Cuatro lecciones para entender a Picasso

El maestro Pablo Picasso
El maestro Pablo Picasso / ROBERTO OTERO
  • La Casa Natal acoge un curso exprés y gratuito sobre el genio malagueño

Pocos artistas son capaces de convertirse en tema de conversación, ya sea por su vida, por su obra o por ambos asuntos. Entre esos elegidos para instalarse en el imaginario colectivo está Pablo Ruiz Picasso. Y quien ande en busca de unas nociones básicas pero enjundiosas sobre el genio malagueño para meter baza en una buena charla, la próxima semana tiene una buena oportunidad de resarcirse en el curso 'Aprenda Picasso en cuatro lecciones', acogido por la Casa Natal del artista e impartido por el Doctor en Historia del Arte y documentalista de la Fundación Picasso, Carlos Ferrer Barrera.

“Es un curso introductorio, destinado al público general, centrado en la obra de Picasso. Será ante todo un recorrido con imágenes de su producción artística que nos permitirá entresacar las claves de su importancia en la historia del arte del siglo XX. Ese recorrido será temporal, en tres sesiones que cubrirán desde los primeros dibujos de su infancia y adolescencia hasta las pinturas que realiza con más de noventa años”, avanza Ferrer sobre la iniciativa gratuita (con inscripción previa) que se celebrará el miércoles día 5 y el jueves día 6 en horario de tarde.

“Se pretende dar una serie de claves y herramientas para interpretar la obra de Picasso. Nos detendremos en los temas principales que trata en su obra: retratos, desnudos, bodegones, paisajes, temas domésticos, mitológicos, bíblicos, el pintor y la modelo, el autorretrato o los diferentes alter ego. Y explicaremos cómo evolucionan con planteamientos novedosos que a menudo suponen alguna aportación formal sin olvidarse de la tradición y los grandes maestros”, sigue el especialista.

En esta aproximación a la hora del artista, Ferrer traza una esquemática hoja de ruta: “Fundamentalmente, Picasso sigue dos caminos paralelos en lo formal: por una parte el clasicismo, una constante en su obra incluso en los periodos más revolucionarios, basado en la preponderancia de la línea; y cubismo, que supone una ruptura con el sistema de representación tradicional vigente desde el Renacimiento, basado en planos de color que insinúan una simultaneidad de puntos de vista pese a que el objeto de referencia nunca deja de estar presente”.

“En lo que se refiere al significado de sus obras, Picasso utiliza a menudo guiños irónicos y giros narrativos sobre personajes conocidos de la tradición pictórica, que nos dan pistas para entender su modo de entender el arte: por ejemplo en el uso de arlequines, bañistas, mirones o mosqueteros”, ofrece Ferrer.

“La última sesión -cierra el especialista- se dedica en su faceta de creador total: Picasso es ante todo pintor y dibujante, pero también escultor, grabador, ilustrador e incluso escritor, y afronta todas estas técnicas con el mismo espíritu innovador que aplica a sus pinturas”.

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