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Palomo Linares y Marisol, el romance que rompió taquillas

Palomo Linares y Marisol, en la comedia romántica 'Solos los dos'.
Palomo Linares y Marisol, en la comedia romántica 'Solos los dos'. / SUR
  • El fallecido diestro se unió a la actriz en la comedia romántica 'Solos los dos', un filme rodado en Málaga y que vieron 2,4 millones de espectadores

Un torero y una cantante. La historia reciente de España está salpicada de estas parejas de albero y escenario. Y el cine no podía escapar a esta moda. Aunque ahora los toros divide a partidarios y detractores, hace unos años sus figuras se cotizaban al alza. Y no había matador que despuntara que no tuviera inmediatamente su película. La aparición fulgurante de Sebastián Palomo Linares, fallecido inesperadamente el pasado lunes tras una operación de corazón, no tardó en pasar de los carteles de las plazas a los de los cines con 'Solos los dos' (1968), una comedia romántica que lo unió con la gran figura del cine español de los años sesenta: Marisol. Una actriz que en esta película conservaba su encanto de niña, aunque en pantalla ya era Pepa Flores. Convertida en piloto de carreras y con cigarro en la mano. La combinación taurinomusical dio sus frutos en la taquilla con casi 2,4 millones de espectadores.

Esta cinta no fue la primera del espada Sebastián Palomo Linares. Un par de años antes había protagonizado 'Nuevo en esta plaza' (1966), un pretendido 'biopic' sobre la irrupción del torero en el escalafón desde sus comienzos humildes. Pero el éxito en la cartelera llegó cuando Marisol le besó y le cantó al oído un buen puñado de canciones que no tardaron en convertirse en 'hits'. 'Mi carretera', 'Dos unidos', 'Yo no quiero ser torero' y 'Tic tac' fueron algunos de los temas de 'Solos los dos', un filme en el que Pepa Flores ponía la voz y la gracia y Sebastián Palomo Linares se esforzaba por contagiarse de su entusiasmo. El torero no salió precisamente por la puerta grande de la pantalla, aunque la unión de las dos figuras resultó suficiente para que la faena tuviera su lustre. Al menos, en términos comerciales.

La cinta, que dirigió el artesano Luis Lucia con guión de Jaime de Armiñán, arranca con un pique de coches entre el mini rojo de Pepa Flores y el Dodge de Sebastián Palomo Linares por la carretera de los Montes que acaba en encontronazo, pero da inicio a la relación entre ambos. Aunque Marisol se resiste ya que duda si quiere ser pareja de un torero que se juega la vida cada vez que pisa una plaza. El puerto de Málaga -en la zona del actual Muelle Uno-, Mijas y la playa de Fuengirola fueron otros de las localizaciones que permitieron a la actriz malagueña rodar la película sin tener que salir de su casa familiar.

El filme sirvió para alargar el mito de Marisol, que fue creado por el productor Manuel Goyanes y que se resistía a acabar con él pese a que la actriz malagueña ya había dejado de ser una niña. De hecho, 'Solos los dos' fue la última cinta en la que Pepa Flores interpretó a Marisol, que había acumulado diez películas desde que en 1960 debutó con 'Un rayo de luz'. Los beneficios eran tan grandes que el productor acabó por martirizar a su estrella haciendo que interpretara una y otra vez el mismo papel. Un éxito de público que en Málaga lo era todavía más. Solo hay que echarle un vistazo al cine Astoria, que se hizo con la exclusiva del estreno en la capital de la película en el verano de 1968 y la mantuvo en cartel seis semanas. La sala y la película hicieron el agosto.

Una de las escenas rodadas en Málaga:

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