El arte contemporáneo es puro teatro

El arte contemporáneo es puro teatro
Fernando González

Las salas de La Coracha estrenan una exposición sobre las “escenografías” en la plástica actual

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Un cubo de cemento macizo se levanta en el centro de la plaza de Las Veletas de Cáceres. Rudo, crudo. Sobre una de sus paredes, en letras plateadas, un rótulo: ‘586 horas de trabajo’. Es el tiempo que cada trabajador empleado en su creación ha dedicado a su alumbramiento. Es también el título de la pieza de Santiago Sierra, aquí retratada en una fotografía en blanco y negro que suma a la escena la mirada incrédula de un paseante. Sierra firma uno de los discursos menos complacientes del arte contemporáneo español y figura entre las referencias relevantes de ‘Escenas: acción y representación’, la muestra inaugurada esta mañana en las salas de La Coracha.

Pese a la desnudez aparente de su trabajo, en pocos autores como en Santiago Sierra tiene tanta importancia la puesta en escena a la hora de presentar sus obras. Y justo esa idea es el hilo conductor del proyecto presentado esta mañana y elaborado con fondos de la Colección Los Bragales, propiedad empresario Jaime Sordo, a la sazón presidente de la Asociación de Coleccionistas 9915. La muestra reúne una selección de 45 piezas -la colección de Sordo ronda las 300- desplegadas por las tres plantas del espacio anexo al Museo del Patrimonio Municipal y quiere poner ante el espectador “cómo los artistas montan escenografías para contar algo”, en palabras de la comisaria de la exposición, Alicia Ventura.

La explicitud de esa puesta en escena, de esa imagen preparada, va de mayor a menor conforme el visitante camina por la muestra. La dupla formada por ‘Nakogama’ (2002) Pierre Gonnord y ‘Catherine I’ (2002) de Per Bercley reina en la sala inicial, donde la fotografía adquiere un protagonismo casi absoluto. Destaca el friso de los jóvenes moscovitas AEF+F en ‘Lost Riot 2’ (2007) con hermosos cuerpos casi adolescentes ataviados con ropa de camuflaje, catanas y bates de béisbol en delicados escorzos ante un paisaje industrial. Junto a esa pieza, la chica desnuda recibiendo un chorro de agua a presión de ‘Limpieza social’ de Regina José Galindo llama la atención del espectador en estos primeros compases inquietantes.

La exposición

Título.
'Escenas: acción y representación. Colección Los Bragales de Jaime Sordo'.
Lugar.
Salas de La Coracha anexas al Museo del Patrimonio Municipal. Paseo de Reding, 1. Málaga.
Fecha.
Hasta el 14 de enero de 2018.
Horario.
De martes a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas.
Entrada.
Gratuita.

Más esteticistas las fotografías de Naia del Castillo, Rebeca Menéndez e Issac Julien, casi emparentadas con los lienzos de Muntean/Rosenblum, Sandra Gamarra y Tracey Moffat en la única concesión del espacio inaugural a la pintura, si bien con un marcado componente fotográfico y/o cinematográfico.

No en vano, Ventura ha hablado esta mañana de obras como escenas, acciones o “fotogramas” después de reivindicar que la de Sordo “no es una colección de listas de nombres, sino de obras y de discursos”. En el que expone en La Coracha hasta el próximo 14 de enero cobran protagonismo las relaciones laborales en piezas ya expuestas en la primera planta. Aquí la escultura de Baltazar Torres ‘Lecciones básicas de equilibrio’ (2016) encuentra un contrapunto menos irónico en ‘The Grand Finale’ (2010) del malagueño Karmelo Bermejo o la mencionada fotografía de Santiago Sierra. Antes, nada más subir por las escaleras, el retrato militar compuesto a partir de soldaditos de juguete en la pieza de Vik Muniz titulada, justo, ‘Toy soldier’ (2003). Y del principio al final de esta sala con otra pieza destacada, más lírica en su documentalismo, a cargo de Juan Manuel Castro Prieto, Premio Nacional de Fotografía hace ahora dos años y que aquí ‘Cuestión de suerte. Cespedosa’ (2008).

La fotografía sigue marcando la pauta en la sala final, donde destacan en el primer tramo la pieza de Paul Graham incluida en su serie ‘American Night’ (2002) y la escena urbana de ‘True Stories’ (2010) a cargo de Hannah Collins. Algunas concesiones a la abstracción, incluso al arte conceptual y minimalista, desembocan en la ‘Escultura sin sombra’ (2017) de Guillermo Mora y en las piezas geométricas de vivos colores con una cuerda alrededor que Tobías Rehberger tituló en 2008 ‘Rendir más por la mañana que hoy’. El trabajo y la procastinación. Puro teatro.

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