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María Victoria Atencia: «He buscado en el interior del alma la palabra exacta»

Francisco Cañadas, Antonio Garrido, María Victoria Atencia, Manuel Gahete, Francisco de la Torre, Victor González y Rafael Soler.
Francisco Cañadas, Antonio Garrido, María Victoria Atencia, Manuel Gahete, Francisco de la Torre, Victor González y Rafael Soler. / Fernando González
  • La poeta malagueña recibe el Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija en un acto solemne celebrado el Salón de los Espejos

La expresión perfecta. Así contempla la crítica la aportación poética de María Victoria Atencia. Por ello, la escritora se mostraba ayer orgullosa de recibir el Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija, un galardón que lleva el nombre del autor de la primera gramática en castellano y «gran padre de la palabra precisa», como dijo la propia galardonada. Un abarrotado Salón de los Espejos fue el escenario solemne de la entrega anoche de la distinción que concede la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) –sección de Andalucía– y que fue recibida por una emocionada María Victoria Atencia que confesó que, siguiendo el legado del autor andaluz del siglo XV, «llegué a la poesía buscando en el interior del alma la palabra exacta».

La autora de ‘Cañada de los ingleses’ y ‘De pérdidas y adioses’, que en los últimos tiempos ha confesado estar alejada de la escritura, aseguró que «desde hoy –por ayer– me siento más fuerte» para perseverar en los versos «con el don que él nos dejó». Y casi como si fuera una profesión de fe, convirtió su discurso en canto y poesía al concluir: «Yo de Elio Antonio soy, a Elio Antonio adoro y en Elio Antonio creo».

El alcalde de Málaga entregó la medalla de las Letras Andaluzas a María Victoria Atencia, que de esta forma unió su nombre a los anteriores ganadores: Antonio Gala, Manuel Alcántara, Pablo García Baena, Rafael Guillén, Antonio Hernández, Fernando Arrabal y Josefina Molina.

Previamente, el Catedrático de Lengua y Literatura Españolas Antonio Garrido Moraga realizó la laudatio de la premiada con una mirada más allá de sus libros y méritos. Por ello recordó a la «María Victoria serenísima», como la denominó Jorge Guillén, al referirse a la poeta que era capaz de convertir lo cotidiano y diario en un «mundo de sensaciones». «La crítica literaria suele acabar ahí su análisis, pero su obra va más allá», aseguró el ponente, que prefirió referirse a la «María Victoria completísima».

Por ello expuso que, dentro de ese orden aparente de las cosas, como es una taza, el aparador o la mermelada de naranja, su poesía «va más allá» para hablar del sufrimiento, el dolor, la nostalgia y las pasiones. Garrido expuso su tesis con los propios versos del poema ‘Coronel Shaw’ (del libro ‘Los sueños’), en el que el mar lo invade todo, mientras la poeta lo observa y espera su llegada despidiéndose. «En María Victoria también hay una poesía de la verdad», aseguró Antonio Garrido, que subrayó la presencia del «paso del tiempo» en su obra en una doble vía. Primero, con un sentido «grato» que parte de la memoria y del pasado, pero también «un paso del tiempo que nos lleva inexorablemente al final».

Frente a esa definición extendida de la poesía «perfecta» y culta de la autora de ‘Marta & María’ y ‘Las contemplaciones’, el catedrático Antonio Garrido quiso subrayar ayer la condición «profundamente humana» de la escritora malagueña. «Hay que descubrir a la María Victoria que nos habla de los grandes temas, como son la muerte, el tiempo y el amor», señaló el ponente que añadió que su obra ofrece un «mundo propio» que no está sometido «a la ferocidad de las generaciones literarias».

Así, mientras que por edad se le ha considerado de los escritores de los 50, por su estilo y poesía se la ha incluido entre los posteriores novísimos. Aunque nada de esto es del todo certero para el profesor Antonio Garrido, que afirmó contundente que la poesía de María Victoria Atencia «no pertenece a generación alguna más que a sí misma». Por ello, concluyó que «estamos ante un poeta universal como lo auténticamente andaluz».

Junto al autor de la laudatio y la propia galardonada, el acto de entrega del galardón también contó con la presencia y la intervención del presidente y el secretario de ACE Andalucía, Manuel Gahete y José Sarria, respectivamente; el vicepresidente de ACE España, Rafael Soler; el diputado provincial de Cultura, Víctor González; el director de Innovación Cultural y del Libro, Antonio Lucas, y el responsable de publicaciones de la Fundación Unicaja, Francisco Cañadas, que recordaron diferentes perfiles de la galardonada.

El Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Nebrija se une a la Medalla al Mérito de las Bellas Artes que María Victoria Atencia recibió el pasado mes de diciembre y a una larga lista de distinciones literarias entre los que figuran el Luis de Góngora de las Letras Andaluzas, el Internacional de Poesía Federico García Lorca, el Real Academia Española de creación literaria y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Un destacado palmarés literario pese a que, como dice la propia autora, nunca se ha presentado a un premio. Y tal vez por no haberlo pedido nunca, Atencia se siente tan feliz en actos como el de anoche. «Cada premio que he recibido tiene su grandeza», aseguró.