Luis Ruiz Padrón: «Dibujar el mundo marino es soñar»

Luis Ruiz Padrón ofreció ayer en el Pompidou la charla ‘La travesía marítima, dibujar el viaje’.
Luis Ruiz Padrón ofreció ayer en el Pompidou la charla ‘La travesía marítima, dibujar el viaje’. / Paula Hérvele
  • Repasa en el Pompidou de Málaga su obra vinculada al litoral. El arquitecto y dibujante malagueño participa en las actividades del ciclo Hors Pistes que gira en torno a las travesías marítimas

Recuerda los paseos en coche con sus padres por Muelle Heredia, las marisquerías con sus ojos de buey, los chiringuitos con banderas de señales marítimas, el dormitorio infantil a modo de camarote de un barco... «Todo eso va dejando un poso en un niño», resume Luis Ruiz Padrón. Y así, al paso de los años, se convirtió en «un marinero de tierra firme», un«arquitecto que dibuja» –por emplear la definición que hace de sí mismo– y que suele alumbrar en su cuaderno escenas marítimas.

Sobre esa querencia habló ayer Luis Ruiz Padrón en el Centre Pompidou Málaga. El arquitecto y dibujante ofreció la conferencia ‘La travesía marítima: dibujar el viaje’ dentro del ciclo Hors Pistes, promovido al alimón por la filial malagueña y el museo matriz parisino y que este año gira en torno a la idea de las travesías marítimas.

«Siempre se ha dicho que Málaga da la espalda al mar, pero eso lo pongo muy en duda», defendía ayer Ruiz Padrón, que cada domingo firma la contraportada de SUR. Por empezar por él mismo, el tema marítimo está muy presente en sus producción artística. «Me resulta mucho más interesante, por ejemplo, la parte del puerto menos glamourosa, que a la vez es la más auténtica. Sucia y herrumbrosa, pero que a la vez conserva muchos de esos elementos que nos permiten soñar, porque al fin y al cabo dibujar el mundo marino es soñar», sostenía ayer Luis Ruiz Padrón antes de rematar: «Es mucho más fácil imaginar un mundo de viaje ahí, entre las grúas y los contenedores, que en un barco de cruceros o yates, donde todo parece un poco más edulcorado».

Del cómic al cine

Y a la hora de buscar referencias e influencias para esos viajes con los lápices y los pinceles en las manos, Ruiz Padrón se detiene tanto en libros como en películas y tebeos: «El cómic de la época tiene mucha presencia del mundo marino. Muchas veces se trata de adaptaciones de clásicos de la literatura, desde ‘Moby Dick’ y ‘20.000 leguas de viajes submarino’, hasta lecturas menos infantiles como ‘El pesquero’ y ‘La nave de los muertos’».

En pantalla grande, Ruiz Padrón revive la impresión que le causaron algunas escenas de clásicos del séptimo arte: «En 1977 se reestrenó ‘El acorazado Potemkin’ y me acuerdo de que eran unas imágenes muy potentes. Junto a esa experiencia también recuerdo una película como ‘Y la nave va’ que me impactó mucho».

Así que Hugo Pratt, Hergé y Hayao Miyazaki se mezclan con Serguéi Eisenstein y Federico Fellini en la paleta marítima de Luis Ruiz Padrón cuando abre su cuaderno: «En primer lugar está el reto del dibujo en vivo. Las escenas de los barcos en movimiento tienen su dificultad, sin olvidar que se trata de volúmenes muy rotundos junto a grandes espacios vacíos, por lo que hay que cuidad mucho la composición». Cada dibujo, un viaje.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate