El azúcar amargo de la emigración malagueña a Hawai

Un documental de Eterio Ortega retrata el éxodo de malagueños en 1907 para trabajar en plantaciones de caña

En el puerto de Málaga. El diario ‘ABC’ publicó estas fotos que testimonian el éxodo a Hawai en 1907/SUR
En el puerto de Málaga. El diario ‘ABC’ publicó estas fotos que testimonian el éxodo a Hawai en 1907 / SUR
Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Su abuela se estaba muriendo. Por ello, el californiano Albert Marques pasó un tiempo visitándola en el hospital. En una ocasión se la encontró peleándose con una enfermera y, para su sorpresa, regañándola en español. Extrañado le preguntó y la respuesta le dejó sin habla: «Yo soy española, pero nunca he querido hablar mi idioma para que no me discriminaran». Aquella confesión abrió un mundo nuevo a Marques, uno de los descendientes de andaluces que emigraron a Hawai a finales del siglo XIX y que desconocía su origen.

La investigación del historiador Miguel Alba ha destapado esta historia y la de otros miles de paisanos que embarcaron desde Málaga hacia Hawai en 1907 para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar. Una promesa de fortuna y un mundo mejor que se convirtió en un infierno para muchos de aquellos andaluces, en su mayoría de nuestra provincia. El cineasta Eterio Ortega (‘Asesinato en febrero’) ha convertido ese éxodo en el argumento de su nuevo documental, ‘1907. Hawai o miseria’, que tras su rodaje en Málaga última estos días su filmación en Estados Unidos.

El filme, que se rueda estos días en EE UU, adapta la investigación de Miguel Alba sobre las miles de familias que viajaron para escapar de la miseria, pero no encontraron la tierra prometida

Aquel año del título salía de nuestros muelles el SS Heliópolis con la primera emigración de andaluces a Hawai. «Allí necesitaban mano de obra barata para sus plantaciones de caña de azúcar y encontraron que en el Guadalhorce y la costa de Málaga y Granada existía también cañaverales, por lo que ofrecieron a los trabajadores del campo pasajes gratis y una paga mensual de 22 dólares», explica a SUR Miguel Alba, que el pasado domingo llegó a Hawai junto al resto del equipo del documental para retratar la huella de este éxodo. El sueldo prometido era en realidad un sueldazo si tenemos en cuenta que muchos malagueños que vendieron todas sus posesiones reunieron 6.000 reales, una cifra que, cuando llegaron al destino, suponía apenas 25 dólares al cambio. Toda su vida valía lo que un mes de trabajo allí.

El documental

Título.
'1907. Hawai o miseria'
Director.
Eterio Ortega
Guión.
Adaptación del libro de Miguel Alba ‘SS Heliópolis: la primera inmigración de andaluces a Hawai (1907)’.
Producción.
Cedecom
Argumento.
Retrato del éxodo de miles de andaluces que embarcaron en 1907 en Málaga rumbo a Hawai, en busca de una vida mejor.

«Salían de la miseria y por eso muchos abandonaron familias y sus raíces y embarcaron, pero las condiciones a bordo fueron penosas porque eran barcos negreros», relata Alba que recuerda que los problemas ya comenzaron en Málaga antes de zarpar cuando sirvieron al pasaje comida rancia y café con agua del mar. De los más de 3.000 que habían subido a bordo, «mil y pico se bajaron» antes de soltar amarras.

«Se parece a Andalucía»

El viaje no fue un crucero precisamente. Murieron 19 personas y nacieron 14 bebés –muchas mujeres iban embarazadas para buscar un futuro para sus hijos– antes de atracar en Honolulu. Y cuando llegaron allí, las condiciones de las plantaciones no eran las imaginadas ya que se practicaba la segregación de la que hablaba la abuela de Albert Marques. «En los primeros meses ya hubo una huida de españoles desde Hawai a California y los que llegaban al continente mandaban cartas diciendo: ‘Esto se parece a nuestra amada Andalucía’», destaca el historiador malagueño Miguel Alba, que atrapó toda esta historia en su libro ‘SS Heliópolis: la primera inmigración de andaluces a Hawai (1907)’, que ha servido de base para el documental.

«Alrededor de un 80% de aquellos andaluces se marcharon a California», explica Alba, que sitúa en unos 8.000 personas el contingente de españoles que llegó a Hawai tras los primeros barcos que salieron de Málaga y Vigo. «El documental va más allá del libro porque es impresionante todo lo que ha despertado y generado desde su publicación», señala el investigador que calcula que, actualmente, un millón de estadounidenses son descendentes de aquellos pioneros.

Rodaje. Miguel Alba, en un barco en la bahía de Málaga, explica la historia del viaje a Hawai y California.
Rodaje. Miguel Alba, en un barco en la bahía de Málaga, explica la historia del viaje a Hawai y California. / SUR

«Muchos de la primera generación se murieron sin saber inglés y la actual, la cuarta, es tan americana que no tiene memoria del español», comenta Alba que, junto al director Eterio Ortega y la productora Cedecom, está rescatando los testimonios de muchos de los descendientes en Hawai y California de aquel éxodo que tuvo que soportar años de penurias. De hecho los bancos no aceptaban el dinero de aquellos exiliados por lo que no tuvieron más remedio que guardar los ahorros en casa. Pero cuando llegó el crack del 29, los españoles no sólo no se arruinaron, sino que sacaron los billetes del colchón y compraron tierras y empresas.

Condiciones del viaje. Panfleto que se distribuyó en Málaga para captar a trabajadores dispuestos a emigrar.
Condiciones del viaje. Panfleto que se distribuyó en Málaga para captar a trabajadores dispuestos a emigrar. / SUR

«Escalaron socialmente y muchos de ellos se convirtieron en respetados empresarios», indica el investigador malagueño poniendo un final feliz a esta amarga historia de la caña de azúcar. Un documental que Miguel Alba le gustaría estrenar donde todo empezó. En el próximo Festival de Málaga para recordar la memoria de los paisanos que buscaron un futuro mejor sin olvidar sus raíces.

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