«Ahondamos en la profundidad del alma de Federico»

Elena Bolaños y Rubén Carballés, protagonistas de la obra./SUR
Elena Bolaños y Rubén Carballés, protagonistas de la obra. / SUR

Elena Bolaños, actriz y directora de 'Federico en carne viva'

SUR MÁLAGA.

El teatro sobre el teatro. O dicho de otro modo, cómo convertir una diatriba intelectual en el hilo conductor (o en el origen) de una representación bajo el nombre propio y la responsabilidad de que sea Federico García Lorca su protagonista. Este, a grandes rasgos, podría ser el trasfondo de 'Federico en carne viva' (hoy, 20.00 horas en el Teatro Echegaray), uno de los estrenos que acoge en estos días el Festival de Teatro de Málaga, y también una de las tres obras que tienen al autor granadino como protagonista.

Rubén Carballés y Elena Bolaños interpretan, y la propia Bolaños dirige esta aproximación de Apasionaria Teatro hacia el interior del hombre «que habitó dentro del mito». La obra se basa en un texto de José Moreno Arenas que colocará sobre las tablas del Echegaray al escritor (Carballés) y a Margarita Xirgú (Bolaños). «Es un espectáculo con un texto bellísimo en el cual el espectador va a encontrar a dos personajes, Federico y Margarita, en una conversación onírica donde se exponen temas muy relevantes para la figura del autor», relata la propia Bolaños en una conversación con SUR.

«Se va a ver a un Federico más humano; esa ha sido nuestra intención, desmontar al Federico mito que todo el mundo tiene en su cabeza para ahondar en las profundidades de su alma. Fue un ser muy completo y muy complejo en diferentes ámbitos que hemos intentado rascar a través de la obra de José Moreno, pero también de la propia biografía de Federico y de su obra. Nos ha quedado un espectáculo con muchísimas imágenes poéticas y oníricas, y el espectador va a disfrutar mucho, espero», señala la diorectora de la obra.

Pero, ¿cuáles son esas diferencias entre esos dos federicos? A su juicio, el Federico que todo el mundo tiene en la memoria, el mito, es «como un Federico muy bien peinado y sin arrugarse la chaqueta, y nosotros vamos a poder ver un Federico que habla de sus sentimientos y de su último amor, que aunque todo el mundo sabe que es Rafael Rodríguez, su último amor oficial -apostilla Bolaños-, por ahí está el rubio de Albacete, Juan, la última pasión de Federico», relata. «Y en esa última pasión es donde vamos a encontrar al ser humano, el hombre enamorado; por ahí vamos a ver a ese Federico despeinado, ese Federico sin chaqueta, a ese Federico que se le ve más fiel, más humano», insiste. Según la actriz y directora, en 'Federico en carne viva' hay mucha relación entre su vida y su obra, de la que se hacen constantes referencias, sobre todo porque de hecho el texto de José Moreno parte de un conflicto creativo. «La primera conversación es sobre la obra más surrealista de Federico; una conversación entre Margarita y Federico en la que él le dice que ese es el teatro que está por llegar, mientras que Margarita le intenta convencer de que no se desvíe de su camino, que él hace muy buenos dramas y tragedias, que es lo que quiere el público», señala.

Aunque José Moreno sitúa toda la obra en una especie de almacén, Elena Bolaños se lo he llevado a un secadero de tabaco de la Vega de Granada hecho con hilos. «En ese espacio onírico he situado a los personajes en una especie de sueño recurrente de Margarita, en el que ella sueña una y otra vez para hacerle una pregunta que está dentro de la obra, ante la imposibilidad de hacérselo vida. La obra comienza, por tanto, con una diatriba intelectual. Dos grandes de la escena, uno como autor y la otra como productora y actriz, debaten en una línea delgada del teatro que está por venir», sentencia Bolaños.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos