Los Dólmenes de Antequera, abandonados por la Junta

Ungrupo de turistas accede al dolmen de Menga.
Ungrupo de turistas accede al dolmen de Menga. / Antonio J. Guerrero
  • A punto de cumplirse un año de su protección por la Unesco, los recursos siguen sin llegar

El próximo sábado 15 de julio se cumplirá el primer aniversario del Sitio de los Dólmenes como Patrimonio Mundial. A pesar del aumento de visitas (184.199 personas en 2016, dato que loconvierte en el enclave cultural gestionado por la Consejería de Cultura que más creció en el último año en la provincia) y de la promoción del conjunto, sigue con los problemas de personal, sin resolverse la seguridad de los monumentos y sin iniciarse la transformación del museo. A día de hoy, de las diez plazas que tiene asignadas el centro dolménico, solo tiene ocupada la del director, tras la última baja de un administrativo. Aparte, tiene tres guías para el centro de recepción de visitantes y dos operarios de limpieza de una empresa externa.

La plantilla del recinto arqueológico en sí tiene asignadas diez puestos, de los que tras el director y la baja por enfermedad al menos por seis meses del segundo puesto desempeñado, llevan años esperando cubrir las otras ocho: cuatro vigilantes, un peón, dos ayudantes y un arqueólogo (que está en Málaga y no aparece en el recinto en cuestión). Esta inexistencia de plantilla lleva a no tener quien quite las ramas del recinto, cambiar una bombilla o lo más preocupante, velar por la integridad de los monumentos, a los que los turistas acceden con animales o se suben encima de ellos.

Ante esta situación, la delegada territorial de Cultura, Monsalud Bautista, sobre las ocho plazas sin cubrir, justifica que «función pública ha aprobado un peón y un titulado de grado medio» que se incorporarán de inmediato, auxiliando desde Málaga hasta entonces, los trabajos administrativos. Sobre la vigilancia, están resolviendo los trámites y los solucionarán lo antes que puedan.

Estas anomalías se esperaban resolver en parte desde finales de 2016, cuando el 21 de octubre, el secretario general de la Consejería de Cultura, Eduardo Tamarit, anunció una inversión para seguridad, reforzando «los sistemas de seguridad interior con una inversión de la Junta entorno a 98.000 euros para el próximo año». Prometió una dotación de medios técnicos: cámaras, sensores… «Es decir, lo normal que tienen los museos y enclaves de toda Andalucía», anunció Tamarit en su visita a los dólmenes de Menga, Viera y el Romeral. Nueve meses después no se han materializado y el conjunto protegido por la Unesco como Patrimonio de Humanidad -tres sepulcros megalíticos referenciados entre los mejores de Europa, obras excepcionales de la arquitectura y la ingeniería prehistóricas- sigue abandonado por la Consejería de Cultura. La promesas de la Administración andaluza realizadas antes y después de la inclusión de la necrópolis megalítica en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco se han cumplido.

Falta de seguridad

A día de hoy, cualquier persona puede subirse encima de los túmulos, pintarlos o entrar con animales domésticos a ellos, sin que nadie se lo impida, ya que sólo hay personal en el centro de recepción de visitantes (tres guías de la agencia andaluza de programas culturales), quedando sin ningún tipo de vigilancia los monumentos en sí. Esto lleva a que los monumentos destacados por la Unesco puedan algún día sufrir algún daño, de momento, con el desgaste y peligro se subir encima de las piedras.

Para ello, se precisa vigilancia las 24 horas (cuando se cierran no hay cámaras ni personal de seguridad) para lo que hay cuatro plazas sin presupuesto. Ante ello, Tamarit justificó la carencia porque «en toda la Junta de Andalucía hay un concurso de traslado, vamos a esperar el resultado y cuando tengamos el resultado vemos las plazas que se han cubierto, las plazas que no se han cubierto y si existen necesidades».

Manuel Barón, alcalde de Antequera, no entiende la lentitud de la Junta de Andalucía en cumplir con los requisitos de la Unesco. «Nosotros ya hemos iniciado todas las tareas que nos pidieron, sólo nos queda ya el plan especial de protección que se está redactando, esperamos llevarlo a pleno tras el verano y que la Junta lo apruebe».

Acceso al dolmen de Viera.

Acceso al dolmen de Viera. / SUR

En más de una ocasión han pedido desde el Ayuntamiento que se corrijan estas deficiencias, incluso en los folletos informativos que tuvieron una vez que costear su impresión ante la falta de los mismos para los turistas. Barón espera que antes de julio, quede todo resuelto porque sabe que si no habrá que esperar a final de año.

Inversión en el aire

El Museo de Los Dólmenes pretende abrirse en 2019, tal y como se comprometió la Junta de Andalucía ante la UNESCO para ser Patrimonio Mundial, reduciendo una planta y eliminando lo superfluo en su exterior, según anunció en noviembre pasado el mismo Eduardo Tamarit, quien garantizaba que las obras comenzarían en 2017 y se concluirá para 2019, año en el que la UNESCO comprobará que el Sitio de Los Dólmenes de Antequera ha corregido sus deficiencias.

Apuntaba que «el proyecto se presenta con los plazos que tenemos previstos antes de final de año y también sus anteproyectos serán presentados ahora al Ayuntamiento para pedir la correspondiente licencia de obra y esperemos que para el año que viene tenga una partida económica asignada y en posteriores años tendrán partidas, pero tendrá que estar terminado antes de 2019». Así, de los 2,75 millones presupuestados por la Junta hasta 2019, 468.000 euros serían para el 2017, dinero del que aún no se invertido ni un euro.

El resto de dinero necesario hasta llegar a los 9 millones de euros estimados para su conclusión será con cofinanciación europea «por fondos FEDER con un importe de 5 millones de euros. En principio la licitación de la anterior estaba en torno a los 7,5 millones, no sabemos con el modificado cómo quedará, pero es verdad que la extensión constructiva baja bastante, como un 40 por ciento, pero no sabemos exactamente con el modificado en cuanto va a salir la licitación y luego la adjudicación», apunta la delegada.

Monsalud también alude a los plazos del museo: «En septiembre se licitarán las obras, una vez nos apruebe el Ayuntamiento la licencia de obras» y de cara a final de año, podrán certificar los 500.000 euros presupuestados y acelerarse ya sin parar a partir de 2018 para que esté concluido en 2019. La fase que ahora anuncian para final de año, prevé reducir la altura del edificio y la pasarela de entrada, dejando el conjunto para la fase de adaptación y finalización.

En 2019 visitarán el conjunto los inspectores de la Unesco para comprobar el nivel de cumplimiento de la hoja de ruta que el organismo internacional ha marcado para el monumento. El futuro de la necrópolis antequerana estará entonces en sus manos. Como hoy está en manos de la Consejería de Cultura.

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