El Cervantes baja el histórico telón de Ferrándiz

El Cervantes baja el histórico telón de Ferrándiz
  • La intervención, uno de los pilares del 30 aniversario del teatro municipal, rescatará una pieza de gran valor histórico y artístico

  • La pintura del XIX, oculta durante años, será restaurada con fondos públicos y patrocinios privados

Ha permanecido más de un siglo en el Teatro Cervantes como testigo mudo de cada una de las representaciones y conciertos que se han celebrado en el escenario. Está ahí, inmóvil desde hace décadas, pero pocos, muy pocos, lo han visto. El telón de boca que Bernardo Ferrándiz pintó a finales del siglo XIX, considerado uno de los más singulares de España, recuperará su función y volverá a bajar a la vista del espectador tras someterse a una profunda restauración. Cuentan las crónicas que fue uno de los atractivos de la inauguración del Cervantes en 1870 y que recibió efusivos aplausos. Ahora, la histórica pintura del XIX será el pilar del 30 aniversario de la recuperación del teatro para la ciudad, una efeméride que se cumple este 2017.

La laboriosa restauración, dado el mal estado de conservación de la pintura, comenzará una vez se concreten los flecos económicos del presupuesto, fijado en 95.000 euros más IVA (aproximadamente). El Ayuntamiento de Málaga y la Fundación Málaga aportarán el grueso del montante: 50.000 euros el Consistorio (una partida que aparece ya reflejada en los presupuestos de este año) y 40.000 euros la Fundación Málaga. Para el resto, se buscan patrocinadores que ayuden a recuperar un patrimonio de la ciudad que ha permanecido oculto durante demasiado tiempo. Se repite así la alianza Ayuntamiento-Fundación Málaga que en 2005 devolvió el esplendor al lienzo de Ferrándiz que corona el techo del teatro. También ahora como entonces se hará cargo del proyecto el equipo de la conservadora Estrella Arcos, de Quibla Restaura.

Con sentido

Con el telón de boca en el lugar que le corresponde, el discurso de Ferrándiz -considerado el padre de la escuela malagueña de pintura del XIX- cobra sentido. Cortinaje y techo entablan un diálogo que retrotrae al espectador a finales del siglo XIX. La catedrática de Historia del Arte de la UMA María Teresa Sauret lo analiza en su estudio 'La decoración pictórica del Teatro Cervantes de Málaga', donde califica el telón como «uno de los mejores de España». Si en el techo, por encargo de la junta directiva que había sufragado el nuevo teatro, Ferrándiz crea una solemne alegoría de Málaga con el puerto, la estación de ferrocarril, la agricultura, la industria y el comercio; en el telón «hace alarde de un humorismo intenso».

Dos personajes descorren una cortina de terciopelo rojo: Mefistófeles, en el que el pintor se autorretrata «con postura jactanciosa», se ríe «del terror que a Pierrot, el otro personaje que descorre la cortina, le produce lo que detrás de ella puede ocultarse». Pero lo que Ferrándiz esconde no es otra cosa que un homenaje a las artes escénicas, con un pedestal en el que pueden leerse los nombres de Esquilo, Lope de Vega, Tirso de Molina, Calderón y Moratín. Junto a ellos aparece de espaldas otro personaje de la comedia del arte. «Magníficas figuras en las que ha sabido captar unas acertadas expresiones», añade Sauret.

Es, como lo define el doctor en Filología Española Antonio Garrido, «un telón dentro del telón», una composición «muy romántica» y apropiada para un teatro a la italiana. «Es una pieza de gran valor artístico e histórico», sentencia Garrido.

Su recuperación es una antigua asignatura pendiente. Ya en su primera etapa, como cuenta María Teresa Sauret, sufrió un rápido deterioro que motivó una restauración «lamentable» a principios del siglo XX, «con torpes repintes de purpurina que terminó por inutilizarlo». En la década de los 50 se hace un nuevo intento por sacar a la luz la pieza, que se reestrena ante el público en la temporada de ópera de 1960.

Durante esos años los propietarios del Cervantes usarían más el espacio como sala de cine que como teatro, encargándose de la puesta a punto del telón cartelistas de cine inexpertos en asuntos de restauración pictórica. Eso añadió capas y capas de acrílico a la base que ahora tendrán que ser eliminadas para devolverle el estado original. Desde que el Ayuntamiento reinauguró el auditorio en 1987, el cortinaje no se ha tocado. La pieza ha estado en todo momento colgada de los telares y se ha bajado en muy contadas ocasiones. La última, hace cinco años en el 25 aniversario del auditorio, cuando se anunció la intención de restaurarla. Pero la cosa se quedó ahí: en una intención.

Acto central

La intervención tendrá lugar finalmente a lo largo de este 30 aniversario, y será uno de los actos centrales de la efeméride. El Teatro Cervantes, la Fundación Málaga y los patrocinadores que se sumen al proyecto anunciarán en breve un programa de actividades en torno a la restauración. El objetivo es hacerla visible al público y que no se quede en un trabajo de puertas para adentro. De esta forma, quien habitualmente ocupa las butacas será también espectador del proceso de recuperación de esta pieza única.

El 6 de abril de 2017 se cumplen los 30 años de la apertura del Cervantes como teatro municipal, tres décadas desde aquella jornada que contó con la reina Sofía en el palco presidencial. El telón no podrá lucir para entonces, pero se confía en que esté listo para la inauguración de la temporada lírica 2017-2018, en el último trimestre de este año. Porque así lo manda la tradición: 'Guillermo Tell' de Rossini lo estrenó en 1870 y, si las previsiones se cumplen, ahora le espera 'Turandot' de Puccini.

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