Diario Sur

Laura Cumming, crítica de arte de 'The Observer' y autora de 'Velázquez desaparecido'. :: S. Barfield
Laura Cumming, crítica de arte de 'The Observer' y autora de 'Velázquez desaparecido'. :: S. Barfield

El poderoso efecto Velázquez

  • «'Las meninas' es la mejor pintura de la historia», dice la crítica de arte, que indaga a través de su autor en el poder del arte

  • Laura Cumming mezcla misterio, historia y autobiografía en su homenaje al pintor

Laura Cumming (1961) indaga en el poder de la pintura a través del poderoso efecto Velázquez, que algo tiene que ver con el síndrome de Stendhal. Por admiración a Velázquez se hipotecó y arruinó su vida en el siglo XIX John Snare, un librero británico. El mismo y potente genio del pintor sevillano fue para esta crítica de arte escocesa el flotador al que se aferró cuando su vida naufragaba. Cumming mezcla ensayo, intriga, aventura, historia y su propia aventura personal en 'Velázquez desaparecido' (Taurus), un sorprendente híbrido en torno a una evanescente pintura velazqueña y el poder del arte.

Abducido por el genio del maestro sevillano, Snare renunció a su familia y se arruinó para demostrar que un retrato de Carlos I de Inglaterra por el que pagó 8 libras salió de la paleta de Diego Velázquez de Silva. Una historia real que conoció «de forma casual» y que le ha servido a Cumming para construir este poliédrico libro. Poco sabemos hoy de aquel cuadro que viajó del Reino Unido a Nueva York, que se expuso en el Metropolitan, que levantó tantas pasiones como dudas y que es para la autora «paradigma del poder de la pintura».

Su peripecia es el alma de este heteróclito libro «que es ante todo un homenaje a Velázquez». «No hay duda de que es el mejor pintor de la historia y el autor de la mejor obra que conocemos, 'Las meninas', la más bella e importante, sin duda y por miles de razones», dice Cumming risueña, categórica y encantada de estar de nuevo en la ciudad del Museo de Prado. En Edimburgo vio con ocho años 'Vieja friendo huevos' y se topó luego a la gran obra velazqueña cuando con treinta años perdió repentinamente a su padre, el pintor James Cumming.

«Me reconfortó y me permitió recuperar mi vida tras aquella tragedia, todo lo contrario de lo que le ocurrió a Snare cuando se aproximó a Velázquez», explica la crítica de arte de 'The Observer'. «'Las meninas' captan el destino que compartimos todos los humanos. La finitud. Evidencia el poder de arte para conectar pasado y presente, a quienes vivimos y a quienes ya no existen», sostiene. «Velázquez mantiene viva esa conexión, hace que vivamos el ahora y el momento en que él pintó aquella maravilla; la historia de los otros y la nuestra no tienen por qué terminar, nos dice. La mortalidad la compartimos quienes están dentro y fuera del cuadro, y es único en toda la historia del arte. Plasma un momento en el tiempo que siempre se proyecta en el futuro. Sus figuras siempre están esperado al espectador, generación tras generación», arguye.

Admite que 'Velázquez desaparecido' puede leerse como un libro de fantasmas. «Fantasmal es el cuadro, la oscura vida y la historia de John Snare, el librero inglés quien en 1845 sucumbió a la belleza de la ennegrecida pintura que se atribuía a Van Eyk y por la que pagó lo que entonces valía un caballo, y la del propio Velázquez, de la que sabemos poco», dice Cumming que en inglés optó por el mas fantasmagórico título de 'El hombre que se desvanece'. Comenzó por reconstruir la vida de librero, trazó luego el etéreo periplo del cuadro y acabó metiéndose de lleno en la vida de Velázquez y en la corte de Felipe IV donde sirvió como pintor de cámara. Una suma de misterios que dan «un aire detectivesco» a un libro que ha sido todo un éxito en el Reino Unido y en Estados Unidos.

Sin destripar la historia, Cumming asegura que nadie conoce hoy el paradero del retrato «que, dependiendo de quién, se sitúa en Estados Unidos, Inglaterra o España, de donde nunca habría salido según algunos historiadores». Un cuadro que nadie ha visto desde hace siglo y medio pero cuya belleza glosaron los críticos británicos y norteamericanos a quienes Snare se lo mostró con la plena convicción de que era un Velázquez. El libro es una investigación y a la vez un acto de homenaje a la figura de Velázquez, el «amor desesperado» de Cumming que maneja la escasa información que hay sobre el retrato de Carlos I de Inglaterra que enajenó a Snare, que murió arruinado, solo y alejado de su familia en Estados Unidos.

Ademas de calibrar el poder del arte Cumming rastrea la trastienda de comercio desde el siglo XIX, las manías y reproches de los coleccionistas y de las casas de subastas y como acumulan un poder que no ha dejado de crecer. «Este libro es también una historia de lucha de clases y de una sociedad que no asume que alguien sin educación ni fortuna, un autodidacta que no conoce la obras de los maestros, pudiera tener un Velázquez, algo para mi totalmente factible», dice Cumming evocando una época en la que solo los aristócratas y las grandes fortunas podían acceder a la gran pintura.

Redactora de la sección de Arte de 'The New Statesman', Cumming fue editora del programa de radio 'The Listener' y directora adjunta de la 'Literary Review'. Fue columnista del 'Herald Tribune' y ha colaborado con el 'London Evening Standard', 'The Guardian', 'L'Express' y 'Vogue'.