Diario Sur

Unidos por amor al arte

Durante muchos años se ha escrito y hablado de nuestro Museo de Málaga en la Aduana; de la importancia de nuestro patrimonio artístico que ha permanecido secuestrado durante dos décadas; de la magnífica colección arqueológica con la riqueza de sus fondos; del arte rupestre pasando por la Edad del Bronce; de la época árabe o de la excelente colección Loringiana de arte romano, sin olvidar las cerámicas que son unas joyas. Se ha protestado de la condena al sueño de los justos de las obras del Bellas Artes, inaugurado por la Academia de San Telmo allá en el año 1916, con sus extraordinarias pinturas del siglo XIX y obras del siglo XX; un legado importantísimo que había que mostrarlo para que podamos admirar su belleza y conocer la historia de nuestra ciudad, ligada a la historia de la humanidad. Por fin parece que ha llegado la hora de poder presentar a la luz este maravilloso tesoro que poseemos y que ha estado demasiado tiempo escondido. No es mi deseo en estas líneas repetir las excelencias de las que vamos a disfrutar, ya que en mi opinión se ha escrito, y bien, suficiente sobre ellas ¡Felicidades y gracias!

¿Era necesario el Museo de la Aduana? Por supuesto, necesitábamos ese lugar para que todo el mundo pueda mirar y admirar lo maravilloso del arte a través del tiempo. Málaga necesitaba este museo para ayudar a completar esa oferta cultural que ofrece. La apertura del Museo Arqueológico y de Bellas Artes va a tener lugar en este siglo XXI, por lo que espero y deseo que sea un museo de nuestro tiempo. Hoy en día la sociedad exige más a los museos. Los dirigentes han de tener como prioridad enseñar y transmitir la cultura. Los museos en la actualidad no tienen legitimidad por sí mismos, la legitimidad se la da la sociedad, tienen que incorporarse a la vida cultural de las ciudades y todos con la misma finalidad de acercar el arte y la cultura a los ciudadanos. Hoy día los museos disponen de medios técnicos, de comunicación y económicos de los que antes carecían, pero si su aplicación no va acompañada del cambio de pensamiento habremos adelantado muy poco y seguirán arrastrando sus carencias y continuarán anclados en el siglo pasado.

Desde estas líneas quiero ofrecer mi colaboración personal y la del Museum Jorge Rando al museo que va a renacer en la Aduana y hago un llamamiento a todos los museos de Málaga y a todas las instituciones culturales, no solo a colaborar con el Museo Arqueológico y Bellas Artes, sino a una colaboración mutua entre todos por amor al arte. El arte y los artistas deben ser solidarios. La competencia nunca debería parecer unida al arte, y esto hay que proclamarlo y lo repetiré tantas veces como sea necesario.

Arte y cultura, cultura y arte. una ciudad sin eso es una ciudad muerta.

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