El avión que trajo a las suecas a Málaga se puede visitar

El avión que trajo a las suecas a Málaga se puede visitar

Se cumplen 58 años del primer vuelo internacional del Aeropuerto de Málaga, que trajo la invasión vikinga que revolucionó las playas de la Costa del Sol

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Bajaron de la escalerilla del avión con su pelo rubio y lo primero que buscaron con esos ojos azules fue la dirección de las playas. Esas mismas que venían a conquistar y que revolucionaron con sus bikinis en la España conservadora de finales de los cincuenta. Hace unos días se cumplía el 58.º aniversario de aquel primer vuelo internacional del Aeropuerto de Málaga, que aterrizó un soleado 20 de octubre de 1959. “Este fue el avión de las suecas”, explica de forma gráfica el gerente del museo del aeródromo malagueño, Joaquín de Carranza, señalando al aparato Convair 440 Metropolitan de fabricación estadounidense que sigue apostado en la misma pista a la que llegó hace más de medio siglo.

El avión, un Convair 440, se conserva en el Museo Aeronaútico tras protagonizar un rocambolesco regreso a El Rompedizo

Y no es que haya permanecido aquí desde entonces. Sino que este espacio expositivo encontró la oportunidad de recuperar el avión que abrió las rutas internacionales hacia la Costa del Sol y lo aprovechó. El avión de la compañía finlandesa Karkumaki Airways (Kar Air) partió aquel 1959 de Helsinki, hizo escala en Suecia y llegó a Málaga a mediodía con 48 pasajeros dispuestos a disfrutar de sus vacaciones. “En realidad, la torre de control le pidió que retrasara unos minutos el estreno de la pista para que las autoridades pudieran inaugurarla antes. Aterrizó a las 12,02 minutos”, explica De Carranza que añade que en ese momento arrancaba el mito de las suecas en las playas de Torremolinos, aunque en la foto conmemorativa de aquel vuelo inaugural se ven pocas mujeres ya que las autoridades malagueñas y de la propia compañía -principalmente hombres- coparon las primeras filas de la instantánea.

Museo Aeronaútico de Málaga

Dirección:
Plaza Pierre George Latécoère, Avenida García Morato, s/n, 29004 Málaga.
Horario:
Martes, de 10 a 20 horas, y de Miércoles a Sábado, de 10 a 14 horas.
Contacto:
952 048 176 / agpmuseo@aena.es

El avión es una de las principales joyas del Museo Aeronaútico de Málaga, que ocupa precisamente la primera terminal que tuvo el aeródromo, denominada El Rompedizo, y que acogió el vuelo de Kar Air. “Este aparato se fabricó también para Kar Air dos semanas después del que inauguró la ruta a Málaga y de hecho vino aquí después del vuelo inaugural, por lo que lo hemos musealizado como si fuera aquel”, explica el responsable y guía del museo que señala los cables, tubos hidraúlicos y poleas mecánicas que controlaban los sistemas de vuelo y que se pueden ver bajo el suelo de cristal del interior de la cabina.

Fernando González

58 horas de vuelo hasta Málaga

El charter de Kar Air abrió la denominada 'ruta del Sol' que alimentó de suecas y suecos, finlandeses y finlandesas la costa malagueña desde finales de los 50. El Convair 440 Metropolitan vivió su época de esplendor entre 1958 y 1975 hasta que quedó aparcado durante un año en Copenhague. Después volvió a los cielos al servicio de varias compañías africanas hasta que regresó a California -se fabricó en San Diego- en 1979, donde se mantuvo activo para Cochise Airlines hasta que se quedó varado en Santa Barbara entre 1992 y 2001.

Interior del avión
Interior del avión / Fernando González

“Fue entonces cuando un piloto español, Ricardo Galache, lo adquirió, lo puso de nuevo en marcha, reunió una tripulación y lo trajo a Málaga”, recuerda Joaquín de Carranza que recuerda aquel rocambolesco “último vuelo” que tardó un mes en llegar desde Santa María (18 de agosto de 2001) hasta la Costa del Sol (19 de septiembre de 2001), con largas escalas en Alabama, Bangor, Canadá Reykiavik y, finalmente, Escocia. Fueron 58 horas de vuelo.

En 2003 surgió la idea de que el aeroplano pasara a formar parte de la colección del Museo Aeronáutico, en el que se integró en 2006. Tras una profunda restauración por parte de La Escuadrilla del Sol-Asociación Malagueña de Pilotos Finlandeses, el avión recuperó sus colores originales y sus franjas rojas como parte de la flota de Kar Air que cruzó el cielo europeo para alimentar uno de los grandes mitos de las costas malagueñas y españolas: la revolución de las suecas.

Fotos

Vídeos