Banderas destinará los 30.000 euros del Premio Nacional de Cine a la Escuela de Arte Dramático de Málaga

Banderas destinará los 30.000 euros del Premio Nacional de Cine a la Escuela de Arte Dramático de Málaga

«Lo de Cataluña parece una película de Berlanga», declaró el actor y director malagueño tras recibir ayer el Premio Nacional de Cinematografía

A. J. LÓPEZ / O. BELATEGUI

Antonio Banderas no lo mencionó durante el acto de entrega, pero el Ministerio de Cultura informó ayer de que el actor malagueño donará los 30.000 euros del Premio Nacional de Cinematografía a la Escuela de Arte Dramático de Málaga, donde estudió antes de poner rumbo a Madrid.

No en vano, el teatro de la escuela lleva el nombre del actor malagueño, que ha recibido este año el premio de la institución académica. Unos lazos que Banderas estrecha ahora con un gesto que, pese a su discreción, demuestra el apoyo y la apuesta de Banderas por los nuevos talentos de su tierra.

El director y actor malagueño recibió ayer la distinción en el marco del 65 Festival de Cine de San Sebastián. Y en la ciudad donostiarra y en medio de la espiral independentista en Cataluña, Banderas defendía en su discurso: «Sigo creyendo en este proyecto común llamado España».

Recién llegado de un rodaje en Sudáfrica, el hiperactivo Banderas recordó la primera vez que acudió al Festival de San Sebastián en 1982, cuando por poco le apedrean tras la proyección de ‘Laberinto de pasiones’ de Almodóvar. Y se detuvo en detallar por qué el calificativo de Nacional del premio era importante para él.

«A ver cómo se retrata Banderas, pensaréis. Yo crecí de forma paralela a cómo el país pasaba de una dictadura a una democracia. Viví los últimos rescoldos de cuarenta años de régimen autoritario y los primeros en la experiencia de la libertad. Creí entonces y sigo creyendo en ese proyecto común llamado España. Y como me pasa conmigo mismo, a veces me siento orgulloso de él y a veces no. Pero no puedo evitar quererlo. Siempre he tratado de mantener despierto mi espíritu crítico, porque entiendo que uno de los desafíos a los que se enfrenta mi país es su maravillosa imperfección. Y digo maravillosa porque si logramos mantenernos en positivo, lo que tenemos por delante, siendo difícil, es también una prueba de carácter y voluntad. A veces mi pregunto si ese reto en si mismo no es lo que debería ser llamado España», argumentó el cineasta malagueño en su discurso.

La Transición

Ya en un corrillo con periodistas, Banderas profundizó en ese sentimiento de españolidad. «Creo que en la Transición se hicieron las cosas muy bien. Aquello terminó en una especie de obra de arte política, que fue la Constitución, que se aprobó con el voto de todos los españoles. Naturalmente que han pasado muchas cosas en el trayecto, pero hay que mirarla en positivo. Yo también he tenido muchos obstáculos a lo largo de mi carrera y lo único que he tratado es de reciclarlos en positivo, de preguntarme qué puedo aprender de esta experiencia y tirar hacia adelante. No me he quedado anclado en una posición», añadió.

El actor y director malagueño, finalmente, también habló del tema de este festival. «Lo de Cataluña se ha convertido en algo extraño, es un animal extraño, difícil de observar. A veces parece una película de Berlanga. Votar, lógicamente es uno de los grandes preceptos de la democracia. Pero no debemos olvidar que no es el único, están el respeto a la ley, el Estado de derecho... Alguien puede plantear votaciones ridículas, no sé, que votemos eliminar a los que no son de nuestra raza. Y alguien lo llamaría democracia. Si no lo entendemos vamos a terminar cazando moscas».

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