Stephan Balkenhol cruza al interior del CAC Málaga

Stephan Balkenhol cruza al interior del CAC Málaga
Ñito Salas

El autor de la escultura 'Moving man' instalada a la entrada del centro firma una potente exposición retrospectiva

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Algunas obras de arte situadas en la calle se acaban integrando en la vida cotidiana de la gente y en el punto de mira de los visitantes para convertirse en iconos de un lugar. En Málaga sucede con 'Moving Man' (2002), la escultura de un hombre en escorzo firmada por Stephan Balkenhol instalada a las puertas del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga). La figura mira al interior del edificio desde hace una década y media y después de ese tiempo ha visto cómo algunos de sus hermanos pasan al interior del edificio para protagonizar la potente exposición retrospectiva que la entidad municipal dedica al autor alemán.

Como ha explicado esta mañana el propio Balkenhol, 'Moving Man' representa una notable excepción en su trabajo, protagonizado por figuras erguidas, hieráticas, misteriosas y ausentes, sacadas casi a dentelladas de bloques de madera. Un material noble, vivo, para personajes carentes de vida. “Mis esculturas no cuentan historias. En ellas hay algo secreto. No me corresponde a mí revelarlo, sino al espectador descubrirlo”, defiende Balkenhol (Fritzlar, Alemania, 1957), referente contemporáneo de la escultura figurativa europea, que en el CAC Málaga reúne hasta el 22 de abril más de treinta piezas realizadas durante la última década.

Eso sí, pese al carácter retrospectivo, el proyecto del CAC Málaga brinda una notable carga de actualidad ya que, como el propio Balkenhol ha querido reseñar, la mitad de las obras expuestas han salido de su taller durante el último año. Y es ahí donde se aprecia el hilo conductor y al mismo tiempo la sutil evolución en su trabajo. Porque el hombre de pantalón negro y camisa blanca tallado en bajo relieve en 'Raumkörper, silber, Mann' (2010) parece el mismo que nada entre peces en 'Man with fishes' y que erige en medio de casas y calles vacías de Relief Mann vor vier Häussern (ambas de 2017). La misma ausencia, el mismo atuendo, los mismos colores planos en la policromía, el mismo acabado rústico en la talla y, sin embargo, el autor alemán abandona el fondo neutro para dotar a su obra de una 'escena' mientras el protagonista indaga en esa veta pictórica mirando al espectador de frente en alguna ocasión puntual.

La exposición

Artista:
Stephan Balkenhol (Fritzlar, Alemania, 1957).
Propuesta:
Más de 30 esculturas realizadas durante la última década.
Lugar:
CAC Málaga. C/ Alemania, s/n.
Fecha:
: Hasta el 22 de abril.
Horario:
De martes a domingo, de 10.00 a 20.00 horas.
Entrada:
Gratuita

“Aprecio una continuidad en mi obra -ofrecía Balkenhol esta mañana-, una línea estable desde ese hombre con la camisa blanca. Ahora creo que mi obra es más compleja y que aporta otros temas y representaciones”. Y justo en el asunto de la representación se ha detenido el director del CAC Málaga, Fernando Francés, para dejar esa circunstancia en segundo plano y reivindicar las esculturas del autor alemán como “símbolos o metáforas” del hombre común. “Balkenhol escarba en el pedestal para sacar al hombre vulgar que observa con una mirada neutra los acontecimientos de la actualidad”, apostillaba Francés, cuyo texto en el catálogo de la exposición lleva un título que destila la obra del artista alemán: 'El rostro sin sonrisa en la sociedad del cansancio'.

Así, el director del CAC Málaga ha definido a Balkenhol como “un pensador sobre la vida de la calle”. Un autor, en opinión de Francés, difícil de encuadrar en una sola corriente estética. La rusticidad del acabado de sus obras lo emparenta con el expresionismo, la atención a la masa enlaza con el discurso pop, mientras que la simplicidad de elementos mira de soslayo a las corrientes minimalistas y conceptuales.

Una obra que viaja “desde lo íntimo hasta lo político” en busca del conflicto interior del que mira. Sucede por ejemplo en el espacio central de la sala principal del CAC Málaga. Elevadas varios metros del suelo al modo de un altar románico aparecen varias esculturas monumentales de evidentes reminiscencias religiosas, aunque el autor alemán se desmarcara esta mañana de ellas. El hombre con el torso desnudo y lacerado de 'Schmerzensmann' (2009) junto a 'Maria' (2012) con el personaje de camisa blanca y pantalón negro en brazos a modo de Niño Jesús, y la pareja de mediana edad vestida al modo contemporáneo formada por 'Mann mit dunkelblauem Hemd' (2012) y 'Frau mit blondem Haar' (2012) para cerrar la composición.

Un altar laico a cuyos pies surge una de las piezas más subyugantes del proyecto. La pareja desnuda, boca arriba y con las piernas y los brazos abiertos, tumbada en dos medias esferas como en un altar para sacrificios o en un lecho después del placer. Una connotación sexual que se hace explícita en las escenas representadas en los bajorrelieves tallados en 'Vase' (2015). La quietud se convierte en movimiento, la ausencia en deseo.

Y más sensualidad. 'Hermaphrodit' (2013) mira al asunto de la escultura clásica mientras que 'Treppenrelief' (2009) plantea una suerte de juego visual a partir de una madera en forma de acordeón. “Si se mira desde uno de los lados estrechos a los pliegues (…) se reconoce una mujer yacente, y desde el lado de enfrente su compañero masculino, mientras que desde cualquier otro lugar los cuerpos se entremezclan para dar origen a una materialidad amorfa”, avanzan desde el centro de arte.

Lo resumía esta mañana el propio autor: “Me interesa la figura en sí, no la belleza”. Así que aquí no hay sitio para el deleite estético. Aquí hay esculturas como espejos de madera donde verse reflejados, personajes estáticos que invitan al silencio. Para el ruido y el movimiento continuos ya está la calle. Allí espera 'Moving Man'.

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