Diario Sur

El CAC recibe de nuevo al minimalista salvaje

Lawrence Weiner, en 2013 en Barcelona.
Lawrence Weiner, en 2013 en Barcelona. / Efe
  • Lawrence Weiner regresa al centro malagueño con un vídeo

  • El autor norteamericano, figura clave en el desarrollo del arte conceptual, presentó hace siete años una instalación en la entidad municipal

Su madre le pidió que no se convirtiera en artista. Le repitió que eso le «partiría el corazón». Quizá porque nadie conoce a nadie como una madre a su hijo, la mujer intuía la obstinada determinación de aquel muchacho que intentaba criar en el Bronx, lejos de las estilosas galerías y de los selectos museos del Nueva York que emergía como capital del mundo a mediados del siglo pasado. Pero el chico siguió a adelante hasta elevarse en esos ámbitos que su madre creía vedados para alguien de su clase.

Hace décadas que Lawrence Weiner (Nueva York, 1942) brilla en el firmamento de la creación visual contemporánea como una referencia básica en el desarrollo del arte conceptual, un lenguaje que desarrolla, justo, con palabras. Los visitantes al Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC) ya pudieron conocer en 2008 su instalación ‘Forever and a day / Para siempre y un día’ y desde ayer pueden asomarse de nuevo a la propuesta de este autor salvaje en su apuesta por el ‘menos es más’ con el vídeo ‘Nothing to lose. The Book’ (Nada que perder. El Libro) que podrá verse en el espacio municipal hasta el próximo 12 de marzo.

Nueve años después, el CAC Málaga regresa a la obra de Weiner, un«escultor de palabras», por emplear la expresión con la que suele referirse a sí mismo. De este modo, ‘Nothing to lose. The Book’ ofrece de nuevo los característicos rótulos del autor norteamericano, intercalados con fotografías en blanco y negro.

‘Desire doesn’t equal ideology’ (El deseo no es igual que la ideología) es uno de los mensajes que lanza la obra de Weiner que ahora recala en el CAC Málaga y que parte tanto del disco ‘Niets Aan Verloren’ grabado por el propio Weiner en 1976, como de la performance que realizó en 1984 y a la que puso el mismo título.

«Weiner toma el lenguaje como materia escultórica con la que crear sus obras, el artista cree que la construcción lingüística puede provocar la misma reacción en el espectador que un objeto escultórico convencional», añadieron ayer desde el CAC Málaga. Acto seguido, los responsables del espacio municipal acotaron que el autor norteamericano «define el arte como el hecho empírico, que surge de la relación entre los objetos y su relación con el ser humano, con independencia de los precedentes históricos y sin necesidad de legitimación alguna».

Museos y dinamita

La ambiciosa retrospectiva ‘As far as the eye can see’ programada por el Whitney Museum of American Art de Nueva York entre 2007 y 2008, así como los proyectos del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (‘Written on the wind’, 2013) y de la Tate Modern (‘Artist rooms’, 2014-2015) figuran entre las principales exposiciones que ha protagonizado la obra de Weiner en la última década.

Laureles del sistema del arte para el chico del Bronx convertido en padre del arte conceptual, para el artista que creó sus primeras obras a base de dinamita metida en la tierra. Porque una idea, puede (debe) ser algo salvaje.