American Vandal: la ironía de los penes

Max Minghella en una escena de la serie ‘The handmaid´s Tale’.
Sur en serie

La nueva producción de Netflix es un falso documental sobre la adolescencia que satiriza el modelo que usa para narrar

MIGUEL ÁNGEL OESTE

La ficción contemporánea ya hace tiempo que dejó de ser luminosa, poco que ver con las teleseries de los noventa (‘Doctor en Alaska’, ‘Friends’ y un largo etcétera). Sucede incluso con la mayoría de las comedias de ahora. Un elemento predominante de las series recientes es la mentira. De esta se derivan la debilidad moral, las contradicciones emocionales y sentimentales, la incertidumbre, los engaños como manera de actuar socialmente frente a una sociedad perdida que ha degenerado hacia lugares de desconfianza evidente. Y es que la desconfianza, la mentira y la identidad parecen ser los grandes temas de la ficción contemporánea.

Escáner irónico

Esto viene a colación por la nueva serie de Netflix, ‘American Vandal’, creada por Tony Yacenda y Dan Perrault, con Dan Lagana haciendo de showrunner. Un fake o falso documental que precisamente juega con la mentira y la identidad de los adolescentes a través de la sátira de las formas en la que se construye. Si bien la premisa de partida puede parecer simplona: 27 penes pintados en sendos coches de los profesores de un instituto norteamericano y un culpable que todo el mundo tiene claro y que es expulsado del centro, aunque las pruebas son circunstanciales. El caso es que ‘American Vandal’, que se ríe del género fake dentro del cine documental (no género documental como se empeñan en afirmar todavía algunos), en concreto de propuestas como ‘Making a Murderer’, resulta una serie más fina y sutil de lo que pudiese parecer.

Nos encontramos frente a una reflexión metaficcional, sobre las perspectivas, miradas y cómo se cuentan y tergiversan los hechos, cómo se elaboran mentiras que se convierten en realidad o verdades que terminan siendo otra cosa mediante manipulaciones o simulacros. Aquí la imagen y cómo se va desplegando la investigación de quién y por qué hizo las pintadas de los penes juega a demostrarlo.

¿Qué es ser adolescente?

A la vez, ‘American Vandal’ funciona como retrato veraz de los comportamientos de los adolescentes en el instituto. Un retrato punzante, también perturbador (bajo la ironía) de un período crucial de la vida, en la que la confianza y las debilidades están en permanente conflicto. De ahí que el mundo actual para ellos, con la inclusión de la tecnología y las redes sociales se haya vuelto más voraz y depredador, lo que los lleva a una mayor confusión.

En realidad, lo de menos es quién dibujó los penes. Lo que importa es el proceso y análisis de las formas y cómo a través de ellas se filtran cuestiones racistas, morales, éticas, políticas y el patetismo inherente a la juventud. Así, Peter Maldonado (Tyler Alvarez), amigo del supuesto culpable, Dylan Maxwell (Jimmy Tatro), un adolescente aficionado a pintar penes en la pizarra y a gastar bromas y hacer gamberradas, decide hacer un documental para «encontrar la verdad, no para librarte de nada», le dice a Dylan. Claro, descubrirá que todos ocultan cosas. Por medio de esa investigación que es otra mentira, se establece un diálogo evidente con los géneros de ficción. Porque en el fondo la historia de Dylan y Mackenzie (Camille Ramsey) en una historia de amor juvenil, que es una de las principales preocupaciones de esa etapa. Ya habrá tiempo para preguntarse quién es uno. ‘American Vandal’ está narrada con ritmo y tono enérgico, a veces puntuada con ciertas reiteraciones, desprende un aire desprejuiciado y, en ocasiones, se tiene la sensación de que está contenida para no ir más allá, para no retorcer más las situaciones o echar más mala uva, que es cuando resulta más eficaz. Pero de una manera u otra establece un vínculo con la sensibilidad adolescente, sus modos y preocupaciones.

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