Diario Sur

Málaga en Arco: pequeñas resistencias

Una de las ‘sudoraciones’ de Cristóbal Ortega.
Una de las ‘sudoraciones’ de Cristóbal Ortega. / Sur
  • La ausencia por tercer año consecutivo de galerías e instituciones se ve paliada por la presencia constante de artistas locales

  • Albacete, Aires, Bandera, Bermejo, De Miguel, López Cuenca, Ortega y Serrano Rivas presentarán a partir de mañana sus obras en la feria madrileña

Casi se ha convertido en costumbre reciente que alguna publicación internacional recomiende la visita a Málaga en un artículo sobre escapadas lúdicas y planetarias. La capital aparece casi siempre ligada al tirón de su oferta museística, acompañada en ocasiones por Los Dólmenes de Antequera, el Caminito del Rey o la monumental belleza de Ronda.

Sin embargo, la pujanza exterior de la oferta artística capitalina se topa con una realidad que puede parecer paradójica, pero que a la postre da que pensar. La «ciudad de los museos» no aporta galería alguna a la mayor cita comercial del país dedicada al arte actual: la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid (Arco), que mañana estrenará su edición número 36, la tercera consecutiva sin salas privadas malagueñas entre las 200 seleccionadas para la cita en esta ocasión.

Las galerías JM, Isabel Hurley y Yusto/Giner han visto de nuevo cerradas las puertas del principal evento del país en torno a la creación visual contemporánea, un ámbito que centra sus respectivas programaciones. Tampoco habrá instituciones o empresas culturales de la provincia en la feria abierta hasta el domingo.

Por contra, Málaga brinda en Arco ‘pequeñas resistencias’ –parafraseando el título de aquella serie de antologías de relatos editadas por Páginas de Espuma– de la mano de los artistas nacidos en la provincia incluidos en los expositores de galerías de otros puntos del país; sobre todo, de Madrid o Barcelona. Así, en la nómina figuran Alfonso Albacete (Marlborough), Carlos Aires (ADN), Karmelo Bermejo y Regina de Miguel (Maisterravalbuena), Rogelio López Cuenca (Juana de Aizpuru), Cristóbal Ortega (Miguel Marcos) y Leonor Serrano Rivas (Marta Cervera).

«Estar en Arco es existir. Es el máximo escaparate en España, la Champions League», ilustra Cristóbal Ortega, que por tercer año participa en el expositor de la Galería Miguel Marcos de Barcelona. La sala, además, acaba de inaugurar una exposición de Chema Cobo, residente en Málaga desde hace décadas.

Hacia la sutileza

«Es una suerte trabajar con una galería potente, uno de los fundadores de Arco, de hecho. Cada año acude a varias ferias internacionales, hasta el punto de que a lo largo de cuatro décadas acumula más de cien presencias internacionales en Basilea, París, Londres...», ofrece Ortega sobre la sala barcelonesa con la que presenta en Arco un conjunto de piezas realizadas en 2016.

Así, Ortega mostrará sus características ‘Sudoraciones’ acometidas desde el reverso del lienzo. «La peculiaridad de estas obras reside en que están realizadas sobre un lino de color casi blanco; además, aparece alguna pieza con un doble entelado que consigue un efecto más sutil», ofrece el artista malagueño.

También hacia la sutileza viaja la obra de Carlos Aires, ya un clásico en la propuesta de la también barcelonesa ADN. «Intento que, en lugar de ser un grito, la obra sea una sugerencia», brinda. «Quizá la propuesta demanda un poco de más esfuerzo por parte del espectador. Son obras más abiertas, no tienen una lectura tan lineal como en etapas anteriores», sigue Aires.

La presencia de Aires en la feria madrileña coincide además con su participación en ‘El borde de una herida. Migración, exilio y colonizad en el Estrecho’, el proyecto colectivo recién inaugurado en Centro Centro de Madrid, comisariado por Juan Guardiola. «En esta exposición presento la instalación ‘Mar Negro’, que el año pasado se estrenó en el MACBA, ya que formó parte de las nuevas adquisiciones de museo», se felicita Aires.

El artista malagueño considera su entrada en la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) «un premio a la resistencia que te puede llegar, con suerte, cada muchos años». Y tiene además tiempo Carlos Aires de promover el proyecto Mala Fama, que une cinco estudios de otros tantos artistas en Madrid para convertirlos un lugar de encuentro entre profesionales de la cultura.

Aunque, para punto de encuentro estos días en Madrid, Arco.