Autorretrato en 25 poemas

Alfredo Taján, Fanny Rubio, Juan Cobalea y Juvenal Soto, ayer, en la presentación. / Fernando González

Fanny Rubio rescata su «fondo de armario» poético para la colección de Fundación Málaga

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Ayer se sentó en el tren y no pudo evitar la sonrisa cuando una voz anunció por los altavoces: «Destino: Estación María Zambrano». No dejaba de tener su guiño poético que la escritora Fanny Rubio pusiera rumbo a Málaga a presentar su nuevo poemario y que las vías la llevaran hacia la autora y filósofa veleña con la que no solo compartió afinidades literarias, sino amistad. «Esta es la provincia española con más poetas y es curioso como Málaga me atrae como un ancla», confesaba ayer a SUR la escritora jiennense y catedrática de la Universidad Complutense, que presentó el tercer número de la Colección ‘25 poemas’ que publica la Fundación Málaga.

25 poemas

Autor:
Fanny Rubio. Poesía.
Editorial:
Fundación Málaga. 2017.

Un «difícil» autorretrato para esta autora que ha tenido que hacer un «chequeo» a su obra para condensar su esencia poética en apenas una veintena de composiciones. «He intentado responder al encargo de la editorial y ofrecer una itinerancia completa por todos mis libros», subrayó ayer Fanny Rubio sobre esta antología, que se une a las ya publicadas en esta colección con la firma de Antonio Jiménez Millán y Alfredo Taján. Desde ‘Primeros poemas’ (1966) a ‘Dresde’ (1990), el nuevo número de la colección dirigida por Juvenal Soto saca lo que la autora denomina su «fondo de armario».

«Es una oportunidad para rescatar unos poemas que ya no se encuentran», apuntaba ayer la propia escritora que comenzó en la poesía cuando las letras españolas se debatían entre la poesía contestataria de Blas de Otero, la feminista de Gloria Fuertes y los novísimos. «Me he dado cuenta de que hay una contante en mi obra ya que es independiente de los movimientos estéticos que tenía alrededor», señaló la autora de ‘Retracciones’ (1982) y ‘Reverso’ (1988), que siempre ha querido huir de las modas literarias por el convencimiento de que la llevarían a la «periferia o al mercado». «Y ninguna de las dos me interesaba», remachó Rubio que, además de los versos, ha practicado la novela y el ensayo, una fusión de géneros que no siempre le ha beneficiado.

«No aceptamos que un autor navegue en el mar de la literatura y tome diferentes barcos. Yeso es un problema muy español», diagnosticó Fanny Rubio, que añadió que «no hemos superado esa asignatura, cuando la realidad es que todos los poetas viven de otra cosa, ya que son profesores, novelistas, periodistas...»

La escritora también tuvo unas palabras para su amigo y cineasta Basilio Martín Patino, que falleció el pasado agosto. «Su cine fue la memoria española hecha imágenes y, además, el amigo mayor que he tenido en el mundo de los intelectuales», confesó la también autora de las novelas ‘La casa del halcón’ y ‘El hijo del aire’, que recordó que el Centro del 27 publicó en los años 80 un «cuadernito» con poemas suyos que llevaba precisamente un prólogo de Martín Patino. «Málaga siempre ha sabido mirar hacia fuera y me he dado cuenta del papel que ha tenido la ciudad en mi obra hasta el punto que me ha marcado como escritora», reconoció ayer en la tierra de su amiga María Zambrano.

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