Antonio Banderas y Carlos Álvarez: Brindis por un gran 2018 para Málaga

Álvarez y Banderas levantan sus copas para brindar en su encuentro del pasado sábado. /SUR
Álvarez y Banderas levantan sus copas para brindar en su encuentro del pasado sábado. / SUR

El actor y el barítono piden que 2018 sea un «gran año para Málaga»en un encuentro privado en Málaga

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Se conocían, pero apenas habían departido antes unos escasos minutos. Entre otros motivos por sus apretadas agendas de trabajo. Sin duda son los dos malagueños más internacionales hoy en día, y los dos llevan a su ciudad como bandera y santo y seña allá por donde van, que es por el mundo entero. Nunca antes habían coincidido y menos en Navidad: Antonio Banderas porque aprovechó un descanso en su frenético rodaje de ‘Genius. Pablo Picasso’ en diversos escenarios de Europa; Carlos Álvarez porque un fuerte constipado aconsejó parar un par de semanas, por lo que no estuvo en Génova actuando tal como estaba previsto. De un grato encuentro en ‘Lo Güeno’ de cuatro amigos con Carlos y Valle surgió la idea de repetir reunión, pero esta vez incorporando a Antonio y Nicole, que no pudieron estar en la primera: dicho y hecho, sábado, 30 de diciembre del ya pasado año, 14 horas, en el domicilio del barítono, a escasos metros, cosas de la vida, del aún hoy Teatro Alameda para septiembre de 2019 Teatro del Soho.

Testigos del encuentro entre Banderas y Nicole y Carlos y Valle Duque, Miguel Gallego y Naty Sánchez; Javier Domínguez y María de los Ángeles Ruiz, y Carolina España además de quien firma este artículo, así como los dos hijos de Carlos Álvarez –Carlos y Alejandra–, ambos también seducidos por el mundo de la música. Ensaladas, tortillas de patatas (con cebolla, con chorizo y ‘sin nada’), ensaladilla rusa ‘made in Álvarez’ y carne a la plancha, con queso de postre y borrachuelos como punto y final además de algún toque de hojaldre. Vino y cava de la tierra. Y una conversación de esas que sólo se producen de vez en cuando y que agradecen hasta el infinito los afortunados testigos.

«Vamos a brindar por Málaga, para que 2018 sea un gran año para Málaga», finalizaron tanto Banderas como Álvarez. Dicho y hecho. Un brindis por la tierra a la que tanto quieren y de la que presumen, y pidiendo también salud, que 2017, sin ser malo «porque lo podemos contar» les dio a ambos «un pequeño aviso» de que hay que tomarse la vida con cierta filosofía.

Picasso, Verdi, Puccini, Carmen, Turandot… Algunos nombres y apellidos protagonistas de la conversación de un almuerzo cuya mesa se levantó casi siete horas después, con la ‘foto’ brindando por Málaga.

Banderas quiere inaugurar el Teatrodel Soho en septiembre del próximo año 2019 con una coproducción con Broadway

2018 se presenta para Antonio Banderas y para Carlos Álvarez sin apenas un respiro. El actor, ilusionado como pocas veces por hacer de Pablo Picasso, estará hasta el 23 de marzo sin apenas un día libre desde la próxima semana rodando ‘Genius. Pablo Picasso’, para National Geographic, que será emitida en casi 200 países del mundo, lo que dice ya de por sí la importancia del trabajo. Además, días eternos de rodaje que comienzan muy temprano porque Banderas sufre una transformación física total para encarnar a Picasso desde los 40 años hasta el momento de su muerte. Sin un pelo ni en la cabeza ni en las cejas, son casi cuatro horas diarias de maquillaje, y después, a rodar… Cuando termine, el 23 de marzo, tal como hace siempre (eso no lo perdona), a Málaga de cabeza para esa misma noche presidir la cena de la Fundación Lágrimas y Favores, y ya a ver procesiones que es una de las cosas que más le gustan del mundo. Tras la Semana Santa, a Estados Unidos para rodar dos nuevas películas, y entre medio reuniones y más reuniones para poner en marcha, con Miguel Gallego y su hermano Javier, el gran proyecto del Teatro del Soho, que quiere inaugurar en septiembre de 2019 con una coproducción con Broadway, en concreto ‘Zorba el Griego’. «Yo quiero estar en ese estreno y quiero participar en el proyecto», le dice Carlos Álvarez, entusiasmado con lo que le cuenta su contertulio. Sale a colación el tema de los equipamientos culturales de la ciudad, y ambos coinciden en lo ideal que sería que se construyera un gran Palacio de la Música. «Ya no pararía nadie el empuje de Málaga», matiza el barítono. Y ambos coinciden en que la cultura ha sido clave para que «Málaga esté de moda», «que lo está, que todo el mundo quiere venir aquí, a Málaga», señala Banderas. En medio, Picasso. De la mano del genio Pablo, Málaga comenzó a levantar el vuelo, y ahí va. Banderas comenta cien y una anécdotas del rodaje de la serie de NG: «Para Pablo Picasso, Málaga era como Rosebud, el trineo, para el protagonista de la famosa película ‘Ciudadano Kane’», afirma, al tiempo que muestra su satisfacción por haber conseguido que Málaga haya sido el escenario de importantes secuencias de la serie: «Ron Howard, el productor, accedió cuando le expliqué que las sensaciones, los olores, los colores de la infancia nunca se olvidan y además influyen en toda tu vida», charla con Carlos Álvarez, y ambos evocan situaciones vividas en su infancia que «nunca te abandonan», remacha el barítono. Los hábitos de vida también salen a escena. Los dos han tenidos quebraderos en su salud y cambiaron algunas costumbres. «Deporte, comida mediterránea y evitar las cosas que siendo buenas no son las mejores para uno», como dice riendo Carlos. Vuelta al Teatro del Soho. Banderas cuenta el proyecto por encima y conforme avanza el diálogo, Carlos Álvarez se entusiasma. «Un notición», indica.

«Veniros a tomar las uvas mañana», invita Banderas al matrimonio Álvarez Duque. Imposible, se van a Austria. Allí en este mes de enero, en la Ópera de Viena, esa especie de catedral de la música, Carlos Alvarez tiene dos grandes producciones: ‘La hija del regimiento’, donde hará de Sargento Sulpice, y ‘Carmen’. Palabras mayores. A Carlos no le han quitado ni un pelo, pero tiene que aparecer calvo como Sulpice, así que también unas cuantas horas de maquillaje previstas para cada función. Banderas consulta su agenda para ver si puede darse «un salto a Viena» desde Bucarest, donde se ruedan los interiores de ‘Genius. Pablo Picasso’, porque la cercanía lo haría factible. «Me encantaría verte», señala.

En febrero, en La Zarzuela de Madrid, en marzo en el Liceo de Barcelona, en abril con la Orquesta de la Ópera de Viena, con ‘Las bodas de Fígaro’ en el sur de Francia, «muy cerca de donde vivió Picasso»… Mayo de nuevo a Viena, donde lo adoran, junio y julio Turín… Sin parar hasta 2021: «No lo puedo negar estoy feliz, vivo el mejor momento de mi vida profesional, y también personal», dice con una sonrisa de oreja a oreja. Banderas habla de las películas que va a rodar este año. De nuevo surgen sus ideas sobre el teatro: «Tengo unas ganas locas de verlo abierto». Entre medias sale El Pimpi: «No hay cosa más malagueña que invertir en El Pimpi», señala feliz. Lo está.

El encuentro podría haber durado no horas, sino días. Málaga cada cinco minutos. A borbotones. Ilusión en ambos. Felicidad no ocultada. «La expectación que hay con ‘Genius’ es asombrosa», remarca el actor. Se ha leído lo que no está en los escritos de Picasso. «Un gran personaje, un genio…». Nos vamos. Banderas a su ático en Alcazabilla. Álvarez se queda en el suyo, en el Soho. Hasta en eso coinciden. «Brindemos por Málaga». Pues eso, por Málaga.

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