Diario Sur

Peter Doig se monta una película en el CAC Málaga

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/ Fernando González

  • El cotizado artista escocés reúne sus “no carteles” realizados para las cintas que proyecta en su estudio de la isla Trinidad

La cita era todos los jueves. Gratis. En la antigua destilería de ron que pintó su padre cuando él era un niño, en las inmensas naves que usa como estudio en la isla caribeña de Trinidad, Peter Doig y el también artista Che Lovelace organizaban la proyección de una película. Y, para atraer a los lugareños, a menudo realizaba una pintura a modo de cartel. La costumbre se mantuvo con asiduidad entre 2003 y 2015 y dio como resultado un conjunto de 166 piezas, reunidas ahora en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga) en la exposición 'studiofilmclub', el mismo nombre que tenía aquella sala que aún sigue proyectando algunas historias.

Con la llegada de Doig, el CAC Málaga incorpora a su nómina de artistas a uno de los autores más cotizados de la escena contemporánea. No en vano, hace dos años su pintura 'Swamped' (1990) vendió por 23,2 millones de euros. Y en 2013, 'White canoe' (1990-91) alcanzó los 8,67 millones de euros. Sin embargo, a Doig (Edimburgo, 1959) no le ocupa demasiado ese aspecto de su trabajo. “Es algo que suelo tener que responder porque es algo que me suelen preguntar. Precisamente esta exposición es un trabajo que he realizado en completa libertad, sencillamente disfrutando del proceso de hacerlo, sin sentir ningún tipo de presión por el devenir de mis trabajos, porque el objetivo único era atraer al público para que disfrutaran de las películas”, comentaba esta mañana Doig en la presentación de la muestra que permanecerá en el CAC Málaga hasta el próximo 25 de junio.

Para el director del CAC Málaga, Fernando Francés, estamos ante “un artista de leyenda”. Y ha acotado Francés en alusión a Doig: “Es una de las referencias mundiales de la pintura por haber inventado una nueva manera de pintar a partir no de las técnicas, es difícil inventar algo nuevo sobre las maneras de pintar, eso está explorado casi todo, pero sí de las iconografías y de las imágenes que aparecen representadas en su trabajo”.

En el asunto que ahora ocupa al CAC Málaga, Doig se aproxima a títulos tan variados como 'Taxi driver', 'La gata sobre el tejado de zinc', 'Amores perros', 'Zatoichi' y 'Todo sobre mi madre' a partir de elementos propios de cada película, haciendo suyos fragmentos o sensaciones. “La mayoría de las veces sí había visto las películas antes de realizar la obra. Entonces encuentro una escena que me transmita una sensación, una imagen, no necesariamente tomada en sentido literal de la película, pero que en algún otro momento me hiciera recordar la historia. Siempre pensaba en un elemento que atrajera al público para que quisiera ver la película. A veces algo divertido, triste... diversidad de sensaciones y de elementos que sirvieran para atraer al público. En el caso de que no hubiera visto la película, lo que siempre quería era sentarme con la gente que había venido a verla porque para mí esa era la finalidad de todo aquello”, acotaba esta mañana el artista.

Y el resultado es, para Fernando Francés, algo parecido a un “no cartel”. Al fin y al cabo, apenas hay información sobre la película más allá de su título. “Pintaba (Doig) una suerte de atracción para la película que funcionaba como un cartel, pero que no es un cartel. Él estaba abriendo una aventura imaginaria hacia un experimento que tiene poco que ver con las claves y con las normas de un cartel”, ha sostenido Francés antes de presentar estas creaciones de Doig como “un territorio imaginario a partir de la idea de una película”.