La exposición reúne más de treinta creaciones.
La exposición reúne más de treinta creaciones. / Álvaro Cabrera

El arte no sólo se trae entre manos

  • La Sala Moreno Villa reúne hasta el 23 de junio más de 30 creaciones de autores que se enfrentan con creatividad a las limitaciones físicas

  • Una treintena de artistas presenta en Málaga sus obras realizadas con la boca o el pie

«Significa un orgullo, porque se sienten útiles y tienen un sustento gracias a su esfuerzo y su capacidad de sacrificio». Habla Ricardo Charfolé, director de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie de España, de la labor de las casi 900 personas de todo el mundo que integran este colectivo, cuyo trabajo artístico recala ahora en la Sala Moreno Villa de la capital a través de una exposición.

Una muestra de ofrecerá hasta el 23 de junio una selección con más de treinta piezas realizadas por autores como los malagueños Mavi Rodríguez, Virginia Polo y Alejandro Pinazo. Junto a ellos, otros compañeros como Cristóbal M. Toledo y Manuel Parreño, fundador en España hace ahora seis décadas del colectivo que promueve la creatividad artística entre personas que no pueden desarrollarla con las manos a causa de alguna enfermedad.

«Cada caso es distinto, con lo cual no se pueden establecer pautas o criterios en común. Cada autor se adapta a su situación concreta para poder pintar y desarrollar así su creatividad», acota Charfolé sobre los artistas vinculados a la asociación. Un grupo que en este tiempo ha llevado su trabajo a ciudades como Sydney, Viena, Hong Kong y Shangái, por citar algunas escalas internacionales.

Además, el director de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie destaca que este colectivo no recibe «subvenciones ni donaciones» de parte de las instituciones públicas, sino que sufraga sus actividades con la venta de los cuadros y de los artículos elaborados a partir de estas creaciones.

De la afición a la profesión

No en vano, la asociación promueve para sus miembros una beca que les permite vivir de su esfuerzo creativo. «De este modo, lo que puede comenzar como una afición se convierte en una profesión. Eso hace que la vida de estas personas cambie de una manera muy significativa, ya que sienten que su trabajo no sólo es reconocido, sino que les aporta una retribución económica», aclara el director de la asociación creada en 1967 por el alemán Erich Stegmann, enfermo de poliomielitis.

La entidad está presente en más de 40 países, como detalla su director en España, y ahora recuerda, en el edificio del Mercado de la Merced, lo que la superación y la creatividad son capaces de traerse entre manos. Y más allá.

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