ADELFA

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Repasaba con mimo un montón de fotos sobre el mostrador. La mayor parte retratos en blanco negro que, en algunos casos, ya se habían vuelto sepia. Hacía tiempo que el fotógrafo había hecho esas instantáneas a personajes que pasaban o vivían en Málaga. Eran actrices, actores y artistas populares que no necesitaban presentación. Aunque mi juventud de entonces era culpable de algunas lagunas. Como aquella mujer de sonrisa cercana, pómulos marcados y mirada pizpireta que me llamó la atención. ¿Quién es? Entonces el fotógrafo me enfocó con los ojos que solo sabe hacer un padre para preguntar con alarma: «¿No la conoces? Pues, Adelfa Soto, la hija de la Niña de la Puebla». Hace días que no puedo dejar de pensar en aquella imagen. Desde que he visto la imagen de la nominada al Goya Adelfa Calvo. Porque la actriz ha heredado de su madre el encanto de ese rostro. Pero también ese nombre de flor que imprime carácter. Adelfa hija es más de teatro y cámaras, pero sólo hay que escucharla en el karaoke que protagoniza en la película que la ha sacado de los papeles secundarios, 'El autor', para comprobar que también ha heredado la voz coplera y el sentimiento de Adelfa madre.

A sus 55 años, Calvo asegura que su personaje de portera con credenciales de Goya es para las mujeres maduras que se permiten «soñar». Ella lo sabe bien. Actriz imprescindible del teatro malagueño, nunca ha dejado de soñar con el siguiente papel. Como en esas nueve intervenciones en películas de su filmografía. Breves y sin recorrido. Entonces llegó la tele y le dio un papel en 'El secreto de Puente Viejo' que la convirtió en Rosario para millones de espectadores. Aunque todo ese poder catódico no es comparable con la fuerza de Doña Lola, la portera del edificio en el que vive el protagonista de 'El autor'. Un papelón de Goya. Con el permiso de sus compañeras y rivales de categoría: la fuengiroleña Belén Cuesta (encantadora monja de 'La llamada'), Anna Castillo y Lola Dueñas. Adelfa es la más desconocida de todas ellas. Y paradójicamente, es la favorita. Merece la pena seguir soñando.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos