De Andalucía al resto del mundo de la mano de Cervantes

Juan Carlos Reche, Javier Ruiz Sierra, Silvia Grijalba, Francisco Oda y Antonio Gil de Carrasco posan en la primera planta de la Colección del Museo Ruso/Álvaro Cabrera
Juan Carlos Reche, Javier Ruiz Sierra, Silvia Grijalba, Francisco Oda y Antonio Gil de Carrasco posan en la primera planta de la Colección del Museo Ruso / Álvaro Cabrera

Cinco directores del Instituto procedentes de la región comparten en Málaga sus vivencias

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

«Allá donde vas, formas una familia». Antonio Gil de Carrasco la ha formado en Leeds, en Manchester, en El Cairo, el Tel Aviv, en Damasco, en Beirut, en Estambul, en Tokio y, a partir de septiembre, la formará en Argel. Porque parte de su «familia» está compuesta por el equipo de trabajadores y colaboradores de los centros del Instituto Cervantes que este granadino de madre malagueña ha dirigido durante los últimos 25 años. «Soy el decano de los directores», comparte Gil de Carrasco (nacido en Granada en 1954) en un receso de la segunda jornada de la reunión anual de directores del Instituto Cervantes que esta semana se celebra en Málaga.

Gestores veteranos y recién nombrados conviven en la reunión anual de la institución dedicada a promover la cultura en español

La cita sirve además para que veteranos como Gil de Carrasco compartan experiencias y trucos con directores recién nombrados. «Este encuentro facilita mucho el ‘aterrizaje’, sobre todo cuando tienes la oportunidad de compartir esos conocimientos con antecesores en el centro donde vas a recalar», ofrece Silvia Grijalba, madrileña de 1967 criada en Málaga y la Costa del Sol. Grijalba figura entre los nueve directores recién nombrados por el Instituto Cervantes. Su destino será El Cairo y Alejandría y escucha con atención las recomendaciones de Javier Ruiz Sierra (Peñarroya-Pueblonuevo, Córdoba, 1951), que ocupó esa dirección durante cinco años y ahora está al frente del centro en Belo Horizonte (Brasil).

«Cada vez se hace más difícil dejar un centro y al equipo con el que trabajas» Antonio Gil de Carrasco. De Tokio a Argel

«En dos años hemos presentado en Brasil tres versiones teatrales de ‘El Quijote’»

«Las cosas funcionan si estás apasionado en ellas, por eso estoy convencido de que Silvia será una excelente directora», vaticina Sierra sobre la responsable hasta ahora de los contenidos de la Casa Gerald Brenan y de la Fundación Pérez Estrada. Grijalba sonríe el halago y añade: «En apenas unas horas he notado la extraordinaria colaboración entre todos los directores, se facilita mucho el ingreso de un nuevo director en un centro y ese puente resulta fundamental».

Francisco Oda (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1970) no encontró ese puente en su primer destino por una razón muy sencilla: fue el encargado de abrir el nuevo centro en Gibraltar allá por 2010. También le correspondió ejecutar la decisión política de cerrarlo en el verano de 2015. Pese al amargo trance, Oda hace un balance positivo: «Aquellos años en Gibraltar fueron una de las experiencias más positivas de mi carrera», admite este doctor en Sociología y Relaciones Internacionales que ahora está al frente de las delegaciones en Leeds y Manchester. «El Instituto Cervantes da lo mejor de España en el mundo y realizar esa labor es un enorme privilegio», acota Oda, que aconseja a los recién llegados «ver, oír y callar» durante al menos sus cien primeros días en su nuevo destino.

El 'aterrizaje' en el destino

Claro que algunos novatos como Juan Carlos Reche (Córdoba, 1976) llegan a su centro, en este caso Roma, con algo de trabajo adelantado. Poeta y traductor, Reche ya había ejercido como docente en los centros del Cervantes de Lisboa y Roma. «Italia es el país donde se expiden más certificados DELE (título oficial del dominio del idioma español) porque los italianos tienen un gran sentido europeo y, al mismo tiempo, porque su sistema educativo facilita que con ese certificado se puedan incluso convalidar asignaturas en la universidad», detalla Reche, que recibió el Premio Nacional de Traducción en Italia hace tres años.

«Hay una gran colaboración entre los directores y ese puente es fundamental» silvia grijalba. el cairo y alejandría

«El Instituto Cervantes da lo mejor de España en el mundo y esa labor es un privilegio» francisco oda. leeds y manchester

«Me gustaría impulsar proyectos de colaboración entre instituciones italianas y andaluzas» juan carlos reche. roma

Y justo un cambio en ese sistema educativo ha hecho, tal y como explica Reche, que el español se aprenda en los centros italianos, mientras el Instituto Cervantes sigue expidiendo el certificado oficial. «Eso ha motivado menos ingresos por matriculaciones, pero más por exámenes. Por eso uno de mis retos es mantener y, a ser posible, hacer crecer el DELE», avanza el gestor cordobés, que abre la puerta a «proyectos de colaboración entre instituciones locales en Italia y andaluzas».

Gestores que llegan, como Reche, y otros que se van, en este caso, Gil de Carrasco, de Tokio. «Quería volver al mundo árabe y estar más cerca de Andalucía», desliza el próximo director del Instituto Cervantes en Argel. Le tentaba la delegación griega, pero después de 25 años en el Instituto y diez idiomas, ha preferido un lugar cuyas lenguas esenciales (el árabe y el francés) ya domina. «Conforme te vas haciendo más viejo –confiesa Gil de Carrasco–, la emotividad es mayor en las despedidas. Sé que me va a costar un montón despedirme de mi equipo en Tokio y en el aula de Seúl que ahora será un nuevo centro». Al fin y al cabo, son como de la familia.

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