La Biblioteca Provincial de Málaga sale en busca del protagonismo cultural perdido en dos décadas

Durante el año pasado, la Biblioteca Provincial apenas organizó doce cuentacuentos./Ñito Salas
Durante el año pasado, la Biblioteca Provincial apenas organizó doce cuentacuentos. / Ñito Salas

La institución reactiva su programa de actividades para niños y adultoscon cuentacuentos, conferencias, teatro y exposiciones

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Algo se mueve en la Biblioteca Pública del Estado. Después de años de letargo, la biblioteca parece asomarse de nuevo al mundo, en busca del protagonismo en la agenda cultural que perdió hace casi un cuarto de siglo. Es el tiempo que ha pasado desde su mudanza de la demolida Casa de la Cultura en la calle Alcazabilla hasta su sede en la avenida de Europa. Esa ubicación iba a ser «provisional» mientras se cerrada su traslado a un emplazamiento definitivo, pero allí va a cumplir 24 años este otoño. Y mientras se resuelve su procelosa instalación en el antiguo convento de San Agustín, la Biblioteca Provincial –nombre con el que se la conoce de manera popular– se ha puesto manos a la obra para revitalizar sus propuestas culturales.

La primera muestra evidente de ese cambio de rumbo ha llegado este mes con un programa de actividades dirigidas tanto al público infantil y juvenil como a los adultos. Conferencias, exposiciones, cuentacuentos, representaciones teatrales y un ciclo de charlas titulado ‘La mujer en la Historia’ han puesto de nuevo en el mapa a la institución de titularidad estatal cuya gestión depende de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Además, no se trata de una iniciativa aislada, ya que los responsables de la Biblioteca Provincial planean un calendario de actividades sostenido en el tiempo durante los próximos meses que además incluye iniciativas fuera de sus propias instalaciones. Y el camino por delante se antoja largo para espabilar la agenda cultural de la institución. No en vano, el informe ‘Estadística de bibliotecas públicas de Andalucía’ relativo al año pasado y publicado por la Consejería de Cultura establece que el centro malagueño es el que menos actividades culturales ofreció el año pasado entre las ocho bibliotecas provinciales andaluzas.

Con apenas 196 propuestas, la biblioteca malagueña queda muy lejos de los centros instalados en Granada (510), Jaén (493), Sevilla (474), Almería (413) y Huelva (405). Sus cifras relativas al año pasado quedan también a gran distancia de las de estos centros en cuanto a visitas colectivas guiadas (19), cuentacuentos (12), clubes de lectura (38, diez menos que el año anterior), presentaciones de libros (6), cursos y talleres (51), jornadas y conferencias (3). Eso sí, la biblioteca malagueña lidera el apartado de exposiciones con 54 propuestas.

Además, el informe estadístico establece la relación directa entre el número de actividades y el volumen de visitantes de las bibliotecas provinciales andaluzas, ya que la sede granadina lidera el primero y también el segundo apartado (con 261.297 personas en 2017), pese a no ser la que más usuarios registrados suma en la comunidad, puesto que ocupa la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla. Es decir, la actividad cultural de las bibliotecas provinciales encuentra una correspondencia directa con su mayor número de visitantes, apartado en el que la biblioteca malagueña queda a mitad de la tabla regional.

El primer paso, por tanto, es llevar gente a la biblioteca. El segundo pasa por fidelizar ese público como usuario registrado. Y ahí también hay un largo camino por hacer en Málaga. Tal y como establece la ‘Estadística de bibliotecas públicas de Andalucía’ en sus datos de 2017, la entidad malagueña ocupa el último opuesto en el listado andaluz. Con apenas 20.607 usuarios, la Biblioteca Provincial ofrece cinco veces menos usuarios que Sevilla (101.302) y Granada (90.519).

La situación no es nueva. Tal y como publicó este periódico (SUR, 27-8-2017), el informe que analizaba estos equipamientos durante el periodo 2006-2016 ya avisaba de que la biblioteca malagueña era la que tenía menos usuarios censados (19.523) que, eso sí, demostraban ser activos, ya que el centro era el único andaluz que incrementaba su número de libros prestados en ese periodo.

Aquel informe también señalaba que la biblioteca malagueña era la que menos actividades culturales organizó a lo largo de 2016 con 182 citas, muy lejos de las 539 propuestas en Sevilla, las 450 en Granada y las 426 en Jaén.

Una puerta al optimismo

Pese a todo, los informes estadísticos dejan la puerta abierta al optimismo. No en vano la Biblioteca Provincial figura como la única que ganaba número de usuarios en los últimos diez años, sumando nada menos que 70.426 personas (un 53,87% más). Ese incremento contrastaba con el escenario general andaluz, donde las bibliotecas perdían 398.287 usuarios con una caída del 19,33% en la asistencia a estos centros. Además, la Biblioteca Provincial de Málaga es la única de Andalucía que ofrece un aumento en el número de préstamos en ese periodo, con un incremento del 23,37% al comparar las 40.578 cesiones contabilizadas en 2006 con las 50.062 diez años después.

Datos que avalan la principal reivindicación que arrastra la Biblioteca Provincial malagueña desde hace un cuarto de siglo: la necesidad de una sede estable capaz de dar proyección a la institución. Mientras llega, la biblioteca sale de nuevo en busca del público.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos