de Maduro

Gustavo Dudamel, con la Sinfónica Simón Bolívar y los colores de la bandera venezolana. :: afp/
Gustavo Dudamel, con la Sinfónica Simón Bolívar y los colores de la bandera venezolana. :: afp

El maestro tenía previsto dirigir en septiembre a la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela, después de tres meses de ensayos. «Me han roto el corazón», lamenta

I. URRUTIA CABRERA MADRID.

Los últimos días de Gustavo Dudamel (Barquisimeto, Venezuela, 1981) están siendo muy ajetreados. El joven director de orquesta no solo ha sido reconvenido públicamente por el presidente de su país, Nicolás Maduro, por haber criticado la política del Gobierno de Caracas. Ahora tiene que apechugar con la repentina suspensión de la gira que tenía prevista con la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela por Estados Unidos. Un tour para el que los chicos y chicas de la agrupación se habían preparado intensamente durante tres meses, con la previsión de dar conciertos del 9 al 21 de septiembre.

«Me rompe el corazón. (...) Seguiremos tocando y luchando por una Venezuela y un mundo mejor», ha dejado escrito Dudamel en las redes sociales, sin abundar en las razones de la cancelación. De ser una represalia por sus reproches al Ejecutivo de Maduro, se trataría de una humillación insólita para un profesional reverenciado por conjuntos de la categoría de la Filarmónica de Berlín y la Sinfónica de Chicago. Tiene 36 años y un prestigio apabullante. El pasado 1 de enero, se convirtió en el virtuoso de la batuta más joven en protagonizar el Concierto de Año Nuevo en Viena, sin que los valses de la familia Strauss le intimidaran demasiado. Es un director valiente que se atreve lo mismo con Mozart, que Mahler o Falla.

Presiones en Europa

Tanta osadía musical contrastaba con la diplomacia y hasta mutismo con los que respondía hasta ahora cuando, en Europa, se le exigía que se posicionara en contra de los gobernantes de su país. Una actitud que, a pesar de su evidente categoría artística, le había valido la etiqueta de 'bestia negra' de la oposición en Venezuela. Muchos no olvidaban que fue una de las personalidades más destacadas que llevó sobre sus hombros, en 2013, el féretro de Hugo Chávez en su funeral. Fuera de los antichavistas en su país, nadie le afeó el gesto por respeto a su libertad de decisión y, sobre todo, porque su propia trayectoria le obligaba a sentirse extremadamente agradecido con las políticas culturales de su país.

Dudamel ha conseguido llegar a lo más alto gracias a la formación que recibió en El Sistema, una red de orquestas infantiles y juveniles que a estas alturas engloba medio millón de músicos. Todo un fenómeno, impulsado en 1976 por José Antonio Abreu, un hombre de talante renacentista que soñaba con dotar a las nuevas generaciones -sobre todo a las que malvivían en las barriadas marginales- de una razón para luchar y perfeccionarse. Disciplina y trabajo en equipo eran el santo y seña de El Sistema. El pequeño Dudamel creció en ese mundo, con una total y absoluta devoción por José Antonio Abreu, su mentor y hasta padre espiritual.

El fundador de El Sistema, que en la actualidad tiene 78 años, es músico, economista, activista y pedagogo. Fue ministro de Cultura y todavía tiene un ascendiente y un halo de respetabilidad en Venezuela que no admite réplica, más allá de los vaivenes de los gobiernos.

Queda por ver, no obstante, cómo evoluciona la relación de su discípulo favorito, Gustavo Dudamel, con el actual dirigente del Ejecutivo de Caracas. La cancelación de la gira de la Orquesta Nacional Juvenil por Estados Unidos no invita a la armonía.

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